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jueves, 26 de marzo de 2026

Tangerine Dream - SORCERER


1. Main Title (5:28)
2. Search (2:54)
3. The Call (1:57)
4. Creation (5:00)
5. Vengeance (5:32)
6. The Journey (2:00)
7. Grind (3:01)
8. Rain Forest (2:30)
9. Abyss (7:04)
10. The Mountain Road (1:53)
11. Impressions of Sorcerer (2:55)
12. Betrayal (Sorcerer Theme) (3:38)

He estado evitando hasta ahora ponerme con las bandas sonoras para películas compuestas por Tangerine Dream, pero el otro día pude ver Carga Maldita (1977) y me he decidido a comentar aquí este primer trabajo cinematográfico de la banda cumbre de la Escuela de Berlín.

Según parece, el director William Friedkin conoció la música de TD cuando se estrenó en Munich su película de mayor éxito, El exorcista (1973). Declaró en alguna entrevista que, de haberla tenido antes a mano, habría procurado poner una BSO de Edgar Froese y los suyos en aquella película de terror, en lugar de la selección de piezas clásicas contemporáneas de Penderecki a las que recurrió. No creo que se arrepintiese de contar también con el icónico sonido de Tubular Bells, pero quién sabe. Se encontró con los músicos de TD en París y les pasó una copia del guión del que iba a ser su siguiente proyecto, y un año después recibió la grabación completa con una música que había sido compuesta sin ver un solo fotograma de la película.

Contraportada de una edición en CD, con la foto oficial de TD.

Este nuevo largometraje de Friedkin fue una ambiciosa y carísima producción que en realidad era un "remake" de la película francoitaliana El salario del miedo (1953). El prestigioso director cometió dos errores: el primero, ponerle como título original Sorcerer ("Hechicero"), que a muchos espectadores les hizo pensar que se trataría de otra historia terrorífica cuando no lo era; y el segundo, estrenarla una semana después de la primera película de Star Wars. Fue un sonoro fracaso de taquilla, pero obtuvo una buena aceptación crítica y hoy es una apreciada película de culto cuya BSO contribuye a la indudable calidad del conjunto.

Portada de una reedición en vinilo.

Carga maldita es un "thriller" de aventuras en el que un grupo de expatriados en Sudamérica son contratados para transportar unas cajas de dinamita en mal estado que puede explotar con las más mínima vibración. Conducen un par de camiones desvencijados a través de una selva terrible, embarrada, llena de obstáculos absurdamente enervantes. En el reparto están, entre otros, Roy Scheider y nuestro Francisco Rabal. La música de Tangerine Dream, que difícilmente puede calificarse como invasiva, subraya la situación de tensión constante sin llamar excesivamente la atención sobre sí misma. Para bien o para mal, es la clase de banda sonora en la que sólo repararía alguien interesado en este tipo de música.

 
El tema más largo de Sorcerer, Abyss.

Sorcerer se publicó en la época de los "años Virgin" de TD, con la formación más clásica de la banda en la que, junto a Froese, seguían al pie del cañón Christopher Franke (que figura en los créditos como "Christoph") y Peter Baumann. Era aquella una época de piezas épicas de larga duración, música cósmica y progresiva en la línea dura de la electrónica de vanguardia, y aquí los músicos logran adaptarse a las necesidades específicas de una película. Por supuesto, encontramos aquí las clásicas piezas secuenciales, texturales, de toda la vida; pero consiguen articular piezas más breves -a veces pequeños paisajes estáticos- que funcionan en las escenas indicadas. Sorcerer es indudablemente una obra canónica de Tangerine Dream que hasta encaja como un guante en su evolución sonora tras el aperturista Stratosfear (1976), sólo que en este caso se vuelca, creo que con éxito, en el campo de la música aplicada. Aparte de acentuar lo opresivo de la trama, también se consigue dotar a algunas piezas de cierta cualidad exótica, selvática, con un uso hábil de los ritmos que funciona perfectamente.

 
Betrayal

Tangerine Dream terminaría por tener una residencia semipermanente en Hollywood, y aunque todavía iban a aportar unas cuantas bandas sonoras más que interesantes (ya tuvimos por aquí el peculiar caso de Legend), en general los aficionados suelen prestar menos atención a estas obras para el cine que a sus álbumes de estudio. Procuraré ir conociendo las primeras un poco mejor.

viernes, 3 de octubre de 2025

Klaus Doldinger - DAS BOOT


1. Das Boot (1:05)
2. Mon Gars (1:45)
3. Muss I Denn (0:45)
4. Das Boot (3:41)
5. Appell (0:50)
6. U96 (2:28)
7. Auslaufel (1:06)
8. J'attendrai (1:20)
9. Erinnerung (3:02)
10. Heimkehr (2:29)
11. Angriff (2:07)
12. Bedrohung (1:16)
13. Erinnerung (1:06)
14. Gibraltar (2:56)
15. Warten (1:08)
16. Eingeschlossen (2:21)
17. Rettung (2:13)
18. Rückzug (1:20)
19. Ende (3:20)

Una película de culto con una BSO también de culto que he querido tener por aquí desde hace tiempo es Das Boot (1981), titulada en España como El submarino y dirigida por el debutante en el largometraje y futuro director estrella Wolfgang Petersen. Pese a que esta banda sonora no es una obra especialmente conocida, y tampoco sé si muy influyente, es habitual encontrarse con el tema de Das Boot en más de una antología de bandas sonoras, por no decir que también puede encontrarse en recopilatorios de música realizada con sintetizador.

