martes, 5 de noviembre de 2013

Miles Davis - SKETCHES OF SPAIN


1. Concierto de Aranjuez (Adagio) (16:19)
2. Will o' the Wisp (3:47)
3. The Pan Piper (3:52)
4. Saeta (5:06)
5. Solea (12:15)

6. Song of Our Country (3:23)*
7. Concierto de Aranjuez (Alternate Take, Part 1) (12:04)*
8. Concierto de Aranjuez (Alternate Take, Part 2 Ending) (3:33)*

(*Temas añadidos en la edición de 1997)

Soy demasiado joven para poder hablar en primera persona sobre los años sesenta, y mi familia seguramente es más capaz de recordar las pequeñas cosas de cada día que alguna clase de "sentimiento" o "conciencia nacional" del que fuesen conscientes durante aquella época. Acudiendo a los hechos meramente históricos que pueden consultarse aquí y allá, llegaríamos a hacernos una idea, eso sí, de qué imagen proyectaba España en el resto del mundo. Ejemplo de barbarie fratricida y de ideales rotos a tiros, nuestra Guerra Civil se vivió en todas partes con amargura, y el encumbramiento de un régimen dictatorial fascista seguía dando la impresión, transcurridos muchos años desde el fin del conflicto, de que España seguía siendo un lugar triste y relativamente mísero. Aunque Franco y su gente se esforzaron en los sesenta por exportar una imagen positiva de nuestro país como destino turístico de sol y playa, la España de los toros y la paella, de las damas en mantilla y los tablaos flamencos, eran vistos como un pintoresco atavismo que nos mantenía pegados al cliché. Muchos extranjeros hacían como Hemingway o Ava Gardner, y venían a hincharse de fino, a jalear a los toreros en la playa, o a correr en los Sanfermines, en una reivindicación de lo primitivo.

Miles Davis

¿En qué pensaba alguien tan inquieto e innovador como el norteamericano Miles Davis cuando se lanzó a grabar Sketches of Spain? ¿Le movía la misma fascinación guiri propia de la llamada Generación Perdida? ¿Fue una operación de rescate de una cultura musical riquísima pero anquilosada? Yo apuesto por lo segundo, hasta el punto de que podemos proclamar a Sketches of Spain ("Bocetos de España", 1960) como un álbum decisivo en la historia de la música fusión, de la world music a un nivel absolutamente pretérito pero brillante, e incluso como un paso de gigante hacia la música entendida como aventura, como creatividad sonora pura, que con el tiempo desembocaría en una liberación total de los esquemas tradicionales del pop (¡que todavía no había nacido!), hacia muchos de los géneros de los que hablamos en este blog.

No se quedó el trompetista en la pura floritura jazzística a base de ponerse la peineta y el traje de luces, sino que logró recrear a su manera piezas tan emblemáticas de la música española como el mismísimo Concierto de Aranjuez, dotándolas de un contrapunto canalla, como de oscuro club de jazz. Codo con codo con Davis trabajó, en la dirección de la orquesta y los arreglos, el músico Gil Evans, quien aseguraba que Sketches of Spain iba a consistir únicamente en una versión jazz de la obra de Joaquín Rodrigo, que evolucionó hacia un álbum sobre la música española en cuanto ambos artistas decidieron documentarse para iniciar la grabación. Lo cierto es que, a efectos prácticos, el adagio del Concierto de Aranjuez siguió siendo el núcleo principal del álbum, ocupando casi por completo la cara A, y llevándose unos minutos más cuando el disco se reeditó en 1997 en forma de bonustracks. El Aranjuez de este álbum puede entenderse como todo un reto para un músico de jazz, ya que es precisamente la fuerza arrebatadora de su melodía lo que la hace una pieza tan popular, y Davis se las ingenia para que su tendencia lógica a la improvisación se quede en el mínimo necesario. Un éxito que funciona tanto para crédito del músico como para ampliar los horizontes de la genial obra del maestro Rodrigo.

Contraportada de la edición en CD.

Miles Davis y su amplio abanico de colaboradores crean atmósferas muy densas y envolventes, cercanas a veces a lo que hoy conocemos como ambient, logrando aquí y allá maravillas tan curiosas como esa Saeta que el trompetista se marca, desde un balcón imaginario, mientras un inconfundible paso de Semana Santa -con tambores y todo- pasa justo delante de nuestros oídos. Otras melodías bien reconocibles son un fragmento de El amor brujo, de Manuel de Falla, que suena en el tema Will o' the Wisp; y un tema gallego tradicional, Alborada de Vigo, en el corte titulado The Pan Piper.

The Pan Piper.

Con la llegada a la democracia a nuestro país, muchos de los rancios emblemas patrios de la dictadura quedaron más o menos proscritos, relegados a momentos muy señalados de exaltación folclórica (fiestas patronales y similares), y mucho de lo que en aquel lejano 1960 era indiscutible, hoy despierta recelos entre los jóvenes y los que, indudablemente con razón, quieren que España sea identificada con ideas más modernas y aperturistas que todo aquel mundo de lutos y tarantos. Sketches of Spain sobrevivirá a cualquier donoso escrutinio que se realice a este respecto, precisamente porque Davis, Evans y su fabulosa orquesta no se agarraron a lo cañí, sino a músicas muy nuestras de las que podemos sentirnos orgullosos, carentes de carga ideológica y, sobre todo, impermeables a aquella pátina de minoría de edad mental que el régimen quiso extender sobre nuestra identidad colectiva. En Spotify.

Concierto de Aranjuez (Adagio).

1 comentario:

guitare_debutant dijo...

Listen Miles Davis – Sketches of Spain full album:

http://www.fullalbum-tube.net/miles-davis-sketches-spain/

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