sábado, 26 de abril de 2025

Hergest Ridge, edición del 50 aniversario en Blu-ray.

Con muchos meses de retraso (el aniversario fue realmente en 2024), se publica una interesante edición de Hergest Ridge, el segundo álbum en solitario de Mike Oldfield, en una edición en doble vinilo y otra, limitada, en Blu-ray de audio.


La edición en vinilo es para coleccionistas acérrimos, ya que no contiene nada que no estuviese ya en la edición Deluxe de 2010: la versión original del disco de 1974 en un vinilo y la remezcla de 2010 en el otro.

El doble vinilo.

Más llamativa es la edición en Blu-ray. Es una tirada limitada bajo demanda, lo que quiere decir que sólo se fabricarán copias para atender a los pedidos que se realicen antes del 6 de mayo en SDE Shop. La fecha de salida de los pedidos es el 27 de junio.

El Blu-ray 

Lo que hace especialmente interesante el Blu-ray es que contiene todas las versiones de Hergest Ridge, algunas con diferencias muy notables entre sí. Por lo tanto, está aquí la que se publicó como parte del estuche Boxed (1976) con sonido cuadrafónico, y que durante casi tres décadas fue la utilizada en la versión en CD del álbum. Con la Deluxe de 2010, esta versión quedó fuera de circulación, hasta ahora.

miércoles, 23 de abril de 2025

Steven Wilson - THE OVERVIEW


1. Objects Outlive Us (23:17)
2. The Overview (18:27)

De ser bastante escéptico con la obra en solitario de Steven Wilson (The Raven that Refused to Sing, pese a que me despierta una sonrisa, me sigue pareciendo un collage no muy fresco de los grupos setenteros que todos conocemos), estoy pasando a respetar profundamente su trabajo, e incluso a ponerme de su lado cuando le atacan por cosas que me parecen injustas. Este The Overview (2025), su último trabajo publicado hace un par de semanas, parece que ha gustado. No obstante, lo atacan por no profundizar, por ser demasiado breve, por no parecerse (¡Ay!) a los grandes álbumes progresivos de los años setenta en los que se inspira, etc.

Steven Wilson en una imagen promocional.

Entiendo que quizá su anterior trabajo The Harmony Codex (2023) había despertado unas expectativas demasiado altas, y que se queda en tierra de nadie entre el experimento electrónico y el deseado regreso a las esencias del prog rock. No obstante, The Overview sí que me parece que da lo que promete. Es un trabajo conceptual que se inspira en la sensación que tienen los astronautas, al ver la Tierra desde el espacio, de lo pequeños que somos ante la grandeza inconmensurable del Universo. Wilson define esta música como un "viaje Kubrickiano". Está dividido en sólo dos suites al estilo vinilo, aunque es posible reproducirlo en streaming con una división en distintas pistas de cada uno de los temas largos.

Diseño para el álbum que aparece en los carteles promocionales de la nueva gira.

Vamos a ver... Lo que ocurre aquí es que Steven Wilson, que es un artista genuino y más que meritorio, no necesariamente puede -ni quiere- competir con otras epopeyas que ha dado la música popular inspiradas en la inmensidad del espacio. Seguramente nunca se haya publicado nada tan abismal como aquel Zeit (1972) de Tangerine Dream, pero no creo que a Wilson se le pueda echar en cara el quedarse por detrás en la comparación. Steven Wilson hace la música que él quiere hacer, con su estilo, pensando en un público muy concreto, no para ser "el no va más" de ninguna idea musical. No creo que aspire a ser el Christopher Nolan de la música, y sé que algunos vais a entender la referencia. Por eso The Overview es ligerito si lo queremos comparar con algún mamotreto clásico de la música cósmica. 

 Objects Outlive Us

Incluso si queremos buscarle los tres pies al gato, podemos encontrar fragmentos de las suites que nos recuerdan a piezas bien conocidas, tales como un pasaje cantado al comienzo de la primera cara que suena un poco al Astronomy Domine de Pink Floyd, y otra pieza con recitación de Rotem Wilson (esposa de Steven) que yo emparentaría muy claramente con el tema final del Albedo 0.39 de Vangelis. Por ahí lo han desmenuzado hasta encontrar detalles de Yes, King Crimson y demás, pero no me parece tan claro como en el caso de los dos fragmentos mencionados. Y desde luego no me resulta tan prosaico como en los préstamos de estilo tan abundantes de aquel The Raven... Una teoría interesante es que la referencia a varios temas de Pink Floyd le puedan servir como antesala a una serie de remezclas suyas de álbumes de la banda británica, para empezar, con ese relanzamiento del concierto de Pompeya que está al caer.

