jueves, 24 de noviembre de 2011

Toto / Brian Eno - DUNE


1. Prologue (1:51)
2. Main Title (1:21)
3. Robot Fight (1:12)
4. Leto's Theme (1:46)
5. The Box (2:40)
6. The Floating Fat Man (The Baron) (1:24)
7. Trip to Arrakis (2:37)
8. First Attack (2:46)
9. Prophecy Theme (4:26)
10. Dune (Desert Theme) (5:31)
11. Paul Meets Chani (3:07)
12. Prelude (Take my Hand) (1:01)
13. Paul Takes the Water of Life (2:52)
14. Big Battle (3:08)
15. Paul Kills Feyd (1:53)
16. Final Dream (1:24)
17. Take my Hand (2:41)

Puestos en faena con las bandas sonoras más curiosas de los ochenta, no puede faltar esta pequeña joya realizada para la controvertida adaptación del clásico de ciencia-ficción Dune, a cargo del perro verde David Lynch. En este caso es muy necesario ponernos en antecedentes para ver cómo llegó el proyecto a manos del grupo de pop-rock progresivo Toto. Sé algo sobre la película, y estoy en posición de hacer mi propia crítica de esta banda sonora que he escuchado muchísimas veces, aunque sobre Toto no sé demasiado, así que remito a los interesados a la Wikipedia o similares, si lo que quieren es ilustrarse sobre la vida y milagros de sus componentes. Total, es probable que no saquen mucho en claro respecto al álbum, ya que es una rareza absoluta en su discografía.

La idea de adaptar Dune, la aclamada novela de Frank Herbert sobre el enfrentamiento de las casas Atreides y Harkonnen en el año 10.000 y pico en el desértico planeta Arrakis, surgió en los setenta como proyecto soñado del polifacético Alejandro Jodorowsky, que planeaba una especie de epifanía psicodélica encarnada en una película grandiosa, carísima, con Dalí y Orson Welles en el reparto, y con música de... sí, otra vez sacamos a colación a Pink Floyd. Con el tiempo, y habiéndose quedado la cosa en agua de borrajas al colapsarse por su propio peso insostenible, Dino De Laurentiis tomó cartas en el asunto y ofreció lo poco que se había hecho en muchos años con Dune a Ridley Scott, que la rechazó para rodar Blade Runner, y cayó en manos de Lynch, que a su vez rechazó para ello la realización de El retorno del jedi. Su película Dune se estrenó en 1984 tras muchas reescrituras del guión, problemas con el montaje y mil problemas más que la convirtieron en un disparate narrativo y un fracaso comercial muy sonado. No obstante, hay muchas cosas que se salvan de aquella película, como su banda sonora, y con los años ha ido ganando pedigrí entre los cinéfilos.

Portada de una edición expandida.

¿Por qué demonios Toto? Primero porque era una alternativa "barata" (que no se me enfaden los fans) a Waters, Gilmour y compañía; segundo, porque en los ochenta estaban de moda las bandas sonoras raritas con elementos pop, desde el Flash Gordon de Queen a la ya comentada Lady Halcón, con Andrew Powell y Alan Parsons, pasando por el batiburrillo que montó Giorgio Moroder para la restauración del clásico mudo Metrópolis o los experimentos fílmicos de Tangerine Dream en Legend o Mike Oldfield en Los gritos del silencio. Simplemente se llevaba probar cosas nuevas, y no todas salieron igual de bien. Pero esta sí, porque la música de Toto (que probablemente se asustaron bastante ante la escala del encargo) casa de manera casi milagrosa con las atmósferas enrarecidas de David Lynch, tanto en las partes más ambientales como en las fanfarrias épicas rockeras. El propio cineasta metió mano en más de un momento, no siempre para bien, pero el balance general es mucho más que positivo. Se puede decir incluso que su música ha ayudado a Dune a convertirse en película de culto mucho más que otras cosas, precisamente por su excelente efectividad.

Uno de los carteles de la película.

