sábado, 9 de octubre de 2021

Hans Zimmer - DUNE


1. Dream of Arrakis (3:08)
2. Herald of the Change (5:01)
3. Bene Gesserit (3:54)
4. Gom Jabbar (2:00)
5. The One (2:30)
6. Leaving Caladan (1:55)
7. Arrakeen (2:16)
8. Ripples in the Sand (5:14)
9. Visions of Chani (4:27)
10. Night on Arrakis (5:03)
11. Armada (5:09)
12. Burning Palms (4:04)
13. Stranded (0:58)
14. Blood for Blood (2:29)
15. The Fall (2:32)
16. Holy War (4:20)
17. Sanctuary (1:50)
18. Premonition (3:30)
19. Ornithopter (1:54)
20. Sandstorm (2:35)
21. Stillsuits (5:31)
22. My Road Leads into the Desert (3:52)

Con el retraso del estreno americano de Dune (2021), su publicación en formato físico no está fechada hasta octubre, pero los de WaterTower Music han tenido la gentileza de distribuir esta BSO en formato digital y hasta de colgarla al completo en YouTube para que podamos escucharla quienes ya hemos asistido al estreno. Dune, la película de Denis Villeneuve, no es un simple espectáculo palomitero, sino una experiencia audiovisual muy potente que roza lo experimental y que en muchos casos se apoya más en las imágenes y el sonido (incluyendo la música) que en los diálogos para exponer aspectos esenciales de la trama. Creo que Hans Zimmer, en lo que le toca, ha estado a la altura.

Hans Zimmer (de la página Slashfilm).

La novela de Frank Herbert de los años sesenta parece poseer un aura especial que la ha convertido en tema recurrente incluso desde el punto de vista de las "nuevas músicas", donde varios artistas la han abordado con resultados interesantes. Incluso las grabaciones que están directamente relacionadas con sus adaptaciones al cine han dejado tras de sí magníficos álbumes, como la BSO de la película de David Lynch y la del documental sobre el frustrado proyecto de Jodorowsky. En el caso de la nueva obra musical de Hans Zimmer, tal vez podamos llegar a conclusiones distintas sobre sus virtudes, pero es evidente que su efectividad se apoya tanto en el hecho de que el alemán es fan de la novela como en la certeza, para mí evidente, de que el díptico de Denis Villeneuve (la segunda parte está pendiente de confirmación todavía) está destinado a ser la adaptación definitiva de uno de los libros de culto por antonomasia y el compositor se ha venido arriba.

Dream of Arrakis

Me refiero a que Zimmer ha sabido captar el carácter horizontal, casi planeador, de las atmósferas que quiere subrayar con su música, demostrando un conocimiento del material con el que trabaja que es más profundo que el de muchos compositores de su gremio cuando abordan un trabajo para el que se les contrata. Da igual que seas defensor o detractor de algunas tendencias puntuales discutibles de este artista, porque si exceptuamos algún pasaje de acción poco relevante, su BSO para Dune es cualquier cosa menos genérica. La propia película en sí es un puro deleitarse en el amor a este universo ya clásico de Arrakis, sus intrigas políticas y sus gusanos de arena gigantes, y en todo momento se aprecia que la película y su música se apoyan mutuamente, se empujan para que ninguna de ambas baje ni por un instante su nivel de magnificencia. No es que Hans Zimmer haya logrado algo tan bestia como lo de Howard Shore y El señor de los anillos, pero creo que en algún momento ha llegado a transitar un camino parecido hacia la monumentalidad.

Leaving Caladan

No sé hasta qué punto Hans Zimmer ha llegado a plantear la partitura en clave de leitmotivs, y si es cierto que podemos identificar algunos (la nobleza trágica de los Atreides, los sueños de Paul sobre Chani, el carácter exótico e indomable de los Fremen, las maquinaciones de las Bene Gesserit...), no se busca en ningún caso tejer un tapiz tan complejo y musicalmente detallado como el de Shore. Siendo Zimmer un pintor de estilo más impresionista, de pincel más grueso, consigue que su obra parezca haber sido interpretada por músicos del propio Arrakis, con instrumentos difíciles de identificar, una peculiar guitarra eléctrica que aparece un par de veces, unas gaitas marciales en el tema Armada y diferentes variaciones de voces humanas que buscan recrear alguna clase de música sacra de un futuro abismalmente lejano. La contrapartida de estas virtudes es que, si bien esta BSO supone una impecable cadena de aciertos a la hora de contribuir a la puesta en escena de la película, el álbum editado difícilmente consigue funcionar como una narración autónoma en una línea de música sinfónica programática, por mucho que sea una obra musical muy bella y satisfactoria. Nadie ha dicho que tuviese que hacerlo.

