jueves, 31 de diciembre de 2020

Pink Floyd - DELICATE SOUND OF THUNDER


CD 1

1. Shine On You Crazy Diamond (11:53)
2. Learning to Fly (5:27)
3. Yet Another Movie (6:21)
4. Round and Around (0:33)
5. Sorrow (9:28)
6. The Dogs of War (7:18)
7. On the Turning Away (7:58)

CD 2

1. One of These Days (6:15)
2. Time (5:16)
3. Wish You Were Here (4:49)
4. Us and Them (7:22)
5. Money (9:52)
6. Another Brick in the Wall (Part 2) (5:28)
7. Comfortably Numb (8:56)
8. Run Like Hell (7:12)

El primer álbum completamente en vivo publicado por Pink Floyd lleva el rimbombante título de "Delicado sonido de trueno" y salió a la venta en un muy tardío 1988. Se grabó durante la gira que siguió al álbum A Momentary Lapse of Reason (1987), en el que, como ya hemos comentado varias veces, la mítica banda de art rock volvía a la palestra después de la marcha de Roger Waters y los jaleos judiciales que esto causó. Delicate Sound of Thunder se grabó a base de extractos de los conciertos ofrecidos en Long Island (Nueva York), y es celebrado como uno de los álbumes en vivo con mayor calidad de sonido jamás publicados. Podemos poner todas las pegas que queramos a la concepción más comercial, más mainstream, de este Pink Floyd liderado por David Gilmour, pero poco puede decirse contra la espectacularidad de su sonido tanto en estudio como en directo.

Imagen de contraportada, unos peculiares árboles de Madagascar.

El doble álbum diferencia ligeramente los contenidos de cada uno de los discos, cubriendo el primero casi todo el álbum A Momentary Lapse of Reason con Shine On You Crazy Diamond como prólogo, y conteniendo el segundo disco una selección más o menos previsible de grandes éxitos de la banda, con especial énfasis en The Dark Side of the Moon, Wish You Were Here y The Wall. Se cuela como anécdota One of These Days del álbum Meddle, con un homenaje a la sintonía de Doctor Who aquí muy subrayada y jaleada por el público, pero queda patente el poco interés que iba mostrando Pink Floyd por recuperar éxitos de su primera época.

On the Turning Away.

Personalmente, no soy un gran fan de A Momentary Lapse of Reason, pero está claro que sus canciones funcionan muy bien para un espectáculo con público y el primer disco reproduce el álbum con gran fidelidad. En cuanto al segundo disco... Hay que ponerse en contexto, ya que a mediados de los ochenta solo existía un recopilatorio, y bastante raro además, con los temazos de Pink Floyd por todos conocidos. No había música en streaming ni Internet de la que descargar ni CDs grabables, de manera que era estupendo tener todos estos temas juntos en un solo soporte y con el "extra" de ese toque espontáneo que da el directo la hora de juguetear e improvisar. No me gustan mucho algunos detalles como la interpretación algo ramplona de Another Brick in the Wall o lo excesivamente que se alarga Comfortably Numb, y en general la dependencia exagerada que tiene todo el show del virtuosismo guitarrero de Gilmour (recordemos que aquí Rick Wright no tiene todavía tanto protagonismo como en años posteriores), pero se percibe el ambiente disfrutón de un público entregado y todo se perdona.

La nueva edición del concierto se ha estrenado en cines. 

En 2020 se ha publicado una nueva versión expandida (con más temas y algún retoque) del álbum, que tanto ahora como entonces está disponible en múltiples formatos de audio y vídeo doméstico, en su momento en VHS, CDs, casetes, vinilos y hasta laserdisc, y desde ahora también en Blu-ray. En algunos casos hay temas que entran o salen del "tracklist" por motivos diversos, sobre todo por el minutaje máximo de cada formato. Globalmente, me gusta mucho más el siguiente álbum doble en directo de Pink Floyd, el mítico Pulse de 1995, con el que Delicate Sound of Thunder guarda varias semejanzas, pero este trabajo que hoy nos ocupa fue emblemático y supuso un momento esencial e imprescindible en la última época de una de las grandes bandas de todos los tiempos. Merece la pena.

The Great Gig in the Sky.

martes, 15 de diciembre de 2020

Vangelis - THE CITY


1. Dawn (4:16)
2. Morning Papers (3:56)
3. Nerve Centre (5:31)
4. Side Streets (4:13)
5. Good to See You (6:51)
6. Twilight (4:58)
7. Red Lights (3:55)
8. Procession (9:34)

"Vi las ciudades de muchos hombres
y aprendí sus modos."
Homero, Odisea (impreso en el librillo del álbum).

