miércoles, 22 de octubre de 2014

Paraísos musicales en la web: La voz de los vientos, de Mike Shooter.

Aunque figuran en el blog -como contribuyentes- tanto Mike Shooter como Daniel Ramón, creo que merece la pena destacar al primero en calidad de fundador y (que no se me enfade el segundo si me equivoco) principal y/o más habitual redactor de críticas.

La voz de los vientos es un blog que abarca una variedad de estilos musicales muy amplia, quizá en la superficie parecido al de un servidor si es que esto sirve de descripción para hacernos una idea, aunque se nota un acercamiento más frecuente tanto a trabajos de la esfera pop-rock mayoritaria como a la música clásica contemporánea, con una profundización en esta última bastante notable. No hay muchos blogs en castellano que estén a su altura en lo que se refiere a analizar lanzamientos en el campo del minimalismo, por poner un ejemplo, y en lo que toca al rock progresivo -tanto el actual como el clásico- tampoco se queda atrás.

 El cuadro de Magritte del que el blog recibe su nombre.

Lo que caracteriza particularmente a La voz de los vientos y me hace incluirlo en esta mini-sección de "Paraísos" es su cuidado exquisito a la hora de analizar los álbumes tema a tema, con un lenguaje ameno y a la vez muy especializado, y con un muy buen criterio a la hora de aportar datos no necesariamente trillados, no necesariamente conocidos por todo el mundo, que implican o bien un conocimiento profundo de las obras musicales, o bien una labor de documentación muy bien enfocada. O ambas cosas.

El caso es que admito que, a veces, no puedo evitar echar un vistazo al blog de Mike Shooter cuando voy a comentar algún disco que haya pasado antes por él si es que quiero verificar algún dato dudoso que haya visto por ahí. Siempre me produce sensación de fiabilidad, y eso no es tan fácil de encontrar en la blogosfera. Un muy buen blog para visitar con frecuencia.

domingo, 19 de octubre de 2014

Aphex Twin - SYRO


1. minipops 67 [120.2] (source field mix) (4:47)
2. XMAS_EVET10 [120] (thanaton3 mix) (10:31)
3. produc 29 [101] (5:03)
4. 4 bit 9d api+e+6 [126.26] (4:28)
5. 180db_[130] (3:11)
6. CIRCLONT6A [141.98] (syrobonkus mix) (6:00)
7. fz pseudotimestretch+e+3 [138.85] (0:58)
8. CIRCLONT14 [152.97] (shrymoming mix) (7:21)
9. syro u473t8+e [141.98] (piezoluminiscence mix) (6:32)
10. PAPAT4 [155] (pieal mix) (4:18)
11. s950tx16wasr10 [163.97] (earth portal mix) (6:01)
12. aisatsana 102 (5:21)

Andaba yo pensando en escribir un análisis del Selected Ambient Works Vol. II cuando me enteré por casualidad de que Richard D. James acababa de lanzar al mercado un nuevo álbum, bastante esperado después de muchos años de ausencia. Syro (2014) ha llegado envuelto en una sutil campaña de publicidad en plan misterioso, como haciendo hincapié en el carácter "de culto" que rodea la carrera de Aphex Twin prácticamente desde el principio.

Aphex Twin en acción (foto de Kristy Sparow, extraida de www.rollingstone.com)

Como en este caso creo que merece la pena desmitificar un poco al personaje en cuestión, que bastante barniz mesiánico le han puesto ya encima los críticos y los fans, diremos que Aphex Twin supuso para la electrónica contemporánea un poco lo que Brian Eno fue para la electronic music de los años setenta: una figura juguetona y sin miedo a experimentar, alquimista de originales sonidos sintéticos aplicados más a la creación de ambientes y texturas que a innovar en lo melódico o lo conceptual. No deja de ser una opinión personal, pero la diferencia principal entre ambos autores es que el mejor Eno surgió en unos años de efervescencia creativa enorme dentro del género, un tiempo de aperturismo y devoción popular nunca después igualados hacia lo electrónico-sintético, mientras que Aphex Twin es hijo de una época en la que la música en general (y la electrónica en particular) se sectarizó comercialmente para responder de algún modo a las poses de unas y otras tribus urbanas. Aphex Twin es el gurú ambient de la era grunge, un ídolo místico para aquellos adolescentes de los noventa que desconocían la existencia de una música electrónica popular previa al mundo de las raves y los disc-jockeys.

Portada alternativa.

Con lo anterior no pretendo quitar méritos al trabajo de James, aunque habiendo escuchado una pequeña -pero importante- parte de su discografía, pienso que Aphex Twin es un producto bastante sobrevalorado, y eso que Syro no está nada mal. Grabado de manera discontinua durante varios años y en diferentes estudios (sobre todo en casa, con participación de la familia), este nuevo álbum se sale de los planteamientos de "música de archivo" de otros trabajos del artista para ofrecer una colección de temas muy urbanos, modernos y al mismo tiempo con un toque juguetón que recuerda a ciertas "biblias" de los ochenta (me viene a la cabeza algo de Art of Noise, por ejemplo), con una escasa variedad como mayor defecto, al menos durante la primera mitad del disco. James se limita a imponer un ritmo ocurrente a cada tema, a lo "beat box" sobre el que lanza ráfagas de notas de sintetizador y voces sampleadas muy distorsionadas. Y al final la fórmula funciona bastante bien, sobre todo porque logra mantenernos atentos con las pequeñas ocurrencias sonoras que emergen aquí y allá, algunos de cuyos sonidos son verdaderamente curiosos, poco trillados, y se hace notorio un genuino afán experimentador. El tema final, aisatsana [102] es un epílogo bastante sorprendente, por cierto, aunque no disipa del todo la sensación de haber escuchado un trabajo que podría haber dado más de sí.