Premonition

Desde luego, está claro que aquel Hans Zimmer de las melodías ruidosas e invasivas de hace años (Gladiator, Pearl Harbor, Piratas del Caribe) va quedando atrás en favor de una aproximación más madura y humilde (en el mejor sentido de la expresión) que contribuye al "todo" que es la película y lo perfecciona sin alardes innecesarios. Zimmer está cimentando su prestigio a base de aceptar que menos es más, que se puede deslumbrar componiendo bandas sonoras que están al servicio de la historia incluso si decide no contar con ningún temazo tarareable. No todas sus obras más celebradas de los últimos años me han entusiasmado (sigo pensando que Blade Runner 2049 está lastrada por su nefasta edición en álbum aunque su música sea respetable, y que lo de Interstellar es jugar sucio), pero hora mismo no hay nadie en Hollywood que le haga sombra dentro de su estilo electrónico-orquestal.

Portada de The Dune Sketchbook.

Zimmer busca en todo momento apurar sus propios límites con piezas que explotan al máximo el sonido Dolby Atmos con sonidos innovadores, envolventes. Tan inspirado se encuentra el alemán que ha compuesto otros dos álbumes completos en paralelo a esta banda sonora. The Dune Sketchbook contiene una selección de piezas de la película expandidas, en general en una línea ambient y con la colaboración de nuestro admirado Klaus Schulze en el tema final Grains of Sand ("Granos de arena"). El temazo House Atreides también es una gozada.

Grains of Sand

House Atreides

Tal vez la semilla de todo este concepto fuese plantada por aquel Prophecy Theme que aportó Brian Eno a la BSO de la versión de Dune de 1984, sin que en este caso ello implique nada más que una posible inspiración. Está claro que entre Eno y el mencionado Schulze dieron en el clavo con sus ya clásicas visiones del universo Dune, y Zimmer habría sido tonto de no haber edificado su obra sobre tan sólidos cimientos.

Portada del libro The Art and Soul of Dune.

El tercer álbum, titulado The Art and Soul of Dune, se publicará a finales de octubre. Se trata del acompañamiento para un libro tipo "cómo se hizo" sobre la película y consistirá en nuevas variaciones sobre los temas de la BSO. Tanto esta como el Sketchbook pueden adquirirse ya en formato físico, y aunque no sabemos si el tercer álbum tendrá únicamente una versión digital, sabemos que se podrá descargar de forma gratuita. Sean en CD o en digital, los tres álbumes parecen destinados a hacer las delicias de los aficionados a estas músicas nuestras durante muchas horas.

domingo, 26 de septiembre de 2021

Vangelis - JUNO TO JUPITER


1. Atlas's Push (3:40)
2. Inside Our Perspectives (3:32)
3. Out in Space (4:14)
4. Juno's Quiet Determination (5:17)
5. Jupiter's Intuition (3:58)
6. Juno's Power (4:09)
7. Space's Mystery Road (4:17)
8. In the Magic of Cosmos (2:07)
9. Juno's Tender Call (3:42)
10. Juno's Echoes (3:38)
11. Juno's Ethereal Breeze (1:31)
12. Jupiter's Veil of Clouds (5:17)
13. Hera/Juno Queen of the Gods (4:21)
14. Zeus Almighty (11:00)
15. Jupiter Rex (1:36)
16. Juno's Accomplishments (4:22)
17. Apo 22 (1:53)
18. In Serenitatem (4:14)

En algún momento pensamos que este álbum se quedaría en el abultado limbo del material compuesto (y grabado) por Vangelis Papathanassiou que nunca ha visto la luz oficialmente, pero al final tenemos ya en nuestras manos Juno to Jupiter, la banda sonora del veterano músico griego para la misión no tripulada de la NASA.

Vangelis, en una imagen promocional.

Juno to Jupiter ("Juno a Júpiter", 2021) está hermanado con el anterior Rosetta (2016) en lo que se refiere a su temática, otra misión espacial para la que le encargaron música promocional de cara a colgar la agencia correspodiente sus vídeos en YouTube. También son parientes ambos álbumes a la hora de plantear su contenido musical como una narración de la propia misión espacial. Quizá la mayor diferencia que hay entre los dos trabajos es que Juno to Jupiter resulta ser un álbum más ambicioso que Rosetta, dispuesto a recoger sonidos mucho más variados, lo que a la vez conduce a que Juno to Jupiter se perciba como un trabajo que en la primera escucha se hace tal vez un poco largo.

In the Magic of Cosmos.