La música de Dune es una exquisita fantasía musical de ciencia-ficción, mezcla de música electrónica, música clásica (aportada por la Orquesta Sinfónica de Viena, nada menos) y algo de rock, aunque tan discreto es este último toque que las guitarras eléctricas parecen estar presentes mucho más para dar empaque a la orquesta que para reivindicar el sonido de una banda del género. El conjunto es estupendo, una gozada que hace volar la imaginación de manera sorprendente, desde el Main Title hasta la algo convencional -pero resultona- balada instrumental para los créditos finales. Por el camino nos encontramos maravillas como Leto's Theme, solemne y delicada, The Floating Fat Man con su sabor como a Bach, la ominosa Trip to Arrakis con sus coros, la espectacularísima Big Battle, las geniales piezas de acción con toques tribales Robot Fight y Paul Kills Feyd... incluso en las composiciones incidentales como The Box los de Toto dan en el clavo rotundamente. Mención aparte merecen Dune (Desert Theme), que desentona bastante y no creo que se incluyese en la película; y Prophecy Theme, obra ambiental bastante lograda de Brian Eno, que ahonda en el misticismo mesiánico de Paul Atreides y añade profundidad al conjunto pese a que se nota que es un añadido. Ediciones posteriores del álbum la han eliminado, por lo que recomiendo la adquisición de la versión original, cuya portada encabeza esta entrada.

Estupendo montaje amateur sobre el tema de Brian Eno. No perdérselo. Ni este.

Tal y como sucede con la propia película, que posee una versión extendida bastante interesante, circulan algunas versiones expandidas de su banda sonora. Esto puede deberse tanto a que el álbum original estaba muy recortado, como a que algunas de las ediciones en CD tenían una calidad de sonido pésima. Este disco es todo un descubrimiento para quien no lo conozca, así que lo recomiendo fervientemente. Es de los gordos. En Spotify.

3 comentarios:

Guillermo de la Peña (Atreus) dijo...

Sin duda una de mis bandas sonoras preferidas, y una auténtica y milagrosa obra maestra. Cabe mencionar que, más que el grupo al completo, el principal responsable de toda la composición fue David Paich, el teclista de los Toto, con una gran ayuda por parte de su padre Marty Paich, quien se dedicaba a la música cláisca y fue, de hecho, quien dirigió a la orquesta sinfónica de Viena en la grabación de esta BSO.

De hecho, es curioso hasta qué punto los Toto han estado en contacto de forma más o menos directa o indirecta con el mundillo de las BSOs. No sólo uno de sus amigos y colaboradores más estrechos durante los ochenta fue el mismísimo James Newton Howard, quien se enargaba de dirigir las partes orquestrales de algunos de sus temas, sino que uno de sus vocalistas recurrentes durante los ochenta y en la actualidad es un hombre llamado Joseph Williams que, con ese apellido, adivina de qué gran compositor de cine es hijo ;-)

Para mí, esta banda sonora es irrepetible no sólo por lo poderosamente evocador de su resultado final, sino por la calidad de su composición, con un sentido orquestral muy puro, a veces complejo, y sin dejarse llevar en muchos aspectos por las convenciones de la época: Paich apenas recurre a la repetición constante de temas y/o fanfarrias más que en momentos puntuales, y se centra en la mayoría de los casos en la inclusión constante de temas nuevos y de largos pasajes casi "ambient", que hacen que la BSO se mantenga siempre fresca.

Y todavía queda mucha, mucha música inédita sin presentar en CD, como por ejemplo la gloriosa composición que suena justo al final de la película, cuando Paul hace llover sobre Arrakis. Una pena que, en este sentido, el segundo CD editado fuese tan decepcionante, no sólo a nivel de contenido (ocupando espacio con versiones alternativas), sino en lo más sangrante, una "calidad" de sonido tan apestosa que en un tema hasta se puede escuchar hablar a un técnico de sonido... o_O

¡Saludos!

El conde dijo...

Macho, si lo llego a saber te consulto antes de escribir la entrada. Qué montón de cosas, y todas muy interesantes.

Mil gracias.

Guillermo de la Peña (Atreus) dijo...

Por cierto, Duque (¿Atreides? jeje), otra cosa completamente aparte, que com no sé dónde comentártela, lo dejo aquí:

Se trata de una BSO de videojuego a la que me gustaría que le echaras un vistazo, porque querría conocer tus impresiones. Se trata de un desconocidísimo videojuego de 1997 o 1998 llamado THE TONE REBELLION, al que jamás jugué, pero creo que era en plan 'Starcraft' y similares. Pues resulta que tiene una banda sonora muy buena, que a ratos es "ambient" (en cierto modo como la de 'Dune'), a ratos "étnica" (por la instrumentación, las percusiones y las voces solistas), y a ratos un tanto "new age" (en ciertas melodías de sintetizador, creando ambientes de corte "fantástico" mediante arpegios). Y sorprende por lo bien equilibradas que están los temas de sintetizador con los de orquesta y coro (algo muy, muy poco usual para la época en BSO de videojuegos, recordemos).

En fin, que es muy "de dejarse llevar", y te la recomiendo. A ver si le puedes echar una oreja y nos cuentas ;-)

Saludetes.

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