viernes, 6 de septiembre de 2024

Habrá edición 50 aniversario de 666, de Aphrodite's Child.

La edición de lujo de este álbum de 1972 se ha demorado dos años, pero el 8 de noviembre estará disponible en vinilo o en un estuche con cuatro CDs y un bluray, conteniendo el álbum en su versión internacional, en su versión exclusiva para Grecia (de 1974, quizá por eso el retraso) y en versiones Surround y Atmos. Incluirá también un librito explicando el proceso creativo del doble disco.
 
 
Lo que no incluye en ninguna parte, y esto es raro de verdad, es el tema , que no aparece en la lista de temas de la nota de prensa que se ha difundido. Recordemos que era un tema cantado por Irene Papas que parecía un largo orgasmo con un toque de mal rollo. Fue polémico en su momento, pero parece excesivo que se haya suprimido del álbum.
 
 

Vangelis en persona supervisó las remezclas junto a Philippe Colonna antes de su fallecimiento en 2022. Se incluye una entrevista de 1972 con el músico griego, compositor principal del álbum. Es un trabajo esencial del rock progresivo y psicodélico de todos los tiempos y merece la pena revisarlo una vez más.

Actualización: informan en la página Elsewhere de que el tema con Irene Papas sí estará incluido en la nueva edición. En la tienda de Universal Music se puede adquirir una versión exclusiva en vinilo rojo.

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Magma - MËKANÏK DËSTRUKTÏẀ KÖMMANDÖH

 
 1. Hortz Fur Dëhn Štekëhn Ẁešt (9:36)
2. Ïma Süri Dondaï (4:30)
3. Kobaïa Is de Hündïn (3:34)
4. Da Zeuhl Ẁortz Mëkanïk (7:48)
5. Nebëhr Gudahtt (6:02)
6. Mëkanïk Kömmandöh (4:10)
7. Kreühn Köhrmahn Ïss Dëh Hündïn (3:13)

"El juicio a la Humanidad por su crueldad, su falta de honestidad, su inutilidad, su vulgaridad y su falta de humildad. Tal como predijo el profeta NËBËHR GUDAHTT, guiado e inspirado por El Espíritu del Universo, en su infinita sabiduría".

En este blog siempre nos ha atraído lo raro. En ocasiones incluso he comentado discos totalmente desconocidos de gente que nadie recuerda, por el hecho de que me haya llamado la atención algún detalle. No es este el caso de Magma, un grupo relativamente bien conocido al que, por su pertenencia más o menos aceptada al campo del rock progresivo, tenía que acercarme antes o después. Pero qué raro es esto. Madre mía.
 
 Magma en 1973. Christian Vander está en primer plano, a la derecha.
 
Entre los muchos álbumes publicados por Magma, he querido comenzar por este Mëkanïk Dëstruktïẁ Kömmandöh (1973) al tratarse, según los entendidos, de su disco más importante. No sé si será también un álbum representativo de su estilo, porque desde luego admito que me va a costar volver a escuchar un trabajo de esta gente, aunque sea para comparar. Y no porque no me haya gustado ni porque no reconozca su mérito musical, sino porque en este momento me sigue pareciendo un cubo de Rubik en el que no logro poner dos casillas del mismo color juntas. Se supone que Mëkanïk Dëstruktïẁ Kömmandöh forma una especie de trilogía llamada Theusz Hamtaahk junto con otras obras de la época.
 
Magma es un grupo francés fundado por el batería especializado en jazz Christian Vander en 1969. Como en una fantasía de ciencia ficción hecha realidad, Vander creó un idioma propio para sus álbumes: el kobaïano, supuestamente hablado por un grupo de futuros exiliados terrícolas en el planeta Kobaïa. El kobaïano, que a primera vista parece un chapurreo caricaturesco del alemán, no es un idioma totalmente estructurado sino que su valor está ligado a la música de manera inseparable. Son sus sonidos los que transmiten significados, no las palabras como tales. Parece que Vander lo elaboró sobre la marcha, adoptando ideas de aquí y de allá (incluyendo sus sueños) y lo fue desarrollando mientras Magma componía y grababa su música.
 
 Hortz Fur Dëhn Štekëhn Ẁešt
 
Mëkanïk Dëstruktïẁ Kömmandöh (MDK) estuvo fraguándose desde 1971, siendo al comienzo una única pieza de 38 minutos con un sonido muy acústico a base de percusión, teclados, coros y un bajo que resultó demasiado rupturista para la compañía discográfica A&M. Después de tenerlo ya grabado en 1973, Vander y los suyos aceptaron retocarlo, hacerlo un poco más comercial, y la versión definitiva se grabó en los estudios británicos The Manor (calculo que al mismo tiempo que se fraguaba allí mismo Tubular Bells con el mismo ingeniero, Simon Heyworth), añadiendo guitarras, instrumentos de viento y algunas voces más. Ahora parece más un disco de rock... aunque sigue siendo café para los muy cafeteros. La versión primigenia del álbum se acabó publicando en 1989 bajo el título reducido de Mëkanïk Kömmandöh.
 