Klaus Doldinger (de la web Instrumentals Forever)

El autor de la música original de El submarino es el saxofonista de jazz Klaus Doldinger, cuya obra más conocida es La Historia Interminable, que, sin ir más lejos, fue la siguiente película que dirigió Petersen. En aquella partitura metieron mano desde la productora del film, añadiendo arreglos diferentes a los de Doldinger por parte del gurú electropop Giorgio Moroder. En la BSO que nos ocupa, seguramente por tratarse de un trabajo más discreto, Doldinger trabajó en solitario. Esto no impide que la música diegética de la película (la que los propios personajes pueden escuchar) incluya algunas piezas que no son suyas, y que están recogidas en algunas versiones del álbum oficial. La película fue un éxito enorme, lo que dio lugar a ediciones extendidas tanto de la misma como del álbum que se editó con su banda sonora, por lo que hemos decidido encabezar la entrada con la portada y el tracklist originales.

Contraportada de la primera edición.

Lo más interesante de esta BSO es el uso -en general- sutil que hace Klaus Doldinger de los elementos electrónicos en combinación con los desarrollos orquestales. En el tema principal se utiliza una base rítmica sintética que acentúa la tensión junto al sencillo crescendo de la melodía. A lo largo y ancho de la grabación se utilizó equipamiento como el Minimoog, el Prophet 5 y el Fairlight CMI, no sólo como aderezo "modernizador" de las piezas orquestales, sino también para aportar sonidos como el del sónar que escuchamos en el tema principal. No me atrevería a decir que la mezcla de orquesta y sintetizadores suponga la traslación musical del contraste entre la épica clásica de señores guerreando llenos de mugre y la alta tecnología de un submarino U96, pero igual van por ahí los tiros. 

Portadas alternativas para ediciones posteriores del disco, la segunda de ellas expandida.

El caso es que, vista la película hoy en día, podemos ponerle las mismas pegas que en su momento se pusieron -con mucho más énfasis- a aquello que hicieron Andrew Powell y Alan Parsons para Lady Halcón (1985): la música suena bonita, original e inspirada, pero para muchos críticos no termina de encajar con el tono general de la película, que quizá habría funcionado mejor con una ambientación musical más clasicista. Entre finales de los setenta y principios de los ochenta era muy común este elemento electrónico en muchas BSOs de películas de éxito (pensemos en el mencionado Giorgio Moroder o nuestro querido Vangelis), y entendemos que Das Boot buscaba estar en la misma línea.

 
Das Boot (Tema principal)

Los resultados son desiguales, al menos para mi gusto. Tanto el tema principal como los distintos arreglos del mismo que escuchamos a lo largo del filme me parecen acertados, pero en algún caso se cae en el error de imitar un sonido orquestal con sintetizadores, en especial en algunas escenas de acción tipo "zafarrancho de combate", lo que no contribuye al buen envejecimiento de la película. Con lo bien gestionada que está la orquesta de toda la vida en temas como Gibraltar... También funcionan bien los temas intimistas con guitarra (Erinnerung), y esa utilización del ritmo sintetizado para añadir dinamismo en algunas partes (que recuerda inevitablemente a los temas más aventureros de La Historia Interminable) me tiene que gustar a la fuerza, aunque a mi lado melómano le toque echar un pulso con mi lado cinéfilo.

 
Erinnerung

Resulta que en 1992 se publicó un remix del tema principal Das Boot a cargo del proyecto musical U96, un tema dance que tuvo una difusión importante en toda Europa y que reavivó en interés de algunos aficionados por la BSO que nos ocupa. Un trabajo interesante, representante de una época muy particular que merece la pena recordar.

miércoles, 15 de enero de 2025

Esa musiquilla en mi cabeza, capítulo 15: "BABY ELEPHANT WALK"

Este tema es tan conocido, ha sido tan reutilizado, tan destripado de mil y una maneras y para mil y un propósitos distintos, que millones de personas pueden tararearlo a la perfección sin tener ni idea de dónde ha salido. 

Pues bien, se trata de un tema de la BSO de la película ¡Hatari!, de 1962. Fue compuesto por el inolvidable Henry Mancini, autor de temazos emblemáticos como Moon River (de Desayuno con diamantes) o el de La Pantera Rosa

Portada del álbum con la BSO.

¡Hatari! es de algún modo una curiosidad, ya que reunió al director Howard Hawks y al actor John Wayne en una película que no es un western sino una de safaris en África. Baby Elephant Walk ("El paseo del bebé elefante") aparece en una escena en la que la actriz protagonista Elsa Martinelli lleva a un grupo de crías de elefante a darse un baño de barro en una laguna en la sabana, ante la mirada divertida del aguerrido protagonista de La diligencia

La escena de la película

No es una escena cómica en sí (no es que la chica termine sumergida en el barro), en todo caso graciosa, pero la melodía de Mancini encaja perfectamente con el caminar de los animales y el momento desprende desenfado. Es con mucho el tema más recordado de la película y -aunque en origen era un tema vocal al que se decidió no aplicar la letra compuesta- ganó un premio Grammy al mejor arreglo instrumental. 

La versión cantada, a cargo de Pat Boone.

Según su autor, Baby Elephant Walk pertenecería al género boogie-woogie, una rama del blues bailable que estaría, entre algunos otros estilos, en la raíz del primitivo rock and roll. Aunque el boogie-woogie clásico se interpretaba al piano, Henry Mancini mezcla aquí instrumentos de viento con un calíope, curioso artefacto lejanamente parecido al órgano que funciona a base de silbatos de vapor, para darle un toque como de circo. Hoy en día se ha convertido en arquetipo musical de lo torpón y simpático.

Henry Mancini dirige una versión orquestal para la televisión.