Aunque el álbum contiene piezas que sorprenden por su frescura y su ritmo modernos (Inside Our Perspectives, Space's Mystery Road), y contando con que Vangelis nunca ha renegado del todo de sus hallazgos sonoros en los setenta y ochenta (Jupiter's Veil of Clouds), hay gran cantidad de cortes que consisten en las conocidas improvisaciones neoclásicas de Vangelis con su colección de teclados. Esto no es que sea negativo, porque esta es la esencia misma del sonido de este artista casi desde sus orígenes, pero buscando ser un poco críticos podemos llegar a pensar que quizá Juno to Jupiter podría haberse "redondeado" un poco dejando fuera o abreviando alguno de los temas de su segunda mitad. En cualquier caso, como llevo afirmando desde hace ya unos años, cualquier trabajo que Vangelis publica a estas alturas solo puede aceptarse como un maravilloso regalo al que, desde el cariño y la reverencia más absolutos, no se le pueden poner pegas.

Inside Our Perspectives.

Otro cliché que se achaca a la última etapa de la discografía de Vangelis (sobre todo desde El Greco y Mythodea) es su inclusión habitual de sopranos en sus álbumes. Aquí tenemos a Angela Gheorghiu haciendo lo propio en tres temas: Juno's Tender Call, Juno Queen of the Gods y Juno's Accomplishments. Vangelis explica que la soprano representa de manera directa a Juno, esposa de Júpiter en la mitología clásica, mientras que sus notas telúricas de sintetizador personifican a Júpiter, una fuerza de la naturaleza. Todo esto viene a cuento porque la misión de la NASA buscaba observar con una sonda (Juno) lo que sucede bajo la capa de nubes del mayor de los planetas, del mismo modo en que la esposa del dios mitológico procuraba echar un vistazo bajo la niebla que este ponía a su alrededor cuando le era infiel con numerosas mujeres mortales. Este planteamiento musical funciona bastante bien. Por cierto, la misión ha sido un gran éxito y sus operaciones de exploración del sistema joviano se han prorrogado hasta 2025.

Juno's Tender Call.

En todo caso, es totalmente cierto que Juno to Jupiter no es ese álbum de trepidante música cósmica un poco trillado que seguramente podía esperarse. Es más bien un trabajo cálido, de atmósfera agradecidamente clásica y hasta onírica (Juno's Ethereal Breathe, In Serenitatem) que me recuerda un poco, más en algunos detalles de su atmósfera que en el grueso de su contenido, a la BSO que compuso en 2004 para la película de Oliver Stone Alejandro Magno. A Vangelis le ocurre como a otros grandes músicos de su generación: no debemos esperar de él grandes cambios de registro a estas alturas, pero todo lo que hace posee una pátina de impecable calidad que lo convierte en un deleite para sus seguidores. Donde no hay grandes riesgos sí que hay experiencia, donde no hay muchas sorpresas sí que hay virtuosismo. ¡A Vangelis le vamos a hablar a estas alturas de virtuosismo!

Jupiter's Veil of Clouds.

Decca ha publicado Juno to Jupiter en formato digital y en CD normal, creo que en digipack. Próximamente se pondrán a la venta ediciones en vinilo y en lujosos estuches de coleccionista. Si la página elsew.com no miente, parece que el LP incluirá un tema extra titulado Cosmos Autopator, y a la vez editará un poco In Serenitatem, supongo que para recortarlo y que quepa todo. El álbum cuenta también con su propia página web, en la que podemos descargar gratuitamente un extenso e interesantítimo archivo PDF con notas sobre el álbum. Aquí: https://www.junotojupiter.com/

In Serenitatem.

martes, 14 de septiembre de 2021

Moby - REPRISE


1. Everloving (3:18)
2. Natural Blues (4:30)
3. Go (3:44)
4. Porcelain (5:54)
5. Extreme Ways (5:00)
6. "Heroes" (5:18)
7.  God Moving Over the Face of the Waters (7:42)
8. Why Does my Heart Feel so Bad? (4:38)
9. The Lonely Night (5:43)
10. We Are All Made of Stars (6:01)
11. Lift Me Up (5:22)
12. The Great Escape (2:51)
13. Almost Home (5:28)
14. The Last Day (5:13)

Este álbum es bastante inusual, tanto por la naturaleza misma de la grabación como por el hecho de que Moby, un artista que (siento mucho decirlo) ha ido decayendo en popularidad gradualmente desde su momento de gloria en el cambio de siglo con el álbum Play (1999), haya conseguido algo tan otrora poco común como grabar un disco con Deutsche Grammophon, sello especializado en música clásica. Parece que todo comenzó cuando invitaron a Moby a tocar con la Filarmónica de Los Ángeles, dirigida por Gustavo Dudamel, y allí mismo alguien de la mencionada discográfica alemana le propuso grabar un álbum.

Moby hizo su parte y realizó los arreglos básicos en su casa de Los Ángeles, y después todo esto se envió a Hungría, donde un orquestador preparó las piezas para ser interpretadas por la Budapest Art Orchestra. Moby no estuvo presente durante las sesiones de grabación de la orquesta, pero tampoco se suponía que fuese a actuar como director o algo así.


