lunes, 2 de mayo de 2016

Hans Zimmer / Junkie XL - BATMAN V SUPERMAN: DAWN OF JUSTICE


CD 1

1. Beautiful Lie (3:47)
2. Their War Here (4:34)
3. The Red Capes Are Coming (3:31)
4. Day of the Dead (4:01)
5. Must There Be a Superman? (3:58)
6. New Rules (4:02)
7. Do You Bleed? (4:36)
8. Problems Up Here (4:25)
9. Black and Blue (8:30)
10. Tuesday (4:00)
11. Is She With You? (5:46)
12. This Is my World (6:23)
13. Men Are Still Good (The Batman Suite) (14:03)

CD 2

14. Blood of My Blood (Bonus Track) (4:25)
15. Vigilante (Bonus Track) (3:53)
16. May I Help You, Mr Wayne? (Bonus Track) (3:27)
17. They Were Hunters (Bonus Track) (2:45)
18. Fight Night (Bonus Track) (4:20)

-Vaya, hombre. ¿Pero tú... bebes?
-Una cervecita sin alcohol -dice el de la capa roja, sentándose en un taburete del bar y levantando un dedo para llamar la atención del camarero. Justo en el asiento de al lado, el tipo vestido de negro que ha hecho la pregunta está terminándose un sándwich mixto, al que no deja de añadir ketchup de un bote pegajoso sin etiqueta. El oriental que abre el botellín no parece sorprenderse de que los mayores justicieros del mundo hayan elegido su minúsculo after hours para hacer un descanso en mitad de una noche movidita de lucha contra el mal.
-¿Y qué? ¿Cómo lo llevas, Super? -pregunta Batman tras limpiarse un churretón rojo del prominente mentón.
-Bah, como siempre. -responde Superman con media sonrisa y enarcando las cejas. -Vivimos malos tiempos.
-¿Has visto ya la peli nueva? 
-¿En la que salimos los dos? -da un trago a morro del botellín -¡Qué va, si dicen que es muy mala!
-No está tan mal, hombre -sonríe el murciélago. -Ayer se la bajó Alfred por torrent. Un screener.
-Menos mal que somos defensores de la ley... -frunce el ceño el hijo de Kripton. -Y además en screener, con lo mal que se ven y se oyen. Escuchas la tos del viejo de al lado.
-Esta se ve bien, pero para lo que hay que oír,,, -espeta Batman. -La banda sonora es de Hans Zimmer. Ya sabes, medio autoplagio, medio plagio de otros, más colección de efectos sonoros que música.

Contraportada de la edición especial (la que lleva dos discos).

-Hans Zimmer ha hecho cosas buenas. Acuérdate de La delgada línea roja. Y oye, casi todos los grandes artistas toman cosas prestadas.
-Tú siempre tan bienpensado, Super -se hurga Batman los incisivos con un palillo. -Mira que la trilogía que hizo sobre mí Nolan estuvo bien, pero ese Hans me compuso un tema que sonaba como el Titanic tocando el claxon. -Superman se echa a reír.
-A mí me encantaban mis primeras películas, las de Christopher Reeve -Batman asiente con nostalgia -El tipo me tenía cogido el punto, lástima de puñaladas que da la vida. Y nadie olvidará nunca la fanfarria de John Williams. Era como la de Star Wars pero con pelo en el pecho. De todas maneras, en El hombre de acero tengo un temilla musical muy sencillito, pero resultón, cuatro pares de notas in crescendo. Muy heroico.

En el corte Look to the Stars de Man of Steel suena el tema de Superman.

-No está mal, es verdad -tamborilea Batman con los dedos sobre la barra de zinc. -En la peli nueva suena también bastante, aunque me parece que el CD que han publicado no contiene algunos de los momentos musicales más chulos de la película. Es un poco raro. Ah, y a Zimmer le echa una mano Junkie XL, el de Mad Max.
-¿Esos quiénes son? ¿Raperos? -pregunta Superman, aguantando el abultado eructo que le sube glotis arriba.
-Junkie XL es el apodo de Tom Holkenborg, un holandés que también trabaja de DJ. Y Mad Max... ¿pero tú en qué mundo vives, Super?
-No está uno al tanto del show business viviendo en una fortaleza polar-, responde Superman a la defensiva.
-En fin, lo que te decía, que la música suena mejor en la película que en el disco. Al escucharla sola, parece una colección de ruidos que te dejan medio sordo. Notas de sintetizador sueltas. Algún fragmento bonito pero disperso, como el primer tema, muy melódico. Ese me ha tocado la fibra personal.