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Ennio Morricone - THE UNTOUCHABLES


1. The Untouchables (End Title) (3:10)
2. Al Capone (2:55)
3. Waiting at the Border (3:46)
4. Death Theme (2:41)
5. On the Rooftops (2:33)
6. Victorious (2:09)
7. The Man with the Matches (2:46)
8. The Strength of the Righteous (Main Title) (2:26)
9. Ness and His Family (2:45)
10. False Alarm (1:12)
11. The Untouchables (3:04)
12. Four Friends (2:51)
13. Machine Gun Lullaby (7:02)

Los intocables de Elliot Ness es una película de 1987 dirigida por Brian De Palma. En su momento fue un gran éxito de crítica y público, sin duda uno de los trabajos más populares de su director, aunque si sabemos verla con un poco de distancia (y no me refiero necesariamente a los años transcurridos sino a un punto de vista crítico) apenas se distingue de lo que suele llamarse una "película de temporada", esto es, una de estas películas realizadas de manera competente pero sin alardes que no aspira más que a una taquilla discreta y a llevarse con suerte un par de premios. No está nada mal, o a mí al menos me gusta, pero creo que hoy en día tiene más prestigio por el papelón de Sean Connery, por la confirmación como superestrella de Kevin Costner y por la BSO de Ennio Morricone que por sus bondades fílmicas globales. 

The Untouchables (End Title).

Lo más interesante de esta banda sonora, como siempre intentando yo aportar una visión no tan común, es que confirma como pocas el hecho evidente de que Morricone es una rara avis en el gremio. Me refiero a que su manera de trabajar casi nunca encaja con los métodos neorrománticos de los maestros de Hollywood de toda la vida, la mayoría de ellos de procedencia o influencia centroeuropea. Morricone emergió de otro contexto. Recordemos que su gran explosión en la cultura popular fue mediante los westerns italianos de Sergio Leone, que eran películas con una estética muy "extrema" y para las que el músico componía, por encima de cualquier otro recurso musical, un par de temas potentes y bien diferenciados que podían ser reutilizados, a veces editados sin contemplaciones en la sala de montaje, para acompañar escenas específicas, cuando no para servir de mero efecto sonoro. No siempre podemos encontrar variaciones sobre estos temas o estructuras sinfónicas complejas basadas en ellos, por ejemplo para su uso como música incidental, y esta manera de enfocar la composición siguió más o menos vigente para el italiano incluso cuando, estando en camino de ser un mito viviente en la década de los ochenta, se volcaba sólo ocasionalmente en el cine americano.

The Strength of the Righteous (Main Title).

The Untouchables es, en este sentido, y como decíamos, una muestra perfecta de cómo una BSO de las "grandes" de Morricone es a veces mucho más una colección de magníficos temas individuales que un todo conectado mediante una urdimbre de "leitmotivs" al uso. Incluso parecería que algunas piezas de esta partitura son tan distintas que podrían proceder de contextos diversos y no de una misma película. El tema de los títulos finales, que curiosamente abre el CD original lanzado a la venta, no se parece absoluamente en nada al segundo corte, que es el vodevilesco, caricaturesco tema de Al Capone. Salvo en el hecho de que son geniales, claro. 

Al Capone.

Y el resto de la BSO camina en la cuerda floja entre una cosa y la otra, entre el sinfonismo de los temas más íntimos (Death Theme, cuyo fraseado melódico ya presagia algo de Cinema ParadisoNess and His Family, Four Friends) y el llamativo efecto anacrónico de los ritmos sintéticos de On the Rooftops y otras piezas para escenas de tensión como Waiting at the Border. Caso aparte es la mil veces parodiada escena del carrito de bebé que cae por las escaleras, para la que Morricone se sacó de la manga una tétrica canción de cuna bajo el título de Machine Gun Lullaby / "Nana de la metralleta". 

Machine Gun Lullaby.

Viendo la propia película por enésima vez, te vas dando cuenta de que en realidad es una producción más bien modesta en lo técnico pese al gran elenco reunido, hasta el punto de que cuando escuchamos aquí y allá el tema triunfal de Elliot Ness (que en el CD se repite en varios cortes con estructura similar) a veces no parece que la escena merezca un musicón de tal calibre. Da la sensación de que Brian De Palma, o el encargado del montaje, no siempre sabe muy bien dónde merece la pena subrayar la épica del relato y abusa de este tema heroico. No llega al nivel chocante de lo que le ocurría a menudo a Jerry Goldsmith, que componía piezas musicales para películas grandiosas cuando en realidad a veces eran bodrios del quince, pero en algún punto anda cerca. Como he dicho, la película me gusta bastante, así que lo dejo en que la obra de Morricone ayuda a mejorar el nivel del producto y a darle un toque original que le sienta bien.

La edición expandida de 2012.

No es tan arrebatadoramente bella como Once Upon a Time in the West o The Mission, pero The Untouchables es una de las que no pueden faltar en una colección del maestro italiano, por modesta que sea. No sé si el CD original sigue a la venta en alguna parte, pero si quieres conseguir una copia de la edición expandida de La-La-Land Records (2012) vas a tener que hipotecar tu casa.

viernes, 27 de septiembre de 2024

Michael Giacchino - EXOTIC THEMES FOR THE SILVER SCREEN (VOLUME ONE)


1. Primordial Forest (The Lost World: Jurassic Park) (2:10)
2. Medal of Honor (3:01)
3. Bristow and Bristow (Alias) (3:09)
4. Secret Weapons Over Normandy (3:26)
5. The Incredibles Suite (3:07)
6. Take a Hike (Lost) (3:21)
7. Life and Death (Lost) (3:52)
8. Sky High (2:31)
9. Space Mountain (3:12)
10. The Family Stone Waltz (2:11)
11. Le Festin (Ratatouille) (2:20)
12. Ratatouille (2:20)
13. Roar! (Cloverfield) (2:04)
14. Casa Cristo (Speed Racer) (2:34)
15. Land of the Lost (2:33)
16. Enterprising Young Men (Star Trek) (2:50)
17. Married Life (Up) (3:49)
18. Let Me In (2:26)
19. LAX (Lost) (3:37)
20. The Turbomater (Cars 2) (2:21)
21. A Man, a Plan, a Code, Dubai 
(Mission Impossible Ghost Protocol) (3:03)
22. Monte Carlo (2:52)
23. Super 8 Suite (3:04)