 The Overview

Se escucha con agrado porque las melodías son buenas y la producción todavía mejor. Porque ambas suites, acertadamente distintas, ofrecen una paleta de sonidos diferentes y variados. Porque no dura mucho más de 40 minutos y nada en él da la sensación de que esté ahí para hacer de relleno. No me va a cambiar la vida ni me va a hacer mejor persona, y seguramente recurriré a piezas bastante más "hardcore" si en algún momento quiero zambullirme en una experiencia musical de ciencia ficción, pero es un disco que de verdad suena como debería sonar el rock progresivo clásico que tanto nos gusta tras haber evolucionado hasta bien entrado el siglo XXI. Y que vengan muchos más de estos.

jueves, 27 de marzo de 2025

Madredeus - O PARAÍSO


1. Haja o que Houver (4:30)
2. Os Dias são à Noite (4:31)
3. A Tempestade (5:14)
4. A Andorinha da Primavera (3:04)
5. Claridade (5:25)
6. A Praia do Mar (6:25)
7. O Fim da Estrada (3:53)
8. Agora (9:23)
9. À Margem (4:43)
10. Carta para Ti (3:49)
11. Coisas Pequenas (5:25)
12. Não Muito Distante (4:10)
13. O Sonho (5:07)
14. O Paraíso (6:49)

El subtítulo del álbum O Paraíso (1997) no deja mucho lugar a la duda: 14 canciones. Es esto y nada más que explicar, entre otras cosas porque es probable que los componentes de Madredeus no tuviesen mayores ambiciones que las de componer canciones. Buenas canciones, me explico, con su estilo característico y todo eso, pero canciones al fin y al cabo. No conozco mucho de su trayectoria posterior, pero difícilmente se diría que, cuando salió a la venta el álbum que nos ocupa, los de Madredeus se habían vuelto vanidosos. Porque el éxito y los agasajos no les faltaban.

Madredeus en 1997.

Madredeus, pese a ser una banda con un estilo en teoría muy localista (portugués), logró hacerse con un espacio muy importante en todo lo que fue el auge mainstream de la constelación new age a finales de los años ochenta y principios de los noventa del siglo pasado. Quizá porque la "saudade", siendo un concepto difícil de traducir, sin embargo es bastante fácil de comprender, su sonido se nos antojó universal, prácticamente una de tantas propuestas de world music como también entonces había. Tranquilidad, bienestar, placeres sencillos y un puntillo de melancolía no del todo definido. Lo que hacían no era exactamente fado, dicho por ellos, sino una especie de amalgama de matices de la tradición musical popular portuguesa. No era new age, desde luego, pero sí que podía tocar al mismo tiempo esa fibra espiritual y al final era común que apareciese alguna canción suya en los muchísimos recopilatorios de nuevas músicas de aquellos años. 

 Haja o que Houver

O Paraíso llegó en uno de los momentos de más popularidad de la banda, después de un muy promocionado documental de Wim Wenders sobre Lisboa (Lisbon Story) para el que Madredeus aportó su banda sonora. También fue su primer álbum sin el teclista Rodrigo Leão, que se había marchado de la banda no mucho después de arrancar su carrera en solitario con Ave Mundi Luminar (1993). Llegaron a la formación dos nuevos miembros, Carlos Maria Trindade (sintetizadores) y Fernando Júdice (bajo acústico), y el grupo que había llegado a ser un sexteto pasó a ser un quinteto. Están ahí también el fundador Pedro Ayres Magalhães (guitarra acustica), José Peixoto (también guitarra acustica) y sobre todo la esencial Teresa Salgueiro. Su voz suave y expresiva aquí se recrea un poco más en lo lúdico que en otros discos anteriores, tiene un poco menos de carga dramática. La propia Salgueiro, según parece, intentaba dejar atrás su imagen como de joven viuda rural.

Supongo que el tema más conocido de O Paraíso es Haja o que Houver, pero todos los temas tienen un buen nivel. En general, el sonido del álbum evoca escenas más bien luminosas, optimistas si se quiere. El disco se grabó en Venecia (Ayres dijo que la ciudad italiana era "el destino ideal para la construcción de este nuevo barco en el que vamos a viajar"), en un espacio de tiempo relativamente corto y buscando aislarse un poco del bullicio, en un estudio no muy transitado. Teresa Salgueiro buscaba una conexión íntima con las canciones que la ayudasen a desarrollarlas con naturalidad, y el álbum en su conjunto irradia una sensación serena y agradable, de "paraíso". 

