martes, 11 de mayo de 2010

Laraaji - AMBIENT 3: DAY OF RADIANCE


1. The Dance #1 (9:06)
2. The Dance #2 (9:39)
3. The Dance #3 (3:15)
4. Meditation #1 (18:42)
5. Meditation #2 (7:50)

Cuando Brian Eno comenzó su ambiciosísimo proyecto que, en sus sucesivas entregas, se conocería como "Ambient" (amén de bautizar todo un estilo musical, casi un género a día de hoy), no se si realmente pensaba que pudiesen ser otros quienes llevasen la voz cantante, por encima de la suya. Tras Music for Airports y The Plateaux of Mirror, la tercera parte de la saga se llamó Day of Radiance ("Día radiante"), y fue obra del norteamericano Edward Larry Gordon, también conocido como Laraaji.

Laraaji, que empezó como actor de "club de la comedia" y estudió violín, descubrió en algún momento que le encantaba el misticismo oriental y se hizo con una cítara, un instrumento con una cantidad tremenda de cuerdas que produce un peculiar sonido cristalino. Brian Eno se lo topó tocando su instrumento en el Washington Square Park y le dio la oportunidad de grabar este, su primer trabajo firmado con su seudónimo, con la producción y el apoyo del casi todopoderoso músico británico. Podríamos hablar de un golpe de suerte, teniendo en cuenta que el disco no es precisamente fácil de digerir.

Swami Laraaji Nadananda, de cómico a maestro del yoga.

He estado tentado de titular esta crítica como "La cama del faquir", porque eso es precisamente lo que representa Ambient 3: Day of Radiance (1980). Laraaji pulsa las cuerdas frenéticamente, no de una manera anárquica, sino muy calculada, si bien el resultado es una serie de piezas hipnóticas capaces, según quién las escuche y con qué disposición de ánimo, de resultar deliciosas o insoportables. Como en la cama de un faquir, Laraaji clava cientos de miles de clavos de punta afilada con su cítara y su dulcimer (un instrumento de cuerda percutida) y nos pide que nos tumbemos sobre ellos, contando con que están tan cerca unos de otros que nuestra piel -menos mal- nunca llega a soportar tanta presión como para ser perforada. Los temas son, por así decirlo, colchones de clavos entre los que se cuela alguna fibra delicada que va realizando pequeñas variaciones, a fin de no caer en una monotonía total. La idea es que, pasados unos minutos de escucha, y siempre y cuando pongamos un poco de nuestra parte, deje de parecernos que nos clavetean el cerebro y terminemos uniendo el sonido individual de cada roce de las cuerdas con el anterior y el siguiente, formando un todo que deja de agredir nuestra sensibilidad y nuestra paciencia. Y entonces se supone que podremos centrarnos en disfrutar de la melodía y en alcanzar un estado de meditación nada desdeñable.

Diseño para la edición en CD, a cargo, al igual que la original, del propio Eno.

Los movimientos titulados The Dance se basan en un mismo patrón, interpretado incansablemente por Laraaji y sutilmente tratado por el sutil productor Brian "Sutil" Eno, que no usa demasiados efectos electrónicos, sino más bien trucos de estudio de grabación para dejar su impronta en la obra. Los movimientos llamados Meditation, en cambio, son mucho más ambientales, con las cuerdas y los efectos electrónicos (ecos, reverberaciones, etc.) repartiéndose el protagonismo con mayor democracia. Si quitáramos de en medio la cítara y el dulcimer de Larraji nos encontraríamos con algo parecido a los temas de The Plateaux of Mirror, muy aéreos y flotantes, y con un aroma a sofisticación y elegancia difícilmente explicable con palabras. Yo me quedo sobre todo con las "meditaciones", pero es probable que haya que concebir Day of Radiance como una experiencia completa, electrizándonos primero con los movimientos The Dance y entrando después en un merecido estado de relax con los Meditation. Se supone que un buen masaje es aquel que duele un poco, y eso mismo sucede con la experiencia de escuchar Ambient 3: precisamente porque sufrimos ligeramente al principio, sentimos el doble de placer al final.

Meditation #2

4 comentarios:

Santi dijo...

Como dices, éste es el más árido de toda la serie Ambient, aunque sigue siendo un disco muy interesante. En mi caso ha sido el último de la serie en caer en mis manos, y aunque lo aprecio bastante, no lo pongo al mismo nivel que los otros. Se me hace algo monótono el sonido contínuo de la cítara. Pero es verdad que al final resulta gratificante.

Por cierto, considero a B. Eno un músico enorme, de mis favoritos, pero no creo justo que le hayan atribuído la autoría del ambient moderno porque, ¿acaso no era ambient medio krautrock, el Vangelis de "L'apocalypse..." o el Phaedra de T Dream? ¿Qué te parece?

Un abrazo.

El conde dijo...

Si de verdad nos pusiéramos a rastrear los orígenes del ambient, quizá tendríamos que irnos a la música clásica del siglo XX, y especialmente recuerdo un disco de Miles Davis, "In a Silent Way", que muchos señalan como un precedente. Tienes razón en lo de Vangelis y Tangerine Dream, pero en el caso de Brian Eno, creo que él sí que fue el primero en hacer música ambient con conocimiento de causa, con una intencionalidad clara, además de que fue quien acuñó el término "ambient" referido a una forma de hacer música. Lo demás serían precedentes obvios que no por ello hay que desdeñar.

En cualquier caso, lo de "padre" del ambient habría que entenderlo en el sentido de "máximo difusor" o "gran impulsor", de la misma manera en que, aunque seguramente no fue Colón el primero en llegar a América, sí que fue el que lo cambió todo con su viaje.

Javier dijo...

Muy interesante lo que comentais del origen del ambient (me acuerdo de una cancion del Phaedra de Tangerine Dram que podria describirse como ambient perfectamente (me refiero a la de las flautas sintetizadas, una muy corta)

A mi B.Eno me parece un monstruo,sobre todo muy inteligente. Aunque a este disco que comentais no le acabo de cogerle el punto, sobre todo despues de la parte 2 (Plateaux of mirrors), que es una delicia para los oidos (igual que The Pearl, otra joya no igualada, en mi opinion).

Si podeis echarle una escucha a un disco que hacen Harold Budd y Robin Guthrie (de Cocteau Twins), que es la banda sonora de "Mysterious skin". Es impresionante, y contiene una tambien impresionante cancion instrumental de Sigur Ross cuyo titulo es inescribible...
(la peli tb impresiona por su intensidad y la tematica que trata pero no es apta para todos los estomagos..)

Saludos!

Santi dijo...

Pués sí, Javier,tienes toda la razón. Ese disco de Budd / Guthrie es precioso, como casi todo lo que han hecho ambos por separado. Y a mí el Ambient 2 con Harold Budd me parece el mejor de los 4 ambients (bueno, creo que son 4).

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