Casi como ofreciendo un contrapunto con el álbum que hemos comentado justo antes, traemos ahora la última propuesta de Michael Giacchino, publicada este pasado verano, y que vuelve a ser un experimento del estilo de aquel Travelogue de 2020, esto es, música del género "exótica" de los años cincuenta y sesenta. Empiezo a pensar que subtitular tanto un álbum como el otro con aquello de "Volumen 1" es una especie de broma. La diferencia con Travelogue es que aquí Giacchino recicla temas de sus bandas sonoras más famosas en lugar de crear composiciones totalmente nuevas. Y no es un trabajo menor, ya que convertir una acertada selección de grandes éxitos de casi 30 años de carrera en piezas que puedan tocarse con bongos, vibráfono y marimbas no es cualquier cosa. 

Michael Giacchino está a punto de realizar una película como director, también de temática "retro".

La idea es crear un disco de estilo "lounge", como de música chill out a la antigua con un toque étnico impostado pero entrañable. Como si filtrásemos sonidos de paraísos vacacionales de medio mundo (Brasil, Hawaii, el sureste asiático) por el filtro imperialista yanqui. Giacchino plantea la idea de que Exotic Themes sea algo así como un vinilo perdido en 1967 y encontrado milagrosamente en la actualidad. Al parecer, el compositor ganador de un Oscar por Up se crió escuchando este tipo de música instrumental melódica de orquestas pop, lo que los americanos llaman "easy listening" y en la actualidad suena un poco a sala de espera del dentista, y de ahí que haya vuelto una segunda vez a un concepto parecido.
 
Lax

Roar!

Al parecer, Michael Giacchino ha intentado homenajear el sonido de Arthur Lyman y Martin Denny, máximos exponentes de la música "exótica" que participaron en dar forma a la llamada cultura tiki a mediados del siglo XX. Esta cultura se materializó, popularmente hablando, en la creación de agradables bares de cócteles con ambientación polinesia en diversas ciudades de Estados Unidos. Aparte de iluminación con antorchas, tótems de imitación, litros de ron, sombrillitas de papel y -supongo- camareras con falda de hojas de palmera, estos bares contarían con pequeñas orquestas que harían versiones "exóticas" de temas del momento.

Dos de los singles promocionales que se han publicado.

Los temas abarcan toda su carrera, incluso desde que se dedicaba a la música de videojuegos como The Lost World: Jurassic Park o Medal of Honor. Y también hay cortes de películas de Pixar como la mencionada Up, Ratatouille, Cars 2 o Los increíbles. No faltan joyas como aquel Roar! para los créditos finales de Monstruoso/Cloverfield (que en realidad es la única pieza musical de toda la película) y su estupendo tema para la línea Kelvin de Star Trek, amén de temas sacados de Misión: Imposible, protocolo fantasma, la psicotrópica e incomprendida Speed Racer, el remake americano de Déjame entrar y hasta de series de televisión como Alias y la un día mítica Perdidos. El álbum concluye con una suite inspirada en su bellísima BSO para Super 8.
 
 Super 8 Suite

Más original no puede ser, todo hay que admitirlo, pero es verdad que un álbum tan extenso al que se aplica un arreglo tan peculiar e inevitablemente limitado puede llegar a hacerse un poco largo. Me parece más disfrutón si se escucha a pequeños sorbos, cosa sencilla puesto que la mayoría de los temas son cortos.

miércoles, 18 de septiembre de 2024

James Newton Howard / Jean-Yves Thibaudet / Hilary Hahn / Maya Beiser - NIGHT AFTER NIGHT. MUSIC FROM THE MOVIES OF M. NIGHT SHYAMALAN


 1. Signs: In the Cornfield (2:58)
2. Signs: After You Were Born (2:28)
3. Signs: The Hand of Fate (4:52)
4. The Village: Morning (4:36)
5. The Village: Noah Visits (3:52)
6. The Village: Ivy Saves Lucius (3:09)
7. The Sixth Sense: Lonely Boy (1:55)
8. The Sixth Sense: Ghost in the House (3:50)
9. The Sixth Sense: Acceptance (2:51)
10. Lady in the Water: Prologue (2:59)
11. Lady in the Water: Charades (3:19)
12. Lady in the Water: Story (2:21)
13. Lady in the Water: Return to the Blue World (2:36)
14. Unbreakable: Survivor (3:24)
15. Unbreakable: Destiny (5:01)
16. The Last Airbender (4:07)
17. The Happening: An Event (2:52)
18. The Happening: Harbinger (1:51)
19. The Happening: Aftermath (3:36)
20. After Earth (5:23)
21. Flow Like Water (3:15)

Hubo una racha de varios años en los que cada nueva película del director norteamericano de origen indio M. Night Shyamalan despertaba una enorme expectación. El sexto sentido (1999) había subido hasta la estratosfera el listón de ese delicado mecanismo argumental que conduce a un tremendo giro, una revelación impactante, en la última escena. Aunque la fórmula de Shyamalan dejó unas cuantas películas inolvidables, hasta los mejores trucos terminan agotándose. Por suerte, en casi todas sus películas hay un evidente dominio de la tensión y la atmósfera que hace que sean más que recuperables. Las bandas sonoras de James Newton Howard merecen buena parte del mérito en esto último.
 