 
 Portada de la edición de 1989 con la primera versión del álbum.
 
Terminada la parte enciclopédica, tocaría describir MDK para el oyente casual que quiera acercarse a él por primera vez. Yo lo describiría como una fantasía psicodélica que mezclase propuestas un tanto crudas de la escena europea del momento (me recuerdan a ratos a Popol Vuh) con unas pinceladas hippies como de musical a lo Jesucristo Superstar, todo envuelto en una atmósfera ritualista, prácticamente de tipo religioso/sectario y trascendental. Hay también toques de free jazz y música neoclásica al estilo de Stravinksy y Carl Orff. El productor del álbum fue Giorgio Gomelsky, y he notado en MDK el parecido con las atmósferas de aquellas grabaciones que realizó en 1971 con Vangelis, de las que salió el álbum no oficial The Dragon
 
Kreühn Köhrmahn Ïss Dëh Hündïn
 
Las estructuras de los temas no son especialmente melódicas, pero sí muy recargadas a nivel de instrumentación y juegos vocales. Se aprecia claramente que el álbum fue concebido inicialmente como una única suite, por ejemplo, en el parecido entre los cortes 2, 3 y 4, que básicamente contienen un único tema in crescendo. No se sale del esquema el tema número 5, aunque el mismo crescendo se ve atenuado en su primer tramo. A mitad del sexto corte hay un nuevo clímax musical muy grandilocuente y el último tema funciona como un epílogo, que en realidad resulta ser otro pequeño crescendo coral con conclusión grandiosa. Por si faltaba algo, el álbum termina con un largo pitido de 20 segundos que, dependiendo del volumen al que lo estés escuchando, te puede hacer la puñeta.
 
Contraportada de una edición reciente en vinilo.
 
Lo he escuchado por segunda vez antes de escribir esta reseña, y admito que me ha parecido una experiencia musical muy distinta, más positiva. La vez anterior, MDK me transmitió una sensación de malignidad, como de invocación satanista, que en esta ocasión no ha aflorado en mi cabeza. Desde luego, y aunque me sigue costando trabajo sumergirme en un trabajo tan marciano, sí que entiendo que lo que hicieron los de Magma fuese una pequeña revolución, si no comercial, al menos sí artística. De hecho, Magma popularizó el subgénero musical conocido como zeuhl (palabra en kobaïano que significa más o menos "celestial"), adoptado por varios grupos europeos, franceses sobre todo, y también japoneses. Magma sigue en activo en la actualidad, habiendo publicado su último álbum Kartëhl en 2022. Igual sí que me pongo...

miércoles, 28 de agosto de 2024

Paraísos musicales en la web: el canal Diversión con vinilos, de Alberto Ferreras.

No sé si el nombre de este canal de YouTube tendrá algo que ver con aquel otro que presentasen Sheldon Cooper y su novia Amy en la serie Big Bang, "Diversión con banderas", pero desde luego el que traigo hoy me parece mucho más interesante. El canal de Alberto Ferreras, pese a que podría parecer un bastión en defensa de los discos de vinilo, al final es un espacio musical de carácter general (Ferreras posee también CDs a mansalva) en el que habla un poco de todo: recomendaciones de discos míticos, guías para introducirse en varios géneros, ránkings con sus preferencias personales y consejos tanto para coleccionistas como para audiófilos.
 
 
Es verdad que hay muchos canales en esta línea, pero Diversión con vinilos me agrada especialmente por su planteamiento sencillo y didáctico, y porque su autor parece una persona formada, con la paciencia y claridad de un profesor y con muchas más filias que fobias. Parece más enamorado del formato físico en sí que de algún estilo musical en concreto, aunque se nota que lo suyo es el jazz, el rock (progresivo, especialmente) y la música clásica. Tiene también un blog con el mismo título en Wordpress.
 

martes, 20 de agosto de 2024

Jon and Vangelis - PAGE OF LIFE


1. Wisdom Chain (5:22)
2. Page of Life (3:16)
3. Money (3:07)
4. Jazzy Box (3:14)
5. Garden of Senses (6:24)
6. Is It Love (4:27)
7. Anyone Can Light a Candle (3:44)
8. Be a Good Friend of Mine (4:13)
9. Shine for Me (4:10)
10. Genevieve (3:48)
11. Journey to Itxlan (5:50)
12. Little Guitar (1:43)
 
A veces pasa que a un disco le coges un poco de manía y tienes un mal recuerdo de él incluso cuando sabes que no lo has escuchado lo suficiente como para hacerte una opinión más meditada. A mí me ha pasado esto con Page of Life (1991), el cuarto trabajo del dúo que formaron para regocijo nuestro el cantante y letrista Jon Anderson y el teclista, percusionista y compositor Vangelis Papathanassiou.
 
