viernes, 31 de marzo de 2023

También era inevitable: la edición 50 aniversario de Tubular Bells.

Se han anunciado un CD sencillo y un vinilo doble. Ambos incluyen las dos partes de Tubular Bells, el "medley" que Oldfield tocó en la inauguración de los JJOO de Londres, el remix que hizo York en el álbum Tubular Beats y (novedad) la demo de ocho minutos que Oldfield llegó a grabar de lo que iba a ser Tubular Bells 4 antes de caer en el silencio más absoluto durante los últimos seis años.

El vinilo añade otras dos rarezas relativas: Tubular X, aquella pieza que se grabó para el álbum de la película Expediente X (1998); y el Mike Oldfield's Single, que, según apuntan en la estupenda web oldfieldexposed.blogspot.com, podría ser el original y no el corte ligeramente retocado de la edición de 2009.

La nota de prensa, de manera quizá ambigua, señala que ese trocito de Tubular Bells 4 podría ser lo último que Mike Oldfield, retirado según dicen, grabe en toda su carrera. Ya veremos.

Agradecimientos de nuevo al hacendoso personal de Mike Oldfield's Exposed.

martes, 7 de marzo de 2023

Robert Fripp / Brian Eno - (NO PUSSYFOOTING)


1. The Heavenly Music Corporation (20:55)
2. Swastika Girls (18:43)

Entre los monumentos de la música popular que este año celebran su 50 aniversario, deberíamos encontrar un ratito para acordarnos de (No Pussyfooting) (1973), el álbum proto-ambient de los británicos Fripp y Eno que inició su exquisita pero breve colección de trabajos a cuatro manos. No le quiero negar su calidad de "monumento", pero siendo realistas estamos hablando de un disco que pasó más que desapercibido en su momento y que solo ha obtenido su relevancia actual al demostrar su carácter pionero a través de las décadas.

 
Contraportada

(No Pussyfooting), que puede traducirse como "Sin marear la perdiz", fue un álbum lanzado por ambos artistas antes de iniciar sus carreras como solistas. Robert Fripp tardaría bastante en lanzar algo solo a su nombre fuera de los entonces ya más que consagrados King Crimson, pero Brian Eno (que salía de Roxy Music) tenía ya en el horno su debut Here Come the Warm Jets (1974). Es tentador pensar que, de haber sido el álbum que nos ocupa un gran éxito, podrían haberse establecido formalmente como dúo y no haberse reunido solo de manera más bien esporádica. Pero (No Pussyfooting) tiene una vocación puramente experimental, creo que con plena conciencia de ser una creación anecdótica sin grandes esperanzas comerciales.

Brian Eno y Robert Fripp en una foto de la época.

Los dos temas largos que integran el álbum están creados mediante una técnica que consiste en utilizar el sonido pregrabado en cinta magnetofónica de cierta pieza musical, al que se aplica un retardo, para crear un fondo denso sobre el que se interpreta y se graba la propia pieza. Eno invitó a su casa a Fripp para probar el invento (ya lo había usado antes Terry Riley, entre otros), aportando Eno el juego con cintas y Fripp su jugueteo con la guitarra eléctrica, grabada y reproducida como fondo para su mismo sonido. Así se originó la primera cara del vinilo, titulada The Heavenly Music Corporation ("La corporación de música celestial", un poco en tono autoparódico), que es el primer intento sólido de lo que Eno bautizaría años después oficialmente como ambient, y de lo que Fripp entendería como Frippertronics en sus propios experimentos posteriores.

El primer tramo de The Heavenly Music Corporation.

El segundo tema, Swastika Girls ("Las chicas de la esvástica", título inspirado en una película porno que Eno encontró por ahí) se grabó aprovechando el mismo estudio en el que King Crimson acababa de terminar Larks' Tongues in Aspic, y su principal diferencia con la otra cara del disco es que aquí el fondo que aporta Brian Eno está creado mediante sintetizador.

La primera mitad de Swastika Girls.

Como decíamos, el lanzamiento tuvo poca o ninguna repercusión y la discográfica optó incluso por rebajarle el precio drásticamente. Tan extraño resultó el invento para algunos entendidos que el famoso DJ de la BBC1 John Peel emitió el álbum en la radio al revés por error y se quedó tan a gusto. De hecho, en posteriores ediciones del álbum en CD se incluye una versión de ambos temas al revés, supongo que para más cachondeo.

Con el paso de los años, y tras otros trabajos de la pareja como Evening Star (1975) o The Equatorial Stars (2004), se ha podido analizar el álbum que nos ocupa en retrospectiva y se han reconocido sus méritos. Está claro que (No Pussyfooting) falló en su momento porque el público general -salvo que acudamos a alguna fantasía cósmica del krautrock/Escuela de Berlín- no estaba preparado para un tipo de música tan horizontal, tan estática y desprovista de prácticamente todo. No había un contexto para un disco así, y este es precisamente su gran mérito desde una perspectiva actual: creó ese contexto para hacer posible mucho de lo que vendría después. No es un disco fácil ni muy apto para novatos, pero hay que conocerlo.

miércoles, 1 de marzo de 2023

The Dark Side of the Moon cumple 50 años.