Cuatro portadas de singles promocionales.

Reprise (2021) es como el típico álbum de grandes éxitos con orquesta, solo que Moby no es un artista "típico", y a la crítica profesional parece haberle impresionado la madurez con la que el artista electrónico ha adaptado de manera orgánica algunas de sus piezas más conocidas para su interpretación en tono clásico. Esto se consigue, en parte, gracias a que en todos los temas sigue habiendo elementos no orquestales, tales como las voces de Natural Blues o Why Does my Heart Feel so Bad?, o el piano de God Moving Over the Face of the Waters. Por supuesto, el propio Moby canta en varios temas (Porcelain, Extreme WaysWe Are All Made of Stars, etc.) como lo hiciese en los álbumes originales, y cuenta con varios artistas variopintos como colaboradores, entre ellos Gregory Porter, Jim James, Víkingur Ólafsson y Kris Kristofferson.

Natural Blues

Personalmente, después de haber escuchado Reprise al completo, el álbum me ha parecido un poco irregular. Esto es inevitable al contar con temas tan distintos y abordados de maneras a veces bastante chocantes. En la mayoría de los casos, Moby apuesta por arreglos minimalistas y evita el enfoque orquestal grandilocuente propio de las bandas sonoras de películas. Más bien intenta que sea el cantante o el instrumento solista quien tenga todo el protagonismo, y el elemento orquestal tiende a sonar como un pequeño añadido puntual y siempre en un segundo plano. Pero algunos temas que en su momento fueron muy rítmicos y potentes (tipo Lift Me Up) suenan un poco descafeinados con esta aproximación tan sobria que hace Moby. Prácticamente dejan de tener sentido.

"Heroes"

Tampoco acierta mucho el Moby con el tema nuevo que incluye Reprise, nada menos que la enésima versión del "Heroes" de David Bowie. Es bonito y delicado, pero "Heroes" está tan trillado que, en mi modesta opinión, a estas alturas no aporta demasiado. En resumidas cuentas, creo que Reprise es un buen álbum si sabes de antemano lo que te vas a encontrar, pero salvo que conozcas de antemano (aunque sea superficialmente) la trayectoria de Moby, vas a necesitar tener en mente los temas originales para disfrutar a fondo de las nuevas versiones. Reprise funciona en contexto y hará las delicias de los fans, pero adentrarse en la discografía de Moby a partir de él no es una buena idea.

Porcelain

viernes, 20 de agosto de 2021

Esa musiquilla en mi cabeza, capítulo 11: "WUTHERING HEIGHTS"

Hace mucho tiempo que me llegan recomendaciones de trabajos de Kate Bush, y mientras me decido a comentar aquí alguno de sus álbumes, nos quedamos por el momento con este temazo, el primero cantado que recogemos en esta pequeña sección tan ecléctica. No por ser un clásico de la música popular deja de merecer nuestra reseña.

La portada del single.

¿Por qué lo he elegido? Porque su melodía es tremendamente popular, y porque tanto su instrumentación como -sobre todo- la voz de la cantante son cualquier cosa menos convencionales. En realidad, y aunque Kate Bush es hoy en día una leyenda que se reivindica incansablemente desde los ámbitos del art pop y el rock progresivo, quien escuchase en su momento Wuthering Heights y viese uno de sus videoclips debió asumir que era una friki de tomo y lomo. Tan extravagante como queramos, esta canción fue la primera compuesta por una mujer y cantada por ella misma que llegó al numero 1 en las listas británicas. Casi nada.

El videoclip.

Wuthering Heights ("Cumbres borrascosas") se inspira en la novela de Emily Brontë y reproduce una escena muy concreta en la que la protagonista Catherine ruega al turbulento Heathcliff que la deje entrar en su casa por la ventana. En realidad, alerta spoiler, ella es un fantasma. Kate Bush la canta con un tono tan agudo que llama mucho la atención, y su extraña atmósfera ha abocado a Wutherting Heights a aparecer en más de una campaña publicitaria.

La portada del álbum.

La canción formó parte del álbum de debut de Kate Bush, The Kick Inside (1978), del que fue su primer single. Bush, que llevaba componiendo música desde la infancia y aquí tenía solo diecinueve años, contó con apoyo del mismísimo David Gilmour y de Andrew Powell (el tercer componente, si alguna vez lo hubo, de The Alan Parsons Project), productor del álbum, y con el adelanto que recibió de la discográfica se pagó unas clases de interpretación y mímica que superó con nota. No sé si el famoso vídeo en el que Bush baila en el bosque es causa o consecuencia de que se matriculase, pero forma parte del mito y nunca te deja indiferente aunque lo veas cien veces. Lo dicho: Wuthering Heights es un temazo.

El otro videoclip.
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