 
Jon Anderson y Vangelis
 
Por una parte está el hecho objetivo de que se trata de un álbum tardío (8 años después del anterior), en el que se aprecia un cambio importante en el sonido de los instrumentos, la producción y los arreglos del griego. A mediados de los ochenta se deshizo de su estudio Nemo londinense y -creo- estuvo viviendo a caballo entre Atenas y Roma, renovando de paso su arsenal electrónico y dejando atrás el sonido inconfundible de Chariots of Fire, Blade Runner y los primeros álbumes con Anderson. Vinieron los tiempos de Direct (1988), y aunque Page of Life es posterior a The City (1990), todavía no había dado Vangelis el salto de estilo definitivo hacia su versión musical más duradera, la que certificaría con el éxito de Conquest of Paradise y que seguiría perfeccionando, si acaso con sutiles variaciones, hasta el final de su vida. Page of Life es un álbum fresco y agradable de principio a fin, pero este sonido "de transición" de Vangelis no logra ser totalmente reconocible.
 
El single en CD de Wisdom Chain.

Por otra parte, lo maravilloso que es el previo Private Collection (1983) y su tema final Horizon tenían que pesar como una losa sobre cualquier trabajo posterior. Parte de esa perfección -y he escuchado tantas veces Private Collection que podría escribir una tesis- radica en que hay un equilibrio magnífico entre lo que aporta Jon Anderson y lo que aporta Vangelis. Page of Life, por ese sonido de la parte instrumental un poco indefinido, seguramente sea un álbum más disfrutón para los seguidores de Anderson que para los de Vangelis.
 
Wisdom Chain, en la versión larga con intro de 1998.

Page of Life es una colección de canciones variadas, con muchos estilos y temáticas diversas. Desprende un colorido muy especial, y aunque (para mi gusto) no contiene ninguno de esos temazos que hacen trascender a los clásicos, su evidente vocación comercial bien encauzada -muy dulce, muy pop, muy new age, dice alguien que con un puntillo de jazz- sí que nos deja unas cuantas melodías para el recuerdo. Me falla un poco el tema inicial Wisdom Chain, algo machacón, y tampoco me entusiasman otros como Money o Anyone Can Light a Candle, pero me encantan el tema homónimo Page of Life,  Garden of Senses, Is it Love, Genevieve y Shine for Me. Esta última, en versión instrumental, había sonado antes en la prestigiosa película Francesco (Liliana Cavani, 1989), con Mickey Rourke como San Francisco de Asís. Es otra de las BSOs oficialmente inéditas de Vangelis.

Shine for Me

Lo que no sé si en algún momento ha quedado documentado es el porqué de la extraña decisión de no publicar Page of Life en Estados Unidos y abrir así la puerta para que Jon Anderson "cocinase" su propia versión yanqui del disco. Eliminó cuatro temas, remezcló o cambió los arreglos de otras tantos, les alteró el orden y añadió uno más, Change We Must, suponemos que descartado de la edición antigua e inspirado por el libro del mismo título de la gurú new age hawaiiana Nana Veary. A Jon Anderson siempre le han gustado el rollo espiritual y la autoayuda. Por cierto, leo por ahí que la vocalista que hace los coros en Change We Must es Mary Hopkin, que canta también en Rachel's Song de Blade Runner.

 
La edición estadounidense de 1998.

Curiosamente, hay quien dice que esta versión americana de 1998 es la mezcla original, primigenia, del álbum, entre otras cosas porque contiene un largo fragmento instrumental en Wisdom Chain que habría sido recortado en 1991, y porque tres de los cuatro temas suprimidos en 1998 sólo aparecían en el formato CD -y no en el vinilo- en 1991, quién sabe si a modo de "relleno". Nunca pareció querer volcarse del todo en el proyecto, hasta el punto de que en algún tema se recurrió a músicos de sesión, pero Vangelis no dio su visto bueno a este segundo lanzamiento y muchas fuentes apuntan a que ese pudiera ser el motivo por el que nunca más hubo -ni habrá, lógicamente- un nuevo trabajo de Jon and Vangelis en el mercado.  

 Portada de la reedición de 2013.

No sabemos si se pelearon o si sólo fue el final natural de un experimento agotado, pero me consta que al menos Jon Anderson siempre ha tenido palabras de cariño y agradecimiento hacia el añorado Vangelis, al que sigue reconociendo como su mentor. Terminamos con Sing with Your Eyes, tema contenido en el CD single Wisdom Chain que no se recuperó para el álbum oficial hasta su edición remasterizada de 2013.
 
Sing with Your Eyes
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