Beautiful Lie.

>>Una cosa muy rara, de todas formas. Tampoco está claro qué parte de la música es de Zimmer y qué parte de Junkie XL. Es un collage musical poco estructurado, como hecho a pegotazos.
-No sabía que fueses tan entendido en música -sonríe Superman con una mueca mientras observa el líquido rubio del botellín al trasluz. Las barras fluorescentes del techo zumban.
-Y no soy un entendido. Pero con las cosas de comer no se juega. Me compro todas mis películas, los comics, los muñecos de acción, los videojuegos y las bandas sonoras. Soy millonario, ¿te acuerdas? Me encanta el tema de Danny Elfman para mi peli del '89, y hasta me llegué a acostumbrar al de Hans Zimmer para la trilogía, que era amenazador, pero aquí tengo otro nuevo. No me gusta mucho, porque al principio parece música de ilustrar catástrofes y después resulta que me representa a mí. Vamos, que tengo hasta una suite al final del disco, pero bah, ni chicha ni limoná.

Men Are Still Good (The Batman Suite).

-¿Una suite para ti solo? Me parece que ya sé quién gana el famoso duelo de héroes. -ríe Superman, al que acaban de obsequiar con un plato ovalado de cacahuetes fritos ligeramente rancios. -¿Te imaginas, tú y yo a torta limpia?
-Sin spoilers, Super. De todas manera, el malo malo es Lex Luthor, que se comporta como el Joker pero sin maquillaje. Le ponen una música que parece un tango macabro. 

The Red Capes Are Coming.

>>Pero en serio, la película no está tan mal como la pintan. Y sale una tía que no veas tú. ¡Wonder Woman!
-Menos mal. Con lo que se decía de ti y de Robin hace tiempo, ya me temía yo que nos fuesen a emparejar, rollo gay. 
-No jodas, hombre, otra vez con el cachondeo -refunfuña Batman.

El vigilante de Gotham, molesto, se aplica a la tapa de cacahuetes hasta que Superman da cuenta del resto con supervelocidad.

-Pues lo que te decía, que suenan unos punteos de guitarra eléctrica cuando aparece Wonder Woman que molan bastante -añade Batman un minuto después de tan incómoda pausa. -Como si fuera a repartir estopa Leónidas el de Esparta, pero con tetas.

Is She with You?

-¿Y alguno de nosotros dos...? -pregunta Supermán -Ya sabes.
-¿Con Wonder Woman? -replica Batman con una mueca. -¡Ja! Más quisiéramos.
-Oye, que yo tengo novia formal -apura Supermán su bebida, frunciendo el ceño.
-Macho, la Lois Lane está más vista ya que el tebeo. Un tío cachas como tú, con ese tirabuzón en el flequillo...
-Para el carro, mariposón -ríe el hombre de acero mientras se limpia las manos y hace sonar dos euros sobre la barra.
-Todavía te parto la cara hoy, como sigas por ahí. -Se envara el murciélago.
-¿Tú a mí? -se mofa Superman, brazos en jarras. -Te faltan hue...

(viñeta del maravilloso El regreso del caballero oscuro, obra de Frank Miller)

viernes, 22 de abril de 2016

The Alan Parsons Project - EVE


1. Lucifer (5:09)
2. You Lie Down with Dogs (3:47)
3. I'd Rather Be a Man (3:53)
4. You Won't Be There (3:34)
5. Winding Me Up (4:04)
6. Damned If I Do (4:50)
7. Don't Hold Back (3:37)
8. Secret Garden (4:41)
9. If I Could Change your Mind (5:49)

El grupo que mejor se ajustó a la fórmula clásica del "álbum conceptual" fue probablemente The Alan Parsons Project. Nacido como experimento puntual para el disco Tales of Mystery and Imagination. Edgar Allan Poe (1976), el dúo formado por Alan Parsons y Eric Woolfson obtuvo el suficiente respaldo del público como para continuar con su proyecto en una serie de trabajos de renombre, inspirados en distintas temáticas. Lo que sucede es que, si somos capaces de abstraernos un poco del placer que nos produce regresar a aquellas mimbres musicales tan imaginativas, no todos los álbumes de The Alan Parsons Project fueron igual de redondos. Eve (1979), pese a ser muy meritorio y contener momentos de genuina inspiración, es considerado como el trabajo más flojo de la formación en los años setenta.

Parsons y Woolfson.

