jueves, 17 de octubre de 2019

Ryuichi Sakamoto - ASYNC


1. Andata (4:39)
2. Disintegration (5:46)
3. Solari (3:52)
4. ZURE (5:11)
5. Walker (5:20)
6. Stakra (3:41)
7. Ubi (4:03)
8. Fullmoon (5:13)
9. Async (2:44)
10. Tri (3:28)
11. Life, Life (4:23)
12. Honj (3:41)
13. Ff (5:12)
14. Garden (4:18)
15. Water State 2 (7:14) [sólo en vinilo]

El álbum que nos ocupa en esta ocasión no es precisamente uno fácil, de consumo rápido o que resulte accesible a la primera. Un artista tan heterodoxo y reconocido como Ryuichi Sakamoto puede permitirse el lujo de hacer algo como Async (2017) sin que sus fans se echen las manos a la cabeza y sin que la crítica le acuse de pretencioso. Hay que saber quién es el artista y de dónde viene para entender y valorar del todo obras como esta. 

Una preview de Async en vídeo.

En el momento en que Sakamoto se embarcó en la creación de Async, y pese a que ya tenía alguno de los temas compuesto previamente, el músico se encontraba en un delicado momento personal. Se estaba recuperando de un cáncer de garganta y acababa de tener lugar el devastador tsunami de Japón de 2011 que causó, además, la catástrofe nuclear de Fukushima. El último álbum de estudio de Sakamoto había sido publicado en 2009, y en el largo hiato que tuvo lugar hasta la publicación de Async, las anteriores circunstancias lo sumieron en una actitud reflexiva sobre la pequeñez de la vida humana. Te parece que el mundo se acaba porque tienes cáncer y entonces una catástrofe natural con miles de víctimas causa una tragedia digna del auténtico fin del mundo, junto al cual lo tuyo es una tontería.

Ryuichi Sakamoto (de japantimes.co.jp)

Se ve que Sakamoto ya tenía en mente desde hacía tiempo el proyecto de realizar un álbum que hablase sobre la "sincronía" vital que se establece -a veces forzadamente- entre las personas y el mundo que nos rodea y que se plasmase en piezas musicales que jugasen con esta idea de la asincronía. El comecocos existencial de Sakamoto contribuyó a que el proyecto se hiciese realidad, y Async es uno de los trabajos mejor valorados del músico japonés en toda su carrera.

Andata

Sakamoto concibe el sonido de Async como si se tratase, literalmente, de la banda sonora de una película de Andrei Tarkovsky. Quien haya visto películas suyas como SolarisStalker (La Zona) o El espejo sabrá que Tarkovsky solía utilizar la música para aumentar la sensación de extrañamiento en el espectador, ya fuese indagando en rincones oscuros de la psique o recreando directamente ambientes alienígenas. Es una música que, sin pasar desapercibida, parece un fenómeno que brota de las imágenes más que un añadido de la sala de montaje. Sakamoto crea con Async un extraño, a veces inquietante paisaje sonoro "ambient" con una densidad casi física, logrando quizá justo lo contrario que hacía Tarkovsky: de sus sonidos parecen brotar imágenes. Curiosamente, en el tema Life, Life se incluye una recitación de un poema de Arseny Tarkovsky, padre del director de cine, a cargo del colaborador habitual de Sakamoto, David Sylvian.

Life, Life

Sakamoto utiliza sonidos de todo tipo para luego distorsionarlos con sus herramientas de estudio, desde pianos y triángulos hasta voces humanas tratadas, pasando por alguna que otra toma de sonido de objetos no musicales. Se supone que algunas de las técnicas de grabación que utilizaron Sakamoto y Alva Noto para la BSO de El renacido (The Revenant, 2015). La idea es que todo parezca fluir a un ritmo distinto del de la música convencional, como si ésta fuese vista por un observador desde una dimensión paralela en la que el tiempo fluyese a otra velocidad y la visión de volviese difusa. Asincronía. Entran también en escena, según se especifica en la larga entrada de la Wikipedia, conceptos matemáticos y de física cuántica. Async no es fácil de describir (renuncio al análisis tema a tema, me vais a perdonar), pero sí que te mantiene de principio a fin en un estado a medio camino entre el agrado -hay fragmentos en él de una delicadeza prístina- y el desconcierto.

Solari

Creo que Async debe escucharse como observaríamos una pintura o una escultura del arte contemporáneo más vanguardista. No podemos decidir claramente si es bonito o no, si nos gusta o no, si lo pondríamos en el salón de casa o en un oscuro pasillo, pero sí que vislumbramos ciertas intenciones expresivas por parte del artista y con eso tenemos que quedarnos.