El primer tema.

Y el último.

Syro no es la clase de disco que cala hondo en el corazoncito de los melómanos de siempre por su profundidad expresiva, pero sí que es un trabajo plenamente válido -sobresaliente incluso- si lo entendemos como ejercicio técnico del máximo nivel posible a estas alturas del siglo veintiuno. Su autor pretendía ofrecer un disco accesible, prácticamente pop, y he terminado pensando que Syro podría ser la forma de hacer ver a los adolescentes actuales que hay vida más allá del chunda-chunda. 

jueves, 2 de octubre de 2014

Lisa Gerrard - TWILIGHT KINGDOM


1. Blinded (2:52)
2. Adrift (5:24)
3. Our Kingdom Came (6:05)
4. Estelita (3:57)
5. Neptune (7:10)
6. Seven Seas (4:57)
7. Become (2:31)
8. Too Far Gone (6:45)
9. Of Love Undone (3:46)
10. The Veil (2:18)

"Reino de penumbras" es el título que la cantante y compositora Lisa Gerrard ha elegido para su último trabajo, publicado el pasado mes de julio de 2014. Es un título bastante oportuno, ya que por mucho que algunos críticos mencionen paisajes nórdicos envueltos en neblinas, es la penumbra -o la oscuridad más absoluta- lo que me evoca el conjunto de temas aquí recogidos. También me ocurre con Dead Can Dance, el grupo que lanzó a Gerrard al estrellato, que no puedo dejar de imaginar panoramas apocalípticos y desolados cuando escucho los desgarrados cánticos y los fondos densos y lentos que nos ofrece esta señora. Es una música que, de algún modo no necesariamente negativo, me deprime profundamente.

Blinded

Twilight Kingdom, no obstante, ha sido calificado en varios casos como un trabajo más o menos accesible y llevadero dentro de su contexto, ya que contiene algún tema cuya estructura (yo nunca diría lo mismo de su tono) suena casi a pop. Es verdad que la discografía de Lisa Gerrard como artista en solitario es algo más críptica que la que compartió con Brendan Perry, algo más dado a acercarse a un sonido rítmico de tipo pop-rock. Siendo también el sonido de Dead Can Dance bastante oscurantista, al menos se beneficiaba de una lejana vocación comercial que aquí es muy vaga. Seguimos detectando un gusto palpable por lo medievalista y lo ritual cuasi-religioso, aunque este disco se aproxima a esos sonidos desde la óptica de las bandas sonoras de cine, y no desde alguna clase de folclorismo melancólico.

Lisa Gerrard

La voz de Gerrard, en general unos tonos por debajo de lo escuchado en discos previos, desarrolla canciones lánguidas, frías como el hielo y tan lentas que son muy difíciles de seguir desde el punto de vista de la melodía. En algún caso, da la impresión de que Twilight Kingdom es un álbum predominantemente instrumental en el que las voces -incluida la principal- funcionan como parte del todo, sin destacar más de la cuenta. Son casi lamentos con una cualidad telúrica, intensificando piezas que agradarán más a los aficionados al dark ambient que a quienes busquen un trasfondo étnico, new age o meramente neoclásico en ellas. Hay que admitir que, partiendo de un estado muy definido de melancolía por nuestra parte, Twilight Kingdom tiene un enorme poder de evocación hacia lo oscuro y tenebroso.

Too Far Gone

Entre los artistas que intervienen junto a la autora destaca, por lo inusual, el actor Russell Crowe. El protagonista de Gladiator (banda sonora de la que Lisa Gerrard fue coautora) contribuye con la letra de la canción Too Far Gone. Crowe ha grabado su propia versión del tema, y aunque no he podido escucharla todavía, apuesto a que no será tampoco muy festivalera precisamente. También tiene este toque algo más amable Estelita. En cualquier caso, admito que cortes como estos, tras varias escuchas, acaban dándonos la positiva impresión de que el álbum es mucho más rico y variado que la primera vez (las iniciales Blinded y Adrift nos decantan demasiado hacia la oscuridad), y hasta somos capaces de ir atravesando poco a poco varias capas de negrura para quedarnos con un sabor de boca menos amargo. En cualquier caso, Twilight Kingdom sí que nos ofrece desde el principio una experiencia musical muy intensa, atractiva y artísticamente muy depurada. Como creo que pasará mucho tiempo hasta que pueda decir a las claras si me gusta o no, prefiero que cada cual saque sus propias conclusiones.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

La portada de The Endless River.

El nuevo trabajo de Pink Floyd, titulado The Endless River, se publicará el 10 de noviembre. Como ya comentamos, se trata de una obra instrumental  con 18 cortes que utiliza como base una selección del material grabado para las sesiones de The Division Bell (1994), con especial protagonismo del desaparecido Richard Wright. Podemos entender el álbum como un tributo a su persona, del mismo modo que por ejemplo Wish You Were Here (1975) fue un homenaje a Syd Barrett. No se ha mencionado participación alguna de Roger Waters, por si a alguien le cabía la duda. Por cierto, su portada es la primera no diseñada por Storm Thorgerson o su estudio desde The Piper at the Gates of Dawn, primer disco del grupo.


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