Mientras esperamos a que se concrete la accidentada publicación de su nuevo álbum Juno to Jupiter, supuestamente este mismo mes, nos quedamos esta vez con el que, a mi humilde juicio, es uno de los trabajos más infravalorados de Vangelis: The City, de 1990, primero de sus álbumes para la discográfica Warner. Por extensión, es también uno de los álbumes menos conocidos del músico, ya que rara vez alguno de sus temas aparece en recopilatorios y tampoco ha sido objeto de reedición.

Vangelis Papathanassiou (foto del interior del librillo del CD)

Tal como yo lo veo, The City es un álbum-bisagra muy importante en la carrera del compositor griego, porque está a medio camino entre el sonido "modernizado" que se impuso tras la renovación de su estudio a mediados de los años ochenta (plasmado claramente en el álbum Direct, que aun siendo magnífico nos presenta a un Vangelis con matices sonoros no del todo reconocibles) y lo que serían los años noventa, en los que su estilo quedó más o menos fijado hasta la actualidad. The City es un álbum conceptual sobre la vida diaria en una gran ciudad indeterminada, desde el amanecer hasta la noche, aunque Vangelis nunca ha sido dado a adornar excesivamente sus obras temáticas más allá de sutilezas que despierten nuestra imaginación. No es sencillo adivinar qué clase de situación o paisaje urbano quiere ilustrar cada pieza, si no tiramos directamente de lo que sugieren los títulos.

Dawn

Por supuesto, Dawn nos propone un lento amanecer, calles vacías y silencio. Es de los mejores temas del álbum por su atmósfera sobria y a la vez grandilocuente, fruto de la famosa técnica de improvisación de Vangelis con su famoso sintetizador Yamaha CS-80. Morning Papers comienza con un amiguete del compositor, Roman Polanski, yendo a comprar el periódico. Después el tema se mueve con hipnótica sutileza y un toque de jazz. ¿Deambular de los primeros madrugadores por la calle? ¿Café mañanero para ahuyentar la modorra? Percibimos además algunos pequeños toques asiáticos que irán a más en temas posteriores, y que no son una pista sobre qué ciudad inspiró el álbum. Se sabe que el álbum fue grabado entre Roma y París, siendo alguna de ellas la probable residencia de entonces de Vangelis, tan celoso de su privacidad que no podemos estar seguros.

Side Streets

En Side Streets montamos en la moto o el coche y nos ponemos en marcha para ir al trabajo. El ritmo fluye con elegancia mientras callejeamos, casi como si el tráfico bailase un baile de salón, no sin pequeños recordatorios de que la calle es una jungla de cláxones, semáforos y frenazos que ya está en su apogeo. Hay algunos sonidos urbanos sampleados al comienzo de Good to See You ("Me alegro de verte"), que por el título sugiere cualquiera de los muchos encuentros sociales que llevamos a cabo durante el día. Saludas al llegar al trabajo, te encuentras con clientes, conversas en el almuerzo, etc. Hay un saxofón muy interesante por ahí, pero se nota que Vangelis no pretende recrear una atmósfera tan cargada como la de Blade Runner, y el tema se percibe como bastante ligero, quizá uno de los momentos menos sobresalientes del álbum.

Twilight

Twilight ("Crepúsculo") es una pieza atmosférica, como una recreación algo más sensual y oscura de Dawn. Más animada, Red Lights parece ilustrar una vida nocturna divertida y superficial. Ambos temas vuelven a mostrar un importante aire oriental, en este caso gracias a las voces de los japoneses Kimura Rieko y Mikamo Yuko

Procession

The City concluye con la magnífica Procession, una de esas marchas épicas que Vangelis ha convertido en arquetipo de sus temazos más populares, y que en este caso parece que no tuvo mucho alcance popular. Se desquitaría en su siguiente álbum 1492: Conquest of Paradise (1992), cuyo famoso tema principal llevó una fórmula más o menos parecida a niveles apoteósicos.

Con agradecimientos a nuestro lector David, podemos apuntar que las fotografías que aparecen en el librillo del CD no pertenecen al concierto de Rotterdam Eureka! de 1991 (con la consecuente contradicción temporal, ya que fue posterior al lanzamiento de este álbum) como yo pensaba, sino a un evento celebrado para apoyar la candidatura de Atenas para celebrar los Juegos Olímpicos. Curiosa actuación en directo que, por cierto, en televisión fue acompañada por un bonito cortometraje de dibujos animados hoy inencontrable. Se llamó A Song for Athens y contó con música totalmente inédita, nada que ver con lo grabado para The City.

Trasera del librillo del CD, con una imagen (izquierda) del concierto en Rotterdam.

En fin, creo que The City debería ser un álbum algo más conocido y valorado de lo que es, sobre todo porque tiene un estilo muy reconocible, y porque, aun conteniendo un par de temas olvidables, el conjunto es muy sólido y hay en él un par de gemas que no pueden obviarse.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...