lunes, 13 de julio de 2015

E- Project, lo nuevo de Jean-Michel Jarre, en octubre.


Esta será, al parecer, la escueta portada del muy esperado nuevo álbum de Jarre, que ya está en preventa en varias webs (incluyendo una oficial), y cuyo título es E-Project. Saldrá oficialmente el 16 de octubre y recogerá colaboraciones del músico francés con una serie de artistas de la electrónica / electronic music de distintas épocas, con la intención de "explicar" la historia del género según este destacado representante. No tengo claro si él mismo es consciente de que la electronic music clásica y la electrónica actual, de baile, no tienen demasiado que ver entre sí, presupuestos técnicos aparte.

Ya sabemos que Jean-Michel (que se decanta por incluir el guioncito en su nombre) ha trabajado con M83, Gesaffelstein, Tangerine Dream y uno de los componentes de Massive Attack, aunque no se sabe quién más estará en el total de 16 temas que incluirá el disco. Se explica en varios sitios que Jarre es autor de las maquetas de todos los temas, que a su vez fueron enviadas a los artistas tras acceder éstos a participar, para que luego fuese de nuevo Jean-Michel quien les diese un último retoque. Escuchando el tema que se está difundiendo en Internet con un videoclip, Glory, se tiene la sensación de que es más bien Jarre quien colabora - y tímidamente, además- en una obra de M83, pero en fin...


Se abren las apuestas en lo que se refiere a quién participará en el resto de cortes del álbum, y también comenzarán las polémicas respecto a cuáles son las verdaderas intenciones de Jarre: ¿agradar a sus seguidores con un nuevo trabajo que satisfaga sus expectativas? ¿Reivindicarse en el mundillo de los DJs y atraer para sí a los libidinosos fans del Tomorrowland? ¿Sacar una pasta gansa con las ediciones de superlujo que han salido a preventa y cuyos precios son desorbitados? Ya veremos. 

Los temas ya publicados:



jueves, 2 de julio de 2015

Klaus Schulze - DIG IT

 

1. Death of an Analogue (12:15)
2. Weird Caravan (5:16)
3. The Looper Isn't a Hooker (8:30)
4. Synthasy (22:53)

El título de este importante álbum de Klaus Schulze es un juego de palabras entre "dig it" (excávalo) y "digit" (dígito), y es un anuncio de lo que contiene: la primera grabación completamente digital de su autor, y por lo tanto uno de esos pasos importantes que marcan la carrera de músicos atados a la evolución tecnológica, como es su caso. 

Un diseño para la edición en CD atestigua la importancia del ordenador GDS en su grabación.

Se publicó en 1980, y aun contando con que la música del alemán nunca había dejado de evolucionar, lo cierto es que parecía muy clara, llegadas estas fechas, la decisión de Schulze de no bajarse del burro, compositivamente hablando. Con ello me refiero a que otros referentes de la música electrónica de los setenta optaban entonces por aproximaciones algo más populares al género, que había sido acogido por fin cálidamente por parte del gran público y empezaba a fusionarse -con variopintos resultados- con el pop, pero este señor seguiría agrandando su oscuro e hipnótico universo musical al estilo genuino de la Escuela de Berlín. Aunque en Dig It y trabajos posteriores siempre hay lugar para la novedad y el experimento, Schulze se mantiene firme en su afán por cultivar sus ritmos fríos y estáticos, su fascinación planeadora y su gusto por la textura por encima de la melodía. Y que conste que este es un disco muy de su tiempo.

Death of an Analogue

Dig It comienza precisamente con un ejemplo de lo dicho: Death of an Analogue ("Muerte de un analógico"), que si bien juega con la inclusión de sonidos analógicos (sobre todo la lenta batería, generada por ordenador), mantiene los viejos preceptos de la larga duración, el tono tirando a tenebroso y unas voces computerizadas muy galácticas. Weird Caravan retoma la batería, y el tema es algo menos ominoso. A mí me suena un poco a música exótica, como a documental de safaris. The Looper Isn't a Hooker, cuya traducción también puede estar sujeta a muchas interpretaciones (e invito a descubrirlas vía traductor online), utiliza también percusiones, esta vez con una vocación mucho más étnica. Me pregunto si debemos considerarlo un tema hasta cierto punto seminal, ya que suena no tan lejanamente a lo que luego harían Jan Hammer en alguno de sus temas ambientales para Miami Vice, o Hans Zimmer en sus primeras bandas sonoras de éxito, pongamos Rain Man

Contraportada original.

Concluye Dig It con la extensa Synthasy, en la que juega a mezclar lo sintético con algunas soluciones analógicas y un cierto sonido "retro". Tanto el ritmo sostenido como la introducción y la conclusión, ambas oscuras y neblinosas, son propias del Klaus Schulze más clásico. 