James Newton Howard

Hacía tiempo que tenía ganas de traer alguna de estas BSOs al blog (sobre todo Señales y El bosque, para mi gusto las mejores de la dupla Newton Howard / Shyamalan), así que este álbum me ha venido que ni pintado. Lo que siempre me ha gustado tanto de las primeras películas de Night Shyamalan como de sus bandas sonoras es la peculiar mezcla de estilos, lo que hizo precisamente que en su momento tanta gente se sintiese estafada por los tráileres. Casi todas las películas se vendían como pertenecientes al género de terror y luego resultaban ser otra cosa, desde cuentos de hadas modernos a películas de superhéroes.
 
James Newton Howard suele caer más por el lado fantástico, un poco nostálgico y romántico a veces, que por el del puro terror (excepción hecha de los créditos de Señales, dignos de una película de Hitchcock, que no están representados en este álbum), de manera parecida al contrapunto elegante que ofrecía, en oposición a la cacharrería de Hans Zimmer, en las dos primeras películas de Batman de Christopher Nolan. Tengo que admitir que siempre había visto a James Newton Howard como uno de tantos compositores artesanos en su oficio pero sin personalidad como hay en Hollywood (su currículum es interminable, además de un batiburrillo de películas famosísimas y otras que nadie recuerda, de géneros muy variopintos), pero aprendí a apreciarlo precisamente gracias a sus trabajos para Night Shyamalan. Creo que estas relaciones duraderas entre directores de cine y compositores sirven, entre otras cosas, para que estos últimos se sientan con más libertad creativa y protagonismo, y a James Newton Howard le vino como anillo al dedo.
 
The Village: Morning
 
El álbum Night After Night. Music from the Movies of M. Night Shyamalan (2023) no es exactamente un recopilatorio sino una reelaboración de algunos temas escogidos de las películas de Shyamalan, organizados a modo de pequeñas suites por el propio James Newton Howard. Hay piezas de El sexto sentido, El protegido, Señales, El bosque, La joven del agua, El incidente, Airbender: el último guerrero y After Earth. Se busca un sonido íntimo, de perfil bajo, dominado por el piano de Jean-Yves Thibaudet, el violín de Hilary Hahn y el chelo de Maya Beiser, las dos últimas retomando su papel en El bosque y El incidente, respectivamente. Colabora también el coro London Voices dirigido por Gavin Greenaway. Una orquesta suena de fondo, por supuesto, pero muy sutil y prácticamente reducida a la sección de cuerdas. No figura el nombre de esta orquesta en los créditos, pero dentro de tres días (20 de septiembre e 2024), el propio James Newton Howard dirigirá la Philadelphia Orchestra en su interpretación de temas recogidos en el disco, con M. Night Shyamalan como presentador del evento.
 
Flow Like Water (esta pieza final pertenece a The Last Airbender, aunque no se menciona en el álbum)
 
Los temas elegidos para integrar las suites no son necesariamente los más potentes de las partituras originales, pero sí son muy representativos de cada película. Personalmente, me quedo con la suite de El bosque (The Village), y se queda muy cerca la de La joven del agua (Lady in the Water). Todo el álbum es muy bello, aunque el arreglo "minimalista" que se aplica de manera generalizada lo vuelve todo un tanto homogéneo. Es una propuesta inteligente y muy interesante, pero pensada para disfrutarla en un contexto distinto del de las películas.

miércoles, 22 de mayo de 2024

Noche de concierto con la FSO

Tuve el gusto de decirle a Constantino Martínez-Orts, director titular de la Film Symphony Orchestra (FSO) que su último espectáculo es impresionante. Fue el sábado pasado en el Teatro Auditorio Roquetas de Mar, en Almería. No era la primera vez que asistía a uno de sus conciertos, ya que estuve en la doble sesión, dos días distintos, de su monográfico sobre John Williams de hace un par de años. Aquello no tuvo desperdicio, pero lo cierto es que esta nueva gira Henko también merece muchísimo la pena.

Cartel de la gira Henko.

Para quien no sepa de qué hablo, la FSO es una formación española especializada en interpretar un amplio abanico de bandas sonoras de películas y series, tanto clásicas como totalmente actuales. Yo les sigo encontrando el defectillo de no contar con un coro clásico que les permita ampliar su repertorio, pero lo cierto es que el sonido de esta orquesta es magnífico, impecable, y los arreglos que hacen de temas muy conocidos -a veces suites completas- son más que acertados. Esta vez han contado con una estupenda cantante, por cierto. Su espectáculo es muy didáctico y está pensado para toda la familia, pero no decepcionará al aficionado un poco más curtido, al incluir siempre algunas piezas poco o nada conocidas, interpretadas con fidelidad y respeto. En este caso, sorprenden los temas iniciales de El capitán Blood (E. W. Korngold, 1935) y Las normas de la casa de la sidra (Rachel Portman, 1999), además del tema de amor de Espartaco (Alex North, 1960).

Love Theme from Spartacus

Como explica Martínez Orts en su charla inicial (va explicando pormenorizadamente el contexto de cada pieza antes de interpretarla), "henko" es una palabra japonesa que se refiere a la transformación espiritual que experimentamos algunas veces en la vida al adaptarnos y sobreponernos a las circunstancias, en busca de nuestro destino. Se supone que el nexo de unión entre los distintos temas del espectáculo es la transformación que sufren los personajes de las películas correspondientes (El Padrino IIMulán, Siete años en el Tibet, Apolo 13, etc.), aunque creo que la inclusión de algunas piezas (007 Skyfall, Desayuno con diamantes, el medley de Star TrekLa Roca, Harry Potter y el cáliz de fuego...) se justifica para añadir variedad y colorido al show, y no tanto por la presencia clara de ese "henko" en la trama.