Eve ("Eva"), surgió de la idea de realizar un disco conceptual sobre la mujer, idea quizá demasiado ambiciosa y difícil de enfocar dada su amplitud de posibilidades. Parsons y Woolfson se plantearon la composición de temas sobre mujeres relevantes de la historia, pero al final se quedó en una serie de canciones -y un par de instrumentales- que tratan sobre la imagen de la mujer ante la supremacía histórica masculina. Habría sido difícil colar un disco así en el contexto cultural de lo políticamente correcto existente en la actualidad, ya que Eve, de algún modo, va de perdonavidas y puede resumirse en una frase tipo "con lo falsas y sibilinas que son las mujeres, desde aquella traidora de Eva que la lió en el Edén, en el fondo no son tan malas". Ahí es nada.

Despliegue de portada y contraportada.

La portada, obra de Hipgnosis (habituales en las portadas de Pink Floyd y otros muchos) parece incidir en este lado oscuro de lo femenino. 

Las críticas que puedan hacerse al disco desde lo ideológico no son tampoco la razón por la que es considerado un trabajo flojo. Aquí lo que pesa es un evidente abandono de las líneas clásicas del progresivo-sinfónico de títulos anteriores, con estructuras mucho más convencionales a la hora de componer las canciones, menos arriesgadas, consiguiendo que los temas queden muy atados a un sonido pop algo acartonado para los gustos actuales. Eso no quita que haya momentos excelentes como el prólogo instrumental Lucifer (primer single número 1 en listas del grupo, compuesto por el menos productivo Parsons) o las canciones You Won't Be There y Damned If I Do, seleccionadas en algunos recopilatorios. Tampoco está nada mal el segundo instrumental, Secret Garden, aunque su sonido no es tan característico de la formación como el primero.

Lucifer

Otra premisa que no se mantuvo del todo fue la participación de voces femeninas en todos los temas. Al final, solo escuchamos a las vocalistas Clare Torry y Lesley Duncan en Don't Hold Back e If I Could Change your Mind respectivamente. Con la excepción de algún que otro coro, predominan en el disco los cantantes masculinos, destacando sobre todo Chris Rainbow, que contó con algún éxito propio en la época y siguió colaborando con el Project hasta la disolución de éste, a finales de los ochenta.

Winding Me Up

You Won't Be There

Es uno de los últimos discos de The Alan Parsons Project que he escuchado, y pese a que estoy más o menos de acuerdo con las críticas, la verdad es que me suena bien. Vale que alguna de las canciones podría haber encajado en algo tipo Xanadú, con colorines y sobre patines, pero los buenos momentos compensan por los no tan buenos y la impresión final es positiva. Siempre podemos recordar que la banda llegaría a uno de sus más grandes momentos poco después, con The Turn of a Friendly Card (1980), de modo que Eve puede verse como una valiosa obra de transición.

domingo, 10 de abril de 2016

David Roa - SEAMPHONIK


1. Atlantik (2:36)
2. Lighthouse (4:09)
3. Seascore (1:00)
4. Ghostship (3:06)
5. Sirens (2:24)
6. Blueness (3:58)
7. Aquasphere (3:20)
8. Drowned (5:35)
9. Oceland (2:15)
10. Thalassa (4:14)
11. Waterclock (1:45)
12. Nautilus (3:38)
13. Abyssal (2:50)

Después de un mes de inactividad bloguera, tiempo dedicado a realizar pequeñas tareas domésticas que tenía pendientes, regresamos (para retomar el ritmo habitual, o eso espero) con un álbum de reciente aparición que no podemos dejar de reseñar en esta página. Por muy buenos motivos.

El primero es el entusiasmo con el que su autor, David Roa, ha estado hablando de este proyecto desde hace años, prácticamente desde los tiempos en que publicamos una reseña de su anterior Ochonoches. El segundo motivo, y en resumidas cuentas el más importante, es el placer que sigue proporcionándonos -a veces se diría que cada vez más- a muchos la escucha de un buen disco conceptual instrumental bien trabajado, cocido a fuego lento y cargado de imaginación.

Una promo del álbum.

Seamphonik, que es un juego de palabras entre sea ("mar") y symphonic ("sinfónico") es como el álbum de fotos de un largo viaje musical por el océano, sobre las olas cabalgadas por surfistas, en las arenas soleadas de la costa, con submarinistas que se mueven entre campos de coral, con pescadores que faenan en la tormenta, en los abismos silenciosos donde no llega la luz. Quienes vivimos cerca del mar y podemos disfrutar de su influyente presencia sabemos de esa cualidad que tiene para evocar sensaciones que asociaremos con aquel día de playa, con aquella vez que navegamos en un barco. En más de un momento, Roa consigue arrancar estos destellos sensoriales de nuestra memoria con su mezcla de chill out y ambient en sentido amplio, manejando una paleta musical variada que explora distintos aspectos de lo marino.