Todos lo sabíamos, pero había que recordarlo hoy mismo. ¿Qué se puede decir de la gran obra maestra de Pink Floyd que no se haya dicho ya? 

Es el tercer o cuarto disco más vendido de todos los tiempos, dependiendo de la fuente consultada, y de no ser porque la certificación de esta clase de récord depende de ciertas condiciones un tanto arbitrarias, podría ser fácilmente el primero de la lista. Para hacernos una idea, estuvo 200 semanas en la lista de ventas de Estados Unidos. Hay quien dice que el estupendo diseño de la portada ha ayudado a atraer a compradores que ni siquiera sabían muy bién qué clase de música se iban a encontrar.


Tiene 1198 versiones diferentes registradas en Discogs, entre distintos formatos de audio, relanzamientos, ediciones conmemorativas y variantes por países, a menudo con cambios visibles en el diseño de la funda. El vinilo más caro subastado hasta ahora llegó a las 3.500 libras, y esa tirada (primera edición por la discográfica Harvest) se reconoce -ojo si tenéis uno en casa- porque en la "galleta" del disco, el icónico prisma está totalmente coloreado de azul, no solo los bordes como en otras ediciones. 

Si tienes esto en casa...

En algunas tiradas antiguas, la funda desplegable del LP incluía unos cuantos souvenirs: dos pósters dobles, con imágenes de las pirámides de Egipto y fotos de la banda en concierto impresos por los dos lados, y dos pegatinas diseñadas por el estudio Hipgnosis de Storm Thorgerson. La contraportada, parecida a la portada pero invertida, estaba diseñada para que al colocar varios vinilos en un estante, alternando unos de frente y otros del revés, pareciese que los rayos de luz y los arcoiris iban encadenados ad infinitum.

La contraportada y la portada, puestas juntas encajan en cualquier orden.

No hay grandes diferencias en el contenido estrictamente musical de las diferentes ediciones del disco. Quizá la más llamativa sea que en la versión incluida en la caja Shine On de 1992 se escucha el tema de The Beatles Ticket to Ride mientras el tema final Eclipse se va apagando entre latidos de corazón. Podría pensarse que es un homenaje a los de Liverpool por aquello de que grabaron a menudo en los estudios londinenses Abbey Road (donde se grabó The Dark Side of the Moon), pero en realidad era un local tan activo en la época que no parece un detalle que los Pink Floyd quisieran señalar. Sí que sabemos que David Gilmour mantiene una larga amistad con Paul McCartney, y que las voces de este último y su entonces esposa Linda fueron grabadas para una de estas conversaciones insertadas en el disco, si bien al final se quedó fuera.

Abbey Road Studios

A lo largo del álbum se escucha un montón de sonidos sampleados, entre los que destacan los relojes y despertadores del inicio de Time, que habían sido en realidad una prueba ajena al disco del ingeniero Alan Parsons para experimentar con el sonido cuadrofónico; y el sonido de caja registradora de Money, que ha causado la penúltima pelea entre David Gilmour y Roger Waters, debido a que ambos se han querido adjudicar el mérito del invento. La Wikipedia se lo concede a Waters. El tema inicial Speak to Me funciona, por cierto, como una introducción que recoge algunos de los sonidos -sobre todo samples- que se escucharán después en los demás temas.


Las pegatinas que venían con el vinilo.

Entre las leyendas urbanas asociadas al álbum, quizá la más conocida sea la de que había sido grabado para encajar con la película clásica El mago de Oz. La banda siempre lo ha negado, y es verdad que para hacer que ciertas letras de las canciones coincidan con escenas de la película hay que echarle bastante imaginación. Creo que también hay un rollo parecido con 2001: una odisea del espacio. En realidad, parece que los únicos productos audiovisuales que los miembros de Pink Floyd consumían durante las grabaciones eran partidos del Arsenal y la serie de TV de la banda cómica Monty Python. De hecho, parte del dineral que se ganó con las ventas del álbum (una parte minúscula, obviamente), se invirtió en la primera película de los Monty Python, Los caballeros de la mesa cuadrada, un extraño ejemplo de crowdfunding entre celebridades de entonces.


Dos de los pósters.

Pero lo importante es preguntarse por qué The Dark Side of the Moon siempre ha sido calificado como "el antes y después de la música", un epíteto quizá rimbombante pero con algo de razón. Creo que es porque, por una parte, hizo uso de técnicas de grabación punteras que antes seguramente habían sido demasiado experimentales para un disco de música popular; y por otra -y más importante- porque las letras de los temas profundizan en contenidos existencialistas y filosóficos muy profundos, cosa que, fuera del ámbito de los cantautores, no era nada habitual. En resumidas cuentas, este disco demostró que el rock, incluso estando dirigido al público más amplio posible, podía ser algo tan serio y maduro como una obra literaria o artística culta. ¡Y qué bien sigue sonando!