La suite de El Padrino parte II

Me he animado a escribir esta nota -no es una verdadera reseña- sobre la actual gira de la FSO porque en la recta final del concierto experimenté uno de esos pocos instantes de la vida en los que uno siente que está exactamente donde quiere estar, justo en una situación momentánea que no cambiaría por ninguna otra. No quise leer antes el programa de mano por no estropearme posibles sorpresas, y efectivamente Martínez-Orts y los suyos reservaban para el final nada menos que los créditos finales completos de Indiana Jones y el templo maldito, interpretados durante esta gira por primera vez en España. Simplemente magnífico. Temblaron los cimientos del auditorio con el aplauso posterior y yo ayudé bastante.

El audio en estos vídeos grabados desde el público no le hace justicia, pero...

La web oficial de la FSO, aquí.

jueves, 21 de marzo de 2024

Hans Zimmer - LIVE

CD 1

1. Dune: House Atreides (3:46)
2. Inception: Mombasa (4:55)
3. Wonder Woman Suite 1 (3:18)
4. Wonder Woman Suite 2 (2:21)
5. Wonder Woman Suite 3 (4:06)
6. Man of Steel Suite 1: 
What Are You Going to Do When You Are Not Saving the World? (4:42)
7. Man of Steel Suite 2 (3:53)
8. Gladiator Suite 1 (3:47)
9. Gladiator Suite 2 (3:48)
10. Gladiator Suite 3 (5:30)
11. Gladiator Suite 4 (1:53)
12. Pirates of the Caribbean Suite 1: Jack Sparrow (4:11)
13. Pirates of the Caribbean Suite 2 (4:59)
14. Pirates of the Caribbean Suite 3 (4:45)
15. Absurdities 1 (5:00)
16. Absurdities 2 (4:27)

 CD 2

1. The Last Samurai Suite 1 (2:56)
2. The Last Samurai Suite 2 (3:34)
3. The Last Samurai Suite 3 (5:38)
4. The Dark Knight Suite 1 (4:08)
5. The Dark Knight Suite 2 (4:04)
6. Dark Phoenix Suite (5:17)
7. Dunkirk: Supermarine (2:26)
8. Dune: Paul's Dream (5:28)
9. Interstellar Suite 1 (5:58)
10. Interstellar Suite 2 (5:34)
11. The Lion King Suite 1: He Lives in You (3:59)
12. The Lion King Suite 2 (5:24)
13. The Lion King Suite 3 (3:02)
14. No Time to Die Suite (5:50)
15. Inception: Time (4:37)

El doble álbum Live (2023) es un trabajo bastante interesante dentro de la discografía de Hans Zimmer y dentro del panorama de la música de cine actual, en general. No solo porque Zimmer es uno de los compositores con más peso en la industria actual, sino sobre todo por el hecho de que su versión en concierto tiene poco que ver con lo que se suele estilar en la música de cine de corte clásico.

 
Hans Zimmer en faena.

Grabado durante el paso por Europa en la primavera de 2022 de la misma gira en la que Hans Zimmer se encuentra embarcado actualmente, Live presenta una selección de algunas de sus BSOs más emblemáticas (no todas especialmente recientes) como si de espectáculos del mundo del rock se tratase. Sus músicos de acompañamiento, que en muchos casos han colaborado antes con él y reciben el nombre de The Disruptive Collective ("El colectivo disruptivo"), llevan vestuario de diseño, él mismo se recrea con una guitarra eléctrica y gran parte del show consiste en un futurista juego de luces. Participan también la orquesta y coro de la Ópera de Odessa. Parece que Zimmer y su productor Stephen Lipson seleccionaron cuidadosamente las mejores interpretaciones de una buena cantidad de conciertos para confeccionar el álbum.

Contraportada del estuche de los CDs.

En lo estrictamente musical, Live es una propuesta bastante compleja que va más allá de interpretar una serie de grandes éxitos. De cada película o saga se realiza más bien una especie de suite (dividida en varios cortes en la versión en CD) que suena distinta de la escuchada en el álbum original, sobre todo por las lógicas diferencias en la instrumentación, y de ahí su valor como relativa novedad. Creo que estas suites están realizadas con acierto, tanto a la hora de representar los elementos esenciales de las partituras como al ofrecer piezas con un buen equilibrio entre la acción y los pasajes más sosegados. Los temas recogidos en Live guardan entre sí una sutil coherencia que favorece tanto al conjunto como a cada movimiento en particular.

The Last Samurai

Aparte de las suites de Wonder Woman, El hombre de acero, Gladiator, Piratas del Caribe, El último samurai, El caballero oscuro, Interstellar y El rey león (primer Oscar de Zimmer), hay varias piezas sueltas que sirven para "engrasar" la maquinaria. Están sacadas de Dune (segundo Oscar) e Inception, y también hay algunos cortes aislados de X-Men Dark Phoenix, Dunkerque y Sin tiempo para morir. El primer CD termina con dos piezas llamadas Absurdities ("absurdeces"), que según he rastreado en Google parece ser una mezcla de temas de Sherlock Holmes, Rango y algo más. Seguramente cada cual echará de menos alguna otra cosa que habría merecido formar parte del disco, pero todo lo que hay funciona bastante bien. Para mi alivio, incluso parece que Zimmer deja a un lado su material más genérico, con la excepción de la horrorosa fanfarria de la primera película de Jack Sparrow que firmó el subalterno Klaus Badelt. Pongo la "buena", la que compuso Hans Zimmer para El cofre del hombre muerto:

Jack Sparrow

Lamentando lo que se ha quedado fuera, siempre podemos subrayar lo que más nos gusta de lo que sí está. Me gusta mucho la épica luminosa de Wonder Woman y Man of Steel, la voz madura de la invitada de honor Lisa Gerrard en Gladiator, el sinfonismo de las mejores partes de Pirates of the Caribbean y sus instrumentos tradicionales, la profundidad dramática de The Last Samurai y el cántico inicial de The Lion King, con el que no contaba. Me gusta cada vez más el tema del Superman de Zack Snyder, aunque aquella no fuese una BSO memorable.

