sábado, 18 de mayo de 2019

Alan Stivell - RENAISSANCE DE LA HARPE CELTIQUE / RENAISSANCE OF THE CELTIC HARP


1. Ys (8:40)
2. Marv Pontkalleg (3:27)
3. Ap Huw and Penllyn (2:56)
4. Eliz Iza (2:54)
5. Gaeltacht (18:54)

Supongo que ya habré dejado caer por aquí alguna vez la pregunta con la que quiero comenzar esta entrada: ¿Por qué existe una conexión indudable entre la música celta y eso que conocemos como las nuevas músicas, siendo la primera una expresión folclórica milenaria y las segundas algo nacido, como tales, hace unas pocas décadas? La respuesta podría estar, parcialmente al menos, en el álbum del que vamos a hablar.

Portada de la edición en inglés, la más conocida.

No tengo constancia, en este momento, de cuándo se comenzaron a grabar en disco, de manera más o menos sistemática, piezas perteneciente al ámbito de la tradición celta. Lo que sí sé es que fue a finales de los años sesenta y principios de los setenta cuando se configuró como tal el género musical celta. En realidad, todo lo étnico y exótico estaba de moda entonces, y lo cierto es que los sonidos tradicionales del mundo celta se entremezclaron muy bien con algunos estilos mainstream del momento, sobre todo con el imperante rock progresivo.

Ys

Renaissance de la Harpe Celtique (1971) posee, en efecto, estructura de álbum prog, con varios temas de duración variable y toda una suite en su cara B, titulada Gaeltacht. Alan Stivell demuestra una gran inteligencia al maridar las piezas tradicionales elegidas con una producción totalmente moderna, con efectos sonoros, batería y bajo incluidos. Y logra que lo tradicional, en lugar de verse adulterado, adquiera tintes mágicos, intensificando la sensación de viajar a tiempos de leyenda, o incluso a un hipotético mundo mejor en el que los seres humanos vivamos en  paz y en consonancia con la naturaleza. Renaissance de la Harpe Celtique es el eslabón perdido entre la música celta y la new age, un álbum que es todo un hito y que no me explico cómo no había pasado por aquí hace mucho.

Alan Stivell, más o menos en la época de publicación del álbum.

Sin estridencias y con total sensación de inmersión, como quien escucha una vieja historia a la luz del fuego, viajamos desde la mítica ciudad sumergida de Ys hasta las actuales capitales de lo celta, como Irlanda, Escocia y la Isla de Man, pasando por supuesto por la Bretaña francesa, de donde es originario Alan Stivell. Se recuperan, por cierto, algunas piezas musicales que estaban plasmadas en manuscritos antiguos pero seguían inéditas.

Una portada alternativa.

Y hay otro motivo por el que Renaissance es una obra tan sumamente importante. El propio título nos da una pista, y es que, según presumía en su momento Stivell, su padre había sido la primera persona en fabricar una auténtica arpa celta en varios siglos. El arpa celta, un instrumento tan importante en la cultura celta que hasta aparece en las monedas irlandesas de 1 euro, es más pequeña que el arpa clásica y posee un sonido bien distinguible de ésta. El álbum que nos ocupa supuso la inclusión del arpa celta en la música popular, o lo que es lo mismo, su "renacimiento".

Un álbum maravilloso e imprescindible.

Gaeltacht, con una bonita selección pictórica.

domingo, 28 de abril de 2019

Popol Vuh también se remasteriza.

La caja.

Pues eso y poco más, que se publica ya mismo un "box" con los cinco primeros álbumes de la banda de Florian Fricke. La caja The Essential Album Collection Vol. 1 (se entiende que vendrán más lotes) contiene LPs en vinilo, aunque estos mismos álbumes, entre los que están dos de las más célebres bandas sonoras para Werner Herzog, Aguirre y Nosferatu, también se reeditan con sonido mejorado en CDs individuales en estuche digipack. A romper el cerdito otra vez.

Lo que hay en la caja.

domingo, 21 de abril de 2019

En busca de Hades: el box definitivo (?) de Tangerine Dream.

In Search of Hades: The Virgin Recordings 1973-1979 es el estuchaco que se publicará el próximo 14 de junio. Contiene la friolera de 16 CDs de audio y 2 blu-rays que contienen todo (probablemente T-O-D-O) el material que grabó la banda electrónica alemana en su etapa más conocida. 

Pincha para ver a un tamaño enorme.

Comprende desde el álbum Phaedra hasta Force Majeure, quedando entre uno y otro material inédito como para llenar 8 CDs, contando grabaciones de estudio, piezas descartadas y actuaciones en directo. Se incluye la banda sonora completa de Oedipus Tyrannus (1974), que no sé muy bien si pertenece a una película, un documental o una obra escénica, y que permanecía como un pequeño misterio nunca del todo resuelto en la discografía del grupo.