 O Paraíso

El álbum, de gran éxito internacional, fue considerado por muchos críticos como el mejor de Madredeus hasta aquel momento, y que el propio Pedro Ayres consideraba que O Paraíso quería ser desde su origen una demostración del estado de gracia del grupo, un momento dulce en el que todo funcionaba armónicamente en lo musical y en lo personal. Parece que, después, los seguidores se lo han pensado un poco y ponen algún otro trabajo por delante de este, pero desde luego yo recomendaría O Paraíso como un punto de partida perfecto para introducirse en la música de Madredeus.

martes, 11 de marzo de 2025

The Cosmic Jokers - THE COSMIC JOKERS


1. Galactic Joke (22:38)
2. Cosmic Joy (19:24)

El álbum The Cosmic Jokers ("Los chistosos cósmicos") forma parte del anecdotario más curioso de la kosmische musik alemana. Parece que todo empezó con el fundador del sello especializado Ohr, Rolf-Ulrich Kaiser, que buscaba dar prestigio a los productos que publicaba en aquellos años de efervescencia de la música cósmica a comienzos de los setenta y realizó varias reuniones, o tal vez fiestas, en el estudio del músico e ingeniero de sonido Dieter Dierks

Muchos quisiéramos ver a los grandes artistas del género como jóvenes talentosos y soñadores en busca de una aventura creativa, cuando en realidad eran más bien sujetos un tanto autodestructivos para los que la creación musical era una forma de canalizar sus pelotazos a base de alucinógenos, sobre todo LSD. Estas quedadas a las que acudían, según apuntan varias fuentes más sutiles de lo que yo pretendo ser, eran un auténtico contubernio de iluminados orientalistas, gurús de las terapias y vividores pseudointelectuales de toda calaña reunidos para consumir drogas hasta caer rendidos. Algunos de ellos grababan trabajos de los que Kaiser estaba publicando en la época.

Imagen del artwork del álbum con fotos de los miembros involuntarios del grupo.

En teoría, los músicos estaban allí para amenizar los guateques a base de largas sesiones de improvisación en vivo. Entre otros, acudieron Klaus Schulze (teclados), Manuel Göttsching (guitarras), el mencionado Dieter Dierks (teclado, bajo), Harald Grosskopf (batería) y el hoy conocido como crítico gastronómico Jürgen Dollase (teclados), que se ponían morados de lo suyo y daban rienda suelta a los espacios más galácticos del krautrock para deleite de los popes de las pseudociencias new age allí presentes. Göttsching y Grosskopf estuvieron en algún momento en Ash Ra Tempel / Ashra, y el segundo de ambos, aparte de colaborar en álbumes de Klaus Schulze, estuvo con Dollase en la banda Wallenstein. Era un mundillo muy pequeño.

Rolf-Ulrich Kaiser grabó estas sesiones sin permiso, o al menos varias de ellas, y las montó junto a Dierks en secreto, publicando el álbum que nos ocupa, The Cosmic Jokers, con una filosofía que podríamos llamar "toma el dinero y corre". Se dio la situación absurda de que entrase en una tienda berlinesa Manuel Göttsching y descubriese un sonido genial en la megafonía para averiguar al instante, por boca del dependiente, de que era él mismo el que tocaba allí la guitarra. A Klaus Schulze le sentó especialmente mal la jugada, ya que no sentía que aquella música estuviese al nivel que él quería ofrecer. "Toma el dinero y corre" significa que, a poco que Kaiser fuese consciente de lo que había hecho, debía saber que se le venía encima una denuncia, un juicio y la retirada del álbum de las tiendas. La retirada de todos los álbumes de los Jokers, en realidad, ya que Kaiser publicó hasta cinco vinilos en el mismo año 1974 con el material que les había birlado. Algunos tenían un planteamiento bastante cutre, por cierto.

Portadas de los otros discos montados a base de las mismas sesiones

Hasta del país se tuvo que ir este personaje, y ni siquiera cuando una década más tarde se legalizó el disco con permiso y pago de royalties a sus autores pudo sacarle más tajada. Porque los músicos cósmicos eran un poco drogatas pero se ganaban la vida con su trabajo.

Para la posteridad quedó The Cosmic Jokers como el gran supergrupo del movimiento cósmico alemán, y debo decir que este primer álbum homónimo -hoy, repetimos, plenamente legal y oficial- es realmente notable. La calidad de la grabación, previa a las remasterizaciones pertinentes, no es precisamente de 10, pero se disfruta como un ejercicio magnífico de lo mejor que ofrece el género. La primera mitad, Galactic Joke ("Chiste galáctico"), tiene todo el nervio y la estructura épico-textural que tanto nos gusta, además de un toque de rock que no era tan frecuente. El protagonismo se lo lleva la guitarra eléctrica de Göttsching, supongo que porque el suyo es el sonido más reconocible, pero es un tema sobresaliente en todos sus elementos. 

 Galactic Joke

La segunda cara del vinilo se llama Cosmic Joy ("Gozo cósmico"). Siendo más ambiental, experimental y oscurantista, no baja el nivel. Sobresale aquí, para mi gusto al menos, la combinación de los teclados y las percusiones para crear un espacio sonoro de estos en los que te puedes perder con la imaginación. 

 Cosmic Joy

Un trabajo, en resumen, tan curioso como interesante que merece la pena conocer por parte de los aficionados a la electrónica primitiva y el rock cósmico-progresivo y psicodélico. Lo que no es incompatible con llevar una vida sana y ordenada.

(Agradecimientos al blog Shakin' Street, en el que he averiguado algunos detalles que desconocía.)

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