Man of Steel

Un buen álbum con un sonido nítido y fresco que aporta arreglos novedosos de temas que para la actual generación de cinéfilos -y cinéfagos- son míticos, que además mantiene un valor constante como experiencia para disfrutar de una sentada, y que invita a la buena costumbre de acercarnos a los auditorios a escuchar, siempre que tengamos la oportunidad, buena música que se salga del sota-caballo-y-rey de todos los días. Aunque Hans Zimmer no siempre sea nuestro músico favorito, lo que está realmente bien hecho merece nuestro más sincero aplauso. Pasará por España este 2024.

Muchas imágenes y vídeos de los conciertos en https://www.hanszimmerlive.com/

sábado, 3 de febrero de 2024

Vangelis - ENTENDS-TU LES CHIENS ABOYER? / IGNACIO

1. Ignacio / Entends-tu les chiens aboyer? (39:04)

¿No oyes ladrar los perros? es una película mexicana de 1975 basada en el relato del mismo nombre de Juan Rulfo. Dirigida por François Reichenbach, participó en el Festival de Cannes y seguramente tuvo cierto recorrido internacional en su momento, pero hoy en día es especialmente conocida por contar con una banda sonora de Vangelis Papathanassiou. No son pocas las películas de ficción y documentales que se recuerdan hoy más por la presencia del genio griego a los teclados que por cualquier otro motivo, sin entrar a valorar su calidad. No he visto esta en concreto, pero parece que trata sobre un indígena mexicano que carga a hombros a su hijo herido y le va contando cómo será el hermoso futuro que espera (o desea) para él, triunfando en la vida. Dudo que esta película tenga un final feliz.

Vangelis, en la contraportada del vinilo.

Ya en 1975 se publicó un álbum con la música de Vangelis, pero la edición discográfica más difundida es la de 1977, titulada simplemente Ignacio, en alusión al muchacho herido coprotagonista. Hay toda una pequeña colección de portadas distintas para el álbum, entre las que mantienen el título original y las que juegan con sutiles diferencias de diseño alrededor de la imagen de la silueta de un pájaro. Todas -o casi- contienen la misma música, recogida en CD -creo que de manera innecesaria- en una única pista de sonido, pese a que muchos de los temas están perfectamente delimitados con pequeñas pausas.

Portada alternativa

El libro que Luis Fernando Torre publicó sobre Vangelis en la colección Rock/Pop de Cátedra en 1998 lo califica como uno de los mejores trabajos, si no el mejor, de la etapa parisina del artista. No es un mal disco, pero no creo que pueda competir con algo tan exquisito como L'Apocalypse des Animaux (1973). Sí es cierto que su sonido se va volviendo menos nebuloso, anticipando el despliegue melódico de su época del estudio Nemo de Londres, aunque mantiene rasgos de la etapa más "ambient" del griego que lo convierten en un álbum bisagra muy interesante.

El álbum al completo.

Lo mejor de Ignacio es su primera mitad, la que corresponde a la cara A del vinilo. Es una hermosa suite llena de variaciones, con una melodía principal muy clasicista, delicada y evocadora, y algunas otras secundarias sin ningún desperdicio, amén de unos coros muy logrados. La segunda mitad, en cambio, comienza con un ultramoderno ejercicio de electrónica rítmica que, sin estar nada mal, sí que resulta un poco chocante. Después escuchamos unos pasajes tenebrosos con golpes de percusión sueltos, seguramente con la función de música incidental para algunas escenas de la película, seguidos de una pieza atmosférica también un poco oscura, justo antes del tema final -supongo que el de los créditos-, muy romántico y que busca un acercamiento a la música tradicional mexicana que no termina de funcionar. Es casi como cuando Jean-Michel Jarre parodió una rumba en Magnetic Fields.

Si encuentras la edición de la izquierda, ignórala. Si encuentras la de la derecha, ráscate el bolsillo. 

Creo que Ignacio es un álbum notable, desde luego favorecido porque algunos pasajes realmente soberbios (ojo a la sabia utilización de Carl Sagan de buena parte del primer tercio del álbum en episodios de Cosmos) se quedan en la memoria por encima de otros más experimentales. Sí que es, en general, muy accesible para públicos amplios, y es una pena además de un hecho inexplicable que no se haya vuelto a encontrar a la venta con normalidad desde hace décadas. Tras descatalogarse en LP y después de algunos años de ediciones en CD por parte de Barclay y Polygram, lo publicó CAM con la primera mitad de La Fete Sauvage (1976) en lugar de su verdadera segunda mitad, y solo en 2002 se reeditó íntegramente en una tirada escasísima que hoy cuesta un riñón. En realidad, y pese a que suele ser al revés, es mucho más fácil encontrarlo de segunda mano en vinilo que en CD.

martes, 23 de enero de 2024

Ludwig Göransson - OPPENHEIMER


1. Fission (4:38)
2. Can You Hear the Music (1:50)
3. A Lowly Shoe Salesman (3:34)
4. Quantum Mechanics (3:00)
5. Gravity Swallows Light (3:30)
6. Meeting Kitty (5:47)
7. Groves (3:03)
8. Manhattan Project (3:01)
9. American Prometheus (2:37)
10. Atmospheric Ignition (3:28)
11. Los Alamos (2:38)
12. Fusion (3:55)
13. Coronel Pash (4:57)
14. Theorists (3:14)
15. Ground Zero (4:21)
16. Trinity (7:52)
17. What We Have Done (5:45)
18. Power Stays in the Shadows (4:10)
19. The Trial (5:32)
20. Dr. Hill (4:23)
21. Kitty Comes to Testify (4:52)
22. Something More Important (3:25)
23. Destroyer of Worlds (2:54)
24. Oppenheimer (2:16)

Una banda sonora que tiene grandes probabilidades de llevarse el Oscar de 2024 en su categoría es la de Oppenheimer (2023), obra del sueco Ludwig Göransson. La película está muy en la línea de lo que viene haciendo desde hace tiempo el director Christopher Nolan, una producción magnífica que -para algunos- se ve lastrada por una sensación de urgencia, de tensión visual y sonora constantes, que en este caso quizá resulten excesivos al tratarse de una biografía bastante al uso y no de una película de acción tipo Tenet (2020). 