En 2005 se publicó una reedición muy jugosa de Dig It, con un tema largo añadido (Esoteric Goody) y un concierto en DVD de la actuación de Schulze en el Ars Electronica de 1980. No lo considero un disco imprescindible ni especialmente representativo del sonido de su autor, pero sí que será muy sorprendente para los ya iniciados en la electronic music de toda la vida.

miércoles, 24 de junio de 2015

James Horner (1953-2015)


Es de toda justicia que dediquemos un momento a recordar al desaparecido James Horner, víctima de un accidente aéreo el pasado 22 de junio. Hemos tenido un par de obras suyas en el blog (Apocalypto y Avatar), y curiosamente tenía intención de comentar próximamente tanto su banda sonora para Willow como, dentro de un análisis musical de la franquicia, su muy apreciada contribución a la saga Star Trek. Me imagino que, con el tiempo, también habríamos tenido por aquí su oscarizada música para Titanic. La pésima noticia ha cambiado estos planes, aunque ambas cosas se abordarán en su momento. 

Con sus dos Oscars por Titanic, también él se sintió el "Rey del mundo" (imagen de www.theatlantic.com).

Toca hacer un pequeño homenaje. La suerte que siempre ha tenido James Roy Horner es la de haber participado en películas de enorme (a veces monstruoso) éxito popular, y pese a que los aficionados al mundillo de las BSOs señalamos con frecuencia su tendencia a reciclar temas propios y ajenos, a veces en exceso, Horner deja tras de sí un legado incontestable. De la generación de músicos que lideraron el gremio en las décadas de los ochenta y noventa, excepción hecha de genios que venían de antes (Goldsmith, Barry, Williams, Morricone...), dudo que nadie haya logrado tantos temas memorables y fáciles de reconocer. A ver a quién no le suenan estos:




Su estilo se ha movido entre la tradición clásica sinfónica de Hollywood y ciertos toques, muy habituales, de música celta o de sintetizador. Destaca también la gran variedad de géneros cinematográficos para los que ha compuesto piezas musicales, desde la ciencia-ficción (Avatar, CocoonAliens) y la fantasía (Jumanji, Las crónicas de Spiderwick) al drama romántico (Leyendas de pasión), pasando por el cine histórico (Apolo 13, GloryEnemigo a las puertas) o de ambientación histórica (El nombre de la rosa, El niño con el pijama de rayas), el género de acción y aventuras (Commando, La máscara del Zorro, Rocketeer), el cine infantil de animación (Fievel y el nuevo mundo, En busca del valle encantado)... Y siempre ha logrado, como mínimo, algún tema central de gran calado que ha servido para sustentar el conjunto de cada banda sonora. Hay quienes son capaces de componer obras mucho más complejas y ricas temáticamente, pero la habilidad de Horner para la melodía grandiosa y evocadora era digna de elogio. 

Descanse en paz.

Aunque no soy fan de la película, este es mi tema favorito de James Horner.

jueves, 18 de junio de 2015

Esa musiquilla en mi cabeza, capítulo 2: "CAVATINA"

Esta vez nos entretenemos con un tema clásico para guitarra, sosegado pero extraordinariamente popular, Cavatina, compuesto por el músico británico Stanley Myers y popularizada especialmente por John Williams. Maticemos un poco, que en este caso hace mucha falta.


El tema Cavatina, que se ha utilizado de mil maneras posibles en publicidad, montajes informativos-documentales y actos públicos de todo tipo, fue compuesto originalmente para piano, aunque Myers lo modificó después, llegando así a su versión definitiva para guitarra. Fue utilizado en una película poco conocida de 1970 (El precio de amar), aunque alcanzó su pico de popularidad como tema central de El cazador (The Deer Hunter), película de Michael Cimino de gran repercusión y triunfadora en los Oscars de 1979.


Hace mucha falta aclarar que John Williams, intérprete y hasta impulsor de la adaptación de Cavatina para guitarra, no es el archiconocido autor de la música de Star Wars e Indiana Jones, sino el también aclamado guitarrista clásico del mismo nombre. Basta de recopilaciones amateurs y montajes en YouTube con el equívoco por bandera.

En fin, que Cavatina tenía que estar en esta pequeña serie de entradas, primero para aclarar el equívoco anterior, y después para expresar nuestra admiración hacia uno de esos pocos temas instrumentales (en este caso especialmente austero y delicado) que de vez en cuando logran colarse en listas de éxitos generalistas. Incluso podemos enlazar con el capítulo anterior, ya que The Shadows también grabaron su propia versión.

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