El lote completo.

El encargado del proyecto es el ubicuo Steven Wilson, que ya ha realizado muy correctas remasterizaciones de grandes nombres del progresivo como Jethro Tull, King Crimson o Yes. El paquete incluye también mezclas en formato 5.1 realizadas por él, amén de un libraco en tapa dura. El problemilla es que el estuche costará unos 150 euros, luego ya cada cual tendrá que decidir si lo compra por fanatismo, por completismo o para especular años después en eBay. Gran dilema. Más información sobre el contenido del box, en inglés, pinchando aquí.

jueves, 18 de abril de 2019

King Crimson - LIZARD


1. Cirkus (Including Entry of the Chameleons) (6:29)
2. Indoor Games (5:40)
3. Happy Family (5:24)
4. Lady of the Dancing Water (2:45)
5. Lizard (23:22)
a) Prince Rupert Awakes
b) Bolero: The Peacock's Tale
c) The Battle of Glass Tears 
(Including I. Dawn Song - II. Last Skirmish - III. Prince Rupert's Lament)
d) Big Top

"Lagartija" (1970) es el título que King Crimson dio a su tercer álbum de estudio, una verdadera proeza sonora que resultaría reveladora respecto a lo que iba a ser la banda en años venideros.

Lizard es una proeza sonora por su sonido prístino, cuidadísimo, que nos hace pensar que tal vez todo el álbum fue compuesto para lucimiento de sus prodigiosos intérpretes, entre otras cosas porque no parece haber una gran superposición de instrumentos casi en ningún momento. Se busca que cada uno pueda lucirse. No me resulta sencillo, por otra parte, saber si hay un trasfondo conceptual tras los virtuosos temas del álbum. Si lo hay, en todo caso sería algo más bien críptico. Quizá nos pueda ayudar un poco el bello diseño de la portada y la contraportada, algo así como miniaturas medievales inspiradas por las letras de las canciones.

Contraportada

Lizard supuso una clara evolución en el sonido de King Crimson tras el monumental In the Court of the Crimson King (que vuelvo a reivindicar como digno candidato a mejor álbum de la historia de la música popular) y su no muy arriesgada secuela, In the Wake of Poseidon, habiendo sido los tres publicados en el sorprendente espacio de poco más de un año. Se percibe una mayor inclinación hacia lo jazzístico y una especie de "toma de conciencia" en lo que se refiere a su pertenencia al campo -muy amplio- del rock progresivo. Prueba de ello es la larga suite que da titulo al disco y que comienza con una bellísima canción de corte pastoral con la voz del ilustre invitado Jon Anderson, vocalista de Yes. No se puede ser más prog.

Despliegue del interior del álbum, con las letras.

El caso es que Robert Fripp, tal como leemos en un artículo de prensa de la época, intenta justificar la obvia evolución estilística de Lizard explicando que sólo quedaban en él dos miembros originales de King Crimson, él mismo y Peter Sinfield, pero que seguían vigentes las esencias de la banda. Es cierto que queda ese toque oscuro, un poco maligno y nocturno del álbum original, por ejemplo, en algún detalle del tema inicial Cirkus, pero lo demás cambia bastante.

Los King Crimson de esta época: Fripp, Collins, McCulloch, Haskell y Sinfield.

Los nuevos miembros de King Crimson son en este caso el bajista y cantante Gordon Haskell, el batería Andy McCulloch y el saxofonista Mel Collins. Los dos primeros no llegarían a participar en el siguiente álbum, Islands (1971), y el tercero estaría en la banda en dos épocas muy distantes, aquella misma de los primeros setenta y la actual. Decía yo que el álbum era revelador respecto al futuro de la banda precisamente por eso, porque a partir de entonces iba a ser poco menos que imposible encontrar dos álbumes de estudio consecutivos con la misma alineación, convirtiéndose King Crimson, en poco tiempo, es una especie de ideal musical más que en una banda en el sentido tradicional del término.

Prince Rupert Awakes

Antes de emitir un juicio de valor (por muy personal y subjetivo que sea éste) sobre un álbum musical, siempre intento tener una idea de conjunto sobre el mismo, un croquis mental que me ayude a ordenar mis ideas sobre su estructura, sus equilibrios y sus desvaríos, qué partes me ofrecen una garantía de solidez a la que agarrarme para poner un pie en sus partes más resbaladizas. Todavía no he logrado hacer esto con Lizard, pero siempre que lo escucho pienso que será fácil volver a hacerlo en poco tiempo, luego tengo por seguro que me gusta. Pero los árboles no me dejan ver el bosque y temo que me queda mucho en él por descubrir.
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