martes, 7 de diciembre de 2010

La música de Iker Jiménez

Cuando uno pone la radio a la 1:00 de la madrugada los sábados y comienza a buscar en el dial, es bastante fácil que termine concediendo unos minutos o unas horas a esa voz tan peculiar que, con un tono declamatorio deudor del de Félix Rodríguez de la Fuente, nos introduce en el mundo de lo desconocido, de los enigmas. Programas de radio hay muchos, y muy buenos, pero poquísimos tienen el poder de atracción de Milenio3, el espacio sobre el mundo del misterio que dirige Iker Jiménez en la Cadena SER.


Evidentemente, no estamos hablando de un espacio informativo al uso, sino de una mezcla entre periodismo de investigación y entretenimiento puro y duro. Jiménez y su equipo, sobre todo Carmen Porter y Javier Sierra (los co-presentadores) están, por supuesto, en el punto de mira de varios colectivos que los acusan de fomentar la pseudociencia y atentar contra el verdadero periodismo, ya que Milenio3 pone sobre la mesa posibilidades que algunos no están dispuestos a considerar, por más que a veces pueda ser razonable hacerlo. También es verdad que Jiménez y su gente han cometido errores graves que sus detractores no están dispuestos a perdonarles. ¿Existen los fantasmas? ¿Nos visitan extraterrestres? ¿Hay sucesos históricos explicables desde un punto de vista conspirativo? Yo solamente puedo decir que prefiero conocer los misterios y opinar por mí mismo, antes de que venga una autoridad y me diga que esto o aquello es una tontería o que no es científico.


Milenio3 y su émulo televisivo Cuarto Milenio cuentan con poderosas armas de persuasión a la hora de llevarse al oyente a su terreno y conseguir que hasta el más escéptico quede fascinado durante el tiempo que dura el programa. En el caso del programa de radio, la música escogida para ambientar los misterios es decisiva a la hora de mantenernos a la escucha, seamos aficionados a los géneros que ama Iker o no. Porque es Iker el que ama estos géneros, a menudo haciendo incisos entre yetis y ovnis para comentar algo sobre los artistas o los discos que utiliza. Para hacernos una idea de la clase de música que se escucha en Milenio3, decir que la cabecera es el tema The Dragon, de Vangelis.


Acaba de salir al mercado una recopilación titulada Cuarto Milenio. La nave del misterio, que contiene temas pertenecientes al mundo new age y electrónico en sentido amplio agrupados en dos CDs, La música del misterio y La música cósmica, no especialmente distintos entre sí pero desde luego honestos a la hora de realizar la selección mediante un criterio claro: es exactamente la música que suena en los programas de Iker Jiménez, y por eso escuchamos varios temas de los mismos artistas; y es que no se trata tanto de un recopilatorio de música instrumental general como de ofrecer reunidos los temas del programa en sentido estricto, escogidos por el propio Iker. No están todos los que son, pero sí son todos los que están. Especial relevancia adquieren las presencias de Dead Can Dance y su vocalista Lisa Gerrard, y sobre todo la de Jean Michel Jarre. El músico francés es entrevistado por Iker Jiménez en el libro que acompaña los CDs, y además es autor del prólogo del mismo. Supongo que esto convierte el recopilatorio en ítem obligatorio para los fans del músico.

La presencia de Jean Miche Jarre, musicalmente hablando, se centra en el álbum Oxygene, del que Jiménez extrae sus partes 1, 2 y 4 (casi medio disco). El presentador de Milenio3 suele utilizar la música cósmica de Jarre a la hora de acercarse a aquella enorme oleada ovni que, al parecer, tuvo lugar durante la segunda mitad de los años setenta. En efecto, fue entonces cuando se pusieron de moda los programas sobre enigmas, alcanzando notoriedad publicaciones como Recuerdos del futuro de Erich Von Daniken o Caballo de Troya de J. J. Benítez, al igual que personajes mediáticos inolvidables como el Dr. Fernando Jiménez del Oso. Iker Jiménez identifica Oxygene y Equinoxe, los discos de Jarre de entonces, con los fenómenos que a menudo llegaban a las portadas de los principales periódicos del mundo. En esta línea aparece también el tema principal de La guerra de los mundos, de Jeff Wayne. En cuanto a Dead Can Dance, Jiménez suele utilizar su música cuando habla de la Prehistoria y el hombre primitivo, identificando acertadamente el carácter primario de los sonidos del dúo con aquellos años remotos de oscuridad cavernaria. Loreena McKennitt aparece sobre todo ligada a temas medievales y de arqueología, y en el recopilatorio está representada por los temas The Mummer's Dance y Kecharitomene. También tienen su lugar Vangelis y Mike Oldfield, el primero en la cabecera antes mencionada y mediante los temas Pulstar y Blade Runner (End Titles), asociados con temas de exploración espacial y robótica; y el segundo, inevitablemente, haciéndonos pensar en exorcismos y presencias malignas con su Tubular Bells. Oldfield, además, aparece representado con otro tema, el Harbinger de Music of the Spheres, que Jiménez utiliza como tema comodín en algunas de sus emisiones. Kraftwerk aporta The Robots y Radioactivity por sus atmósferas cibernéticas, y The Alan Parsons Project añade grandilocuencia con dos de sus instrumentales clásicos, Lucifer y Sirius, también comodines en Milenio3. Finalmente, mencionar la presencia más bien testimonial de otros como Yanni, Ennio Morricone y Rik Carter, autor de la sintonía de Cuarto Milenio. En el libro que acompaña a los discos, Jiménez va comentando cada tema. Aquí puede leerse una especie de presentación del texto, en la página oficial del álbum.


