domingo, 23 de mayo de 2010

Vangelis - SPIRAL


1. Spiral (6:55)
2. Ballad (8:27)
3. Dervish D (5:21)
4. To the Unknown Man (9:01)
5. 3+3 (9:43)

"Seguir adelante implica llegar lejos.
Llegar lejos implica volver."
(Tao Te Ching)

Spiral (1977), que es una de las cuatro o cinco obras maestras absolutas de Vangelis Papathanassiou, no es necesariamente mi álbum favorito del griego, aunque sí que contiene mi tema predilecto de su repertorio, que además crece en mi mente como el himno definitivo de las "nuevas músicas" pese a quien pese: To the Unknown Man ("al hombre desconocido"), inconmensurable composición que pone los vellos de punta todas y cada una de las veces que uno la escuche.

Vangelis, tras los magníficos Heaven and Hell (1975) y Albedo 0.39 (1976), sin olvidarnos de obras menos difundidas que en esta década brotaban como los champiñones de sus teclados, decide realizar uno de esos trabajos electrónicos que a veces han sido definidos como "realizables con un sintetizador", refiriéndose a que no es especialmente complicado a nivel de producción y cualquiera que tenga en casa los Yamahas necesarios puede reproducirlo casi perfectamente. Componerlo es otra cosa, porque aquí el griego es el amo y señor de la música electrónica en su vertiente épica y melódica, y las delicatessen que incluye aquí son de las que recorren el espinazo de arriba a abajo.

Portada del single To the Unknown Man.

Spiral se recrea en la frase de su portada, que nos recuerda el movimiento en espiral al que alude el título del álbum y se hace patente en lo musical mediante temas de estructura cíclica como el corte homónimo Spiral, como la melodía de base del mencionado To the Unknown Man o como el ritmo claramente sincopado de 3+3. En el caso del muy conocido Dervish D, la referencia alcanza un poco más allá, a los famosos derviches turcos, bailarines que con su movimiento circular -tal y como se apunta claramente en la carpeta del álbum- "se hacen partícipes de la espiralidad del Universo". Pese a manejar estos conceptos tan sesudos, Spiral es un disco muy accesible en el que cada uno de sus cinco largos temas es una pequeña sinfonía en sí mismo, con múltiples variaciones muy originales y perfectamente armonizadas. Se queda algo corto, pero esto puede deberse a que Vangelis renuncia al material de relleno y va al grano. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Portada del single (¿portugués?) Spiral.

Como decíamos, el primer corte, Spiral, funciona como una obertura grandilocuente sostenida por unos potentísimos secuenciadores que echan humo y unas certeras campanadas -recordemos que Vangelis es percusionista además de teclista- que dan a la pieza un aire a lo Tocata y fuga de Bach nada chocante, por ejemplo, si fuese interpretada en un órgano de iglesia. Ballad es una pieza más meditativa, de ritmo algo difuso aunque muy futurista, y cuya mayor innovación es la voz distorsionada del propio artista realizando unos extraños coros. Dervish D es el tema más comercial del disco, estupendo para petarlo en la radio tanto por su duración relativamente corta como por su intensidad casi rockera, o tecno-pop incluso. Respecto a To the Unknown Man, puede describirse como una pieza que recuerda vagamente a Alpha de Albedo 0.39, en cuanto a que parte de una melodía sencillísima que va acrecentando su resonancia épica con cada fondo que se le añade, explotando con los tambores en su segundo tramo, y convirtiéndose en una algarabía de ciencia-ficción al final. Y 3+3 es realmente un bonito vals electrónico, un tema en el que de nuevo toman protagonismo los secuenciadores y en el que, como sucede en casi todo el álbum, la melodía se mueve "in crescendo".

Portada de Dervish D.

Spiral podría ser considerado como el inicio de una de las etapas más fructíferas en la carrera del músico griego, ya que su forma de utilizar los instrumentos y de componer las melodías, alejándose paulatinamente del rock progresivo y los experimentos complicadísimos de los primeros '70, se va volviendo más romántica y ganando sencillez, de cara a obras que enamoraron al público masivo como Opera Sauvage, China y Chariots of Fire. Estaban al caer nuevos experimentos como Beaubourg o See You Later, pero éstos ya se verían por siempre intercalados con álbumes de largo alcance popular. Tanto si entendemos Spiral como cumbre de su evolución en los '70 o como punto de partida para la siguiente época, es un disco imprescindible para todos los aficionados a la música instrumental, a la electrónica y -por supuesto- a la clásica contemporánea.

4 comentarios:

Santi dijo...

Completamente de acuerdo. "Spiral" es un gran disco, y "To the unknown man" uno de los mejores temas instrumentales que jamás se hayan compuesto. No creo que nadie sea capaz de escucharlo y quedarse indiferente.

Javier dijo...

Pues sí, otro gran disco del maestro griego.
Sobre "to the unknown man" (tremenda canción), fijaos en la parte final que se va repitiendo añadiendo pequeñas variaciones. Y escuchad el final de "Love and Understanding" (otra buena canción)de Chris Spheeris y Paul Vodouris.

En fin, si eso no es un plagio...entre griegos queda la cosa!

racofe dijo...

Voy coincidiendo con los demas. Spiral es uno de los discos que mas me gustan de Vangelis, junto con Albedo 0.39. Todas las piezas son mas "faciles" que en otros..., pero entre los 3 primeros tambien colaria a Ignacio. Aparte de algunas idas de pelota contiene varias de las melodias que mas me han gustado de Vangelis.

El conde dijo...

Ignacio está realmente bien, pero nunca ha terminado de cuadrarme del todo como obra clave de Vangelis. Es muy representativo de aquella época entre lo progresivo y lo plenamente electrónico, pero me parece una obra algo marginal, un poco "outsider". Encuentro algún momento incluso mejor en discos -todavía menos conocidos- como La Fète Sauvage, que tiene un par de melodías geniales.

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