Contraportada

El álbum se abre con Atlantik, un sorprendente prólogo que arranca con sampleados de voces por radio y que se desarrolla con un potente ritmo urbano más o menos trip hop. Seamphonik se expande ante nuestros oídos con Lighthouse ("Faro"), en la que se despliega una elegante electrónica de corte melódico y cósmico. Seascore ("Partitura marina") es un tema muy interesante y atmosférico gracias a su melodía al piano, aunque tal vez esté planteado como una pieza de transición, dada su relativa brevedad. Creo que se le podía haber sacado más jugo. Ghostship ("Barco fantasma") busca un ambiente misterioso más que terrorífico, acentuado por una voz lírica femenina y unos estáticos arreglos de cuerda. Una maravilla absoluta es Sirens, que irradia luminosidad y placidez, y que juega con una sutil melodía y una instrumentación que recuerdan para bien a aquel álbum de Vangelis titulado Oceanic

Sirens

Blueness ("¿Azulidad?") tiene alma ochentera, casi como si estuviese a punto de convertirse en alguno de aquellos temas para sintetizador/secuenciador del dúo Azul y Negro, aunque después evoluciona hacia algo más contemporáneo. Aquasphere ("Esfera acuática") se desarrolla entre sutiles variaciones en sus arreglos e instrumentación, aunque su textura de base recuerda bastante a la nerviosa melodía de teclado de Tubular Bells. La gran excepción estilística del álbum es Drowned ("Ahogada"), un sensual tema cantado en inglés y castellano por la vocalista Naiah, que funciona de maravilla a la hora de expandir las miras creativas del conjunto del trabajo y aportarle otro de sus efectivos momentos de pausa. 

De nuevo con una inspirada melodía al piano como protagonista, vuelve a mover nuestra imaginación la estupenda Oceland. Muy atmosférica y original es Thalassa, con una ambientación densa, subacuática tal vez, hilvanada por unos cánticos exóticos femeninos y un ritmo muy lento. Waterclock ("Reloj de agua") tiene espíritu de caja de música y un desarrollo discreto que vuelve a lograr un clima inquietante y envolvente. Nautilus es intensa e inteligente, apoyada en una base rítmica vibrante, y ya llevamos unos cuantos ejemplos perfectos de creación de espacios sonoros. Como gran final, Abyssal posee resonancias de banda sonora de cine, pura épica desbocada sin necesitar fanfarrias ni estridencias.

Abyssal

Con Seamphonik, Roa se reivindica a sí mismo como uno de los más eficientes y meritorios compositores jóvenes de nuestro país, al menos hasta donde alcanza mi conocimiento. Como tantas veces, es una pena que este tipo de música no cuente con los medios de difusión necesarios para que haya más público que llegue a conocerla y disfrutarla como merece. En cualquier caso, y aunque quede mucho camino por andar -o desandar- para expandir las miras musicales mayoritarias, de momento iré recomendando Seamphonik a todos los connoisseurs que se pasen por aquí. Y que se corra la voz.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Kurt Stenzel - JODOROWSKY'S DUNE


1. Coming of a God (5:28) - 2. Greatest Movie Never Made (1:01) - 3. Parallel World (1:42) - 
4. Parallel World (Outro) (1:04) - 5. Leap of Faith (0:43) - 6. Time and Space (2:04) -
7. Optical World (2:56) - 8. Nebula (2:26) - 9. Invitation (1:03) - 10. Point of View (2:36) -
11. Moebius (4:48) - 12. Arrakis (1:59) - 13. Millions of Stars (0:21) - 14. Into the Galaxy (1:27)
- 15. O'Bannon Meets Jodo (1:19) - 16. Finding the Others (0:58) - 17. Spiritual Warriors (1:37)
- 18. Conception of Paul (2:01) - 19. Ships with Souls (1:51) - 20. The Pirate Spaceship (5:24)
- 21. Rescue from a Sandworm (2:36) - 22. Mad Emperor (0:23) - 23. Burning Giraffes (1:42)
- 24. Baron Harkonnen (0:34) - 25. Giger's Theme (1:06) - 26. Deepest Darkness of the Soul (1:15)
- 27. Feyd Rautha (4:18) - 28. Total Extermination (2:27) - 29. I Am Dune (6:01)
- 30. Hollywood (2:23) - 31. Fingerprints (4:17) - 32. Open the Mind (3:38) - 33. Try (2:30)