Este es un recopilatorio de muy alto nivel, con mucho gusto a la hora de escoger los temas, aunque no especialmente variado para el melómano. Tampoco está completo como banda sonora del "universo Iker", si tenemos en cuenta las notables ausencias del Equinoxe 4 de Jarre, multitud de temas de Vangelis utilizados aquí y allá (Spiral, La Petite Fille de la Mer), las bandas sonoras de Apocalypto y Dracula, y Shine on You Crazy Diamond de Pink Floyd entre otras muchas (¿problemas de derechos?), pero teniendo en cuenta que prácticamente todos los temas que contiene han sido ya comentados en este blog yo no he podido dejar de comentarlo. Por cierto, dudo de que en ninguna otra ocasión hayan aparecido temas originales de Jarre, Vangelis y Oldfield en un solo álbum, lo que ya lo convierte en casi un hito, sobre todo considerando que el primero de estos músicos actúa como maestro de ceremonias e invitado de honor. Puede ser un buen regalo para las fiestas que se aproximan, sobre todo si queremos que alguien querido entre en el universo de las "músicas misteriosas" (llamémoslas así esta vez) por la puerta grande. Para terminar, adjunto un enlace a la página Fairlight Jarre en la que entrevistan en exclusiva a Iker Jiménez.



Imágenes de la entrada: www.cuatro.com

3 comentarios:

Víctor Hugo. dijo...

Iker tiene un sentido musical bastante bueno. Sobre todo de música sugestivas, ideales para sus programas. Suelo escucharlos de vez en cuando junto a La Rosa de los Vientos, pero de los de Iker echo de menos un poco más de rigor periodístico, científico,... Siempre tienen en la boca un "se supone", "según se dice", "se rumorea". Voy a poner un ejemplo: Cuando un caso lleva tropecientosmil años sin resolverse, con las pruebas perdidas y testigos ya desaparecidos, lo más honesto sería dar carpetazo al caso, buscar otros misterios, renovar los archivos y no volver al redil una y otra vez, pues de lo contrario van a quedar anclados, desfasados y mareando la perdiz hasta el hastío. ¡Saludos!

El conde dijo...

Te doy la razón en parte, porque pienso que los programas de Iker no siempre pretenden resolver los misterios (por mucho que él lo diga), sino que se centran más bien en darlos a conocer como quien cuenta una anécdota. Es verdad que La rosa de los vientos es un programa más riguroso, pero también es más aburrido y muchos de los temas que trata te dejan un poco frío. Las historias de Iker suelen ser más sugestivas, aunque a veces es cierto que suenan a patraña. Gracias por comentar!

Guillermo (Atreus) dijo...

Al Iker mejor no le pidáis rigor científico porque, a pesar de su vergonzoso y cínico empeño en hacerse "el Carl Sagan español", no sabe lo que es rigor. Jamás dejará de ser el "himbestigador" que trató de demostrar la existencia del Hombre-Pez de Liérganes, entre miles de otras lindezas desde los tiempos en que escribía en "revistas para envolver el pescado" como Año Cero.

Ni siquiera la Rosa de los Vientos es fuente de rigurosidad, especialmente desde que a Cebrián le ha sucedido el célebre MAGUFO de Bruno Cardeñosa.


En fin, pero buen gusto musical sí que tiene el hombre, eso sí :-) Lo malo es cuando se pone a hablar de sus músicas favoritas y no deja de machacar como un martillo pilón viendo "misterios", misterios por todas partes, misterios everywhere. El año pasado dio un discurso sobre Oldfield y el Tubular Bells que fue muy avergonzante por esta razón...

Saludos!

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