Un vídeo oficial que se grabó como material promocional. Después se utilizó para proyectarlo durante los conciertos.

lunes, 6 de febrero de 2023

Jerry Goldsmith - TOTAL RECALL

 
1. The Dream (3:33)
2. The Hologram (5:36)
3. The Big Jump (4:33)
4. The Mutant (3:16)
5. Clever Girl (4:31)
6. First Meeting (1:10)
7. The Treatment (5:30)
8. Where Am I ? (3:56)
9. End of a Dream (5:45)
10. A New Life (2:23)

Hay todo un repertorio de música de cine de acción molona de los años ochenta que apenas hemos explorado y a menudo voy dejando para después, y por eso hoy me he decidido por la conocida BSO del maestro Jerry Goldsmith para Desafío total (1990), aquella divertidísima salvajada que se marcó el director Paul Verhoeven justo entre Robocop e Instinto básicoDesafío total (Total Recall) se basa en un relato de Philip K. Dick y es una película para lucimiento, en el buen sentido en este caso, de Arnold Schwarzenegger en su apogeo como estrella máxima del cine comercial de acción de Hollywood. No faltan sus frases lapidarias ni sus escenas de violencia extrema con un punto de humor, pero es cierto que Desafío total también hace un notable esfuerzo por crear una atmósfera de ciencia ficción que aporte a la película algo más vistoso que solo tiroteos, explosiones y simpática masculinidad tóxica de la vieja escuela por doquier.

Jerry Goldsmith (imagen de la web Espinof).

Paul Verhoeven había contado con Basil Poledouris para Robocop, que también tiene un tema principal memorable, pero por alguna razón llamó aquí a Jerry Goldsmith, que como bien sabemos valía lo mismo para una ínfima producción cutre de la Cannon que para una superproducción de prestigio, siempre con buenos resultados musicales. Pero es posible que Verhoeven quisiera aunar el prestigio de Goldsmith con algo muy a lo Poledouris, y con Schwarzenegger a bordo, la cosa tiró por las sendas de Conan el bárbaro. Pero ojo...

The Dream

No creo que pueda acusarse al inicio del tema principal de Total Recall, titulado The Dream ("El sueño"), de ser un plagio del Anvil of Crom de Conan, pero está claro que la inspiración es evidente, al menos en lo que se refiere a la base rítmica a base de golpes percusivos. Alguien por ahí señala que, a su vez, el tema que compuso Poledouris para la película de 1982 se parece a la de Jerry Goldsmith de 1978 para Capricornio Uno, pero yo no veo grandes semejanzas. Lo que sí es evidente es que Total Recall se considera una de las grandes obras de Goldsmith, quizá de las últimas realmente importantes que realizó en vida. En España, The Dream es muy popular por haberse utilizado durante años en la previa de los partidos de la Liga de fútbol emitidos en la TV de pago.

Al parecer, los productores quisieron que la partitura se grabase con una orquesta de Munich para ahorrar costes, pero Goldsmith, viendo que los intérpretes no estaban acostumbrados a grabar música de este estilo (se conserva alguna grabación descartada de aquel primer intento), y más pensando que tendrían que mezclar el sonido sinfónico clásico con algunos elementos electrónicos, consiguió que le dejasen grabarla con la National Philharmonic Orchestra británica. Es una orquesta de sesión especializada en bandas sonoras que, por ejemplo, dirigió Charles Gerhardt en sus notables versiones de la trilogía original de Star Wars.

The Mutant

La banda sonora de Total Recall contiene sobre todo espectaculares piezas orquestales para escenas de acción, música incidental elevada a la máxima potencia gracias al estilo más impresionista que melódico de Goldsmith, aunque se reserva alguna pieza algo más sosegada, contemplativa, para subrayar el sentido de la maravilla que supone este viaje, quizá real o quizá solo inducido químicamente previo pago, de Quaid a las colonias de Marte. The Mutant es, junto a la inicial The Dream, el corazón de esta obra musical y la pieza clave del álbum que la recoge. Desgraciadamente, la abundancia de piezas incidentales -por buenas que sean, y aseguro que lo son- en detrimento de las composiciones concertantes reduce el espectro de público al que puede llegar una banda sonora como esta. 

Portada de la reciente edición limitada del álbum. Salen todos menos la chica de tres tetas.

Como suele ocurrir en estos casos, el primer álbum que se publicó con la BSO es un trabajo muy editado, con apenas unas cuantas selecciones representativas en poco más de 40 minutos y ni siquiera el "medley" para los créditos finales que hay en casi cualquier partitura de cine. Afortunadamente, los seguidores de Goldsmith han podido disfrutar de varias ediciones expandidas en 2000 y 2015, algunas de ellas incluso con pequeños temas compuestos por el propio Goldsmith y un tal Bruno Louchouarn como música diegética para ascensores y publicidad futurista en escenarios de la película. La última edición del álbum, que se publicó en 2021 como triple LP o doble CD, es una edición limitada que todavía puede adquirirse en varios sitios bien conocidos.

Un trailer por el 30 aniversario.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...