Año: 20254
Lugar: toda la galaxia

Cuando parecía que no íbamos a tener más encuentros con encarnaciones musicales de Dune, y ya llevamos unas cuantas, nos enteramos de que el reciente documental Jodorowsky's Dune (2013) posee una banda sonora original que ha sido editada en disco compacto y vinilo, y que además es de una gran calidad. Para quienes no sepan de qué película estamos hablando, se trata de la afamada historia de cómo el cineasta y guionista de cómics chileno Alejandro Jodorowsky intentó llevar al cine una espectacular adaptación de la novela de Frank Herbert que funcionase como LSD en la mente de los espectadores, allá por 1976, y de cómo el proyecto llegó a hacerse tan grande que se vino abajo por su propio peso. Fue cancelado a unos días del comienzo del rodaje, cuando la productora decidió que no sería prudente dejar tanto dinero en manos de un director sin suficiente experiencia. Sigue reconociéndose, eso sí, la influencia decisiva de aquel impulso creador en películas posteriores -y hoy míticas- como Star WarsAlien o Blade Runner, o en cómics como El Incal.

Trailer de la película.

Jodorowsky logró contar con un presupuesto tremendo, libertad creativa total y un elenco de artistas y técnicos absolutamente deslumbrante, élite de toda una época. Firmaron su contrato, entre otros, los diseñadores conceptuales Jean Giraud (Moebius) y H. R. Giger, el especialista en efectos especiales Dan O'Bannon, Salvador Dalí y Orson Welles como el emperador Shaddam IV y el Barón Harkonnen respectivamente, además de David Carradine, Mick Jagger, Gloria Swanson... En el apartado musical del proyecto llegó a confirmarse la participación de Pink Floyd, que compondría la música correspondiente a la casa Atreides, y Magma, que harían lo propio con los malvador Harkonnen. Por cierto, el proyecto gozó de mucha fama mientras se iban realizando los contratos, y se dio el caso de que algunas compañías discográficas intentaron seducir a Jodo para que contase con sus artistas señeros. Sabemos que, por ejemplo, en Virgin Records pusieron sobre la mesa a su buque insignia Mike Oldfield y a su fichaje más abstracto de entonces, Tangerine Dream.

Despliegue del interior del vinilo.

Y aquí quería yo llegar, porque, si bien la banda de Edgar Froese nunca entró en los créditos del filme frustrado, parece que el director del documental que narra toda aquella mágica historia, Frank Pavich, pidió al ecléctico músico Kurt Stenzel (su amigo desde la juventud) que crease una banda sonora electrónica para su película que sonase precisamente a Tangerine Dream. Personalmente, creo que la música de Jodorowswky's Dune recuerda a algo incluso un pelín anterior al despegue definitivo de la electrónica alemana de la escuela de Berlín. Es un lúdico batiburrillo de sintetizadores analógicos que tiene un poco de psicodelia, un poco de electrónica primitiva a lo Wendy Carlos o Isao Tomita y, en todo caso en su esencia textural más que melódica, un poco de krautrock cósmico y planeador, todo ello sin limar, muy a palo seco y hasta con un agradecido saborcillo amateur.

Kurt Stenzel y Frank Pavich (de www.synthtopia.com).

A lo largo de los numerosos y breves temas del álbum, Stenzel hace referencia a los distintos miembros de lo que iba a ser el equipo del filme, desde el propio endiosado director (que recita unas frases aquí y allá con su peculiar acento) hasta O'Bannon, Moebius y Giger, y a los personajes y criaturas de la famosa obra cumbre de la ciencia-ficción. Consigue transportarnos, en fin, a aquella abigarrada fantasía new age que perseguía Jodorowsky, a un Dune extravagante, recargado y místico, tan épico en su confrontación entre héroes y villanos como revolucionario en su viaje introspectivo hacia nuevas formas de expansión mental. De algún modo, y sin querer parecerse ni a Pink Floyd, ni a Magma, ni a TD, Kurt Stenzel logra captar con mucha inteligencia las líneas maestras de lo que podría haber sido una banda sonora para la propia película Dune de Jodorowsky, más que para el documental rodado sobre ella. 

Un vídeo-sampler con temas del disco.

Recomendaría, por una cuestión de instinto coleccionista personal, que quienes estén interesados por el álbum lo adquieran cuanto antes, ya que dudo de que pueda encontrarse en formato físico de aquí a poco tiempo.
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