Algunos críticos han querido señalar a Göransson como responsable de que esta película, muy buena pese a ser un poco "duermeculos" con sus 3 horas de metraje, se haga además un poco indigesta por ese bombardeo musical al que nos somete incluso en escenas que bien podrían haberse montado sin música de ningún tipo. Personalmente, creo que este es el estilo de Nolan y que el músico solo está a su servicio. Nos toca analizar la música, que incluso en su escucha independiente constituye un trabajo más que interesante.

Ludwig Göransson y Christopher Nolan, durante el rodaje.

Lo cierto es que Ludwig Göransson, que había ganado el Oscar por la no especialmente recordada partitura de Black Panther (2018) entró en los sets de Nolan al salir de allí su -hasta entonces- alter ego musical Hans Zimmer para volcarse en la primera parte de Dune. Como algún comentarista ya me ha puesto la etiqueta de "hater" de Zimmer, no abundaré en ello, pero creo que Göransson ha entrado con frescura en el terreno de su predecesor. La premisa creativa de la que parte uno respecto al otro es más o menos la misma, música muy sencilla sobre el papel y muy épica en su ejecución, pero la paleta sonora de Göransson es especialmente rica. No es fácil componer una pieza tan potente como Can You Hear the Music sin recurrir a tópicos, y el tema estrella, aunque muy breve, brilla por su osado planteamiento y su espectacularidad. Hasta que se logró grabarlo de un tirón, tras múltiples intentos, Göransson llegó a creer que Can You Hear the Music era imposible de interpretar.

Can You Hear the Music

Un poco entre el propio Zimmer (escúchese el tema Manhattan Project, puro Batman Begins) y el sonido de gente muy en boga como Hildur Guðnadottir, pero sin que parezca que copia a ninguno, la BSO de Oppenheimer es un despliegue de minimalismo desatado, aposentado casi siempre en unas cuerdas tensionadas, cortantes, dificilísimas de interpretar, y con esos altos vuelos de sintetizador casi en la línea más grandiosa del añorado Vangelis en el tema inicial de Blade Runner. En realidad, la propia temática de la película hace apropiado este planteamiento musical del hombre en contraposición con la tecnología, lo orgánico contra la máquina, a menudo desarrollando toda una danza (escúchese Quantum Mechanics) entre unas notas que evocan mecanismos en funcionamiento, cuentas regresivas, procesos irreversibles, partículas moviéndose armoniosas en el mundo atómico... mientras otras notas musicales parecen centrarse en la parte humana, la de los sentimientos y las relaciones entre las personas. A veces intercambiando sus roles sobre la marcha. Es una música que por muchos motivos podría haberse teñido completamente de gris, pero que con frecuencia arranca destellos de colorido deslumbrante de un paisaje sonoro frío como un témpano.

Quantum Mechanics

El encargo de Nolan para Göransson fue que toda la banda sonora reflejase el punto de vista del protagonista, J. Robert Oppenheimer, y esto explica el diálogo continuo del violín (personificación del científico) con los demás instrumentos, unas veces sonando armónico y otras enloquecido, según reacciona a los acontecimientos a los que se va enfrentando, especialmente en momentos de tensión como el juicio al que se somete al protagonista durante la segunda mitad de la película. Göransson preparó los fragmentos de violín junto a su esposa Serena McKinney, que resulta que es violinista. Apunta la Wikipedia que el compositor y el director de la película asistieron juntos a una interpretación de La consagración de la primavera de Igor Stravinsky a cargo de la Filarmónica de Los Ángeles, como inspiración para el enfoque musical de la película. La orquesta con la que se grabó finalmente Oppenheimer fue la Hollywood Studio Orchestra, en los estudios de Warner Bros.

Trinity

En fin, esta idea -repetimos, más del director que del compositor- de la música (en tres "movimientos" correspondientes a los tres actos de la película: período de formación del científico, Proyecto Manhattan y juicios posteriores) como combustible para la locomotora que es Oppenheimer, curiosamente logra su efecto más impresionante cuando cesa. El desenfreno de violines en el tema Trinity llega a un final abrupto cuando explota la primera bomba atómica en Los Alamos, y aunque hay pocos momentos libres de música en lo que resta de película, que es mucho, es en ese momento cuando damos significado al crescendo que ha supuesto todo lo construido hasta entonces. La música se define en buena medida gracias a los pocos momentos en los que se opta por eliminarla. Me pregunto cómo habría quedado la película si no se hubiese escuchado una sola nota musical después de la explosión en el desierto, aunque esto es mucho pedir incluso para un director con tanto margen de decisión como Nolan. 

Sigo siendo de CD, pero es verdad que la edición en triple vinilo de esta BSO impresiona.

Con todo, y aunque parezca contradictorio, la música de Oppenheimer está utilizada de manera más efectiva que en otras películas de Nolan, precisamente porque la urdimbre entre el sonido y las imágenes está tan calculada que, salvo que uno sea un melómano empedernido, al final esta BSO se percibe como un inteligente y efectivo efecto sonoro. Parte de un todo homogéneo e impactante.

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