Algún detalle más en nuestro Facebook.

viernes, 11 de octubre de 2019

Penguin Cafe - HANDFULS OF NIGHT


1. Winter Sun (3:57)
2. Chinstrap (5:48)
3. Chapter (6:43)
4. Adelie (4:07)
5. At the Top of the Hill, They Stood... (5:40)
6. Pythagoras on the Line Again (5:49)
7. The Life of an Emperor (4:56)
8. Gentoo Origin (5:32)
9. Midnight Sun (4:07)

"Hay una sensación de que el lugar representa creatividad, donde el espacio  y el vacío interminables -aunque con un sentimiento subyacente de belleza y atemporalidad- son un contexto perfecto para crear algo"
Arthur Jeffes

Llamamos serendipia a un hallazgo fortuito que hacemos mientras buscamos otra cosa. Hace un par de días trabajaba en clase con un vídeo en inglés sobre la trágica expedición al Polo Sur de Robert F. Scott y justo hoy me encuentro que el nuevo álbum de Penguin Cafe, publicado muy posiblemente el mismo día que vimos el vídeo en clase, está inspirado en este acontecimiento histórico.

Podemos empezar proclamando que este es el mejor álbum de Penguin Cafe hasta ahora, con permiso de The Red Book (2014) y no habiéndome convencido del todo el anterior The Imperfect Sea (2017), pese a la buena acogida crítica que tuvo. No es que los álbumes conceptuales sean necesariamente el súmmum de las músicas que nos gustan, pero admito que consigo sumergirme mucho mejor en un disco -si la música  es muy abstracta- cuando tengo algo a lo que agarrarme y sobre lo que construir mi experiencia como oyente. Handfuls of Night ("Puñados de noche") no es realmente un álbum conceptual que cuente una historia o tenga alguna clase de argumento, pero Arthur Jeffes, el líder y compositor de Penguin Cafe, ha explicado bastante bien de dónde le llegó la inspiración.

Una imagen promocional.

Resulta que Greenpeace, estando las cosas como están a nivel medioambiental, propuso en 2018 a Arthur Jeffes que compusiera cuatro piezas sobre cuatro especies de pingüinos antárticos para realizar un alegato por su supervivencia. De aquí salieron las piezas Chinstrap, Adelie, The Life of an Emperor y Gentoo Origin, las cuales, afirma el músico, afrontó teniendo en mente la peculiar iconografía de su banda y la de su padre, a base de pingüinos antropomorfos que llevarían vidas también propias de seres humanos.

Clip oficial de Chapter.

Además, resulta que la tatarabuela de Jeffes estuvo casada con Scott antes que con su tatarabuelo, lo que hace suponer que esto haya sido objeto de un comprensible orgullo familiar al respecto. Esto llevó al músico a apuntarse en 2005 a una expedición organizada por la BBC para recrear el viaje de Scott a la Antártida, y comenta que fue allí donde tuvo tiempo para reflexionar sobre su futuro: terminaría sus estudios musicales y se plantearía definitivamente dedicarse a la composición, aprovechando las muchas ideas que se le iban ocurriendo mientras cruzaba en trineo la vasta planicie helada. Afortunadamente, la nueva expedición llevó perros en lugar de ponis y no fue sorprendida por heladas imprevistas, de modo que -a diferencia del pobre Scott y sus hombres- pudo volver a Inglaterra sin contratiempos.

(Imágenes de la página oficial Erased Tapes)

Handfuls of Night es un álbum bellísimo, lleno de solemnidad y delicadeza. Los temas, unos más animados y otros más introspectivos, se recrean en una elegante horizontalidad que parece llevarnos de viaje por las llanuras del continente helado. No es, sin embargo, una música fría sino llena de vida la que nos ofrece este trabajo, con piezas deslumbrantes, a veces melancólicas (The Life of an Emperor), a veces dramáticas (Chapter), y también con cabida para el puntillo experimental que hay en el ambient (Adelie), en el minimalismo clásico (At the Top of the Hill, They Stood...) y en el estilo indefinible de la propia Penguin Cafe Orchestra original, de cuyo trabajo Union Cafe (1993) recuperan la idea para Pythagoras on the Line Again. El álbum, muy bien planificado, comienza y termina con dos intensas piezas para piano: Winter Sun y Midnight Sun, respectivamente. La que más me ha gustado en la primera escucha es Chinstrap.

Chinstrap, en vivo.

Un último apunte. Queda la idea, mientras se paladea la experiencia, de que tal vez el secreto más profundo de la fascinación que nos produce la música de los Jeffes, padre e hijo, es que manejan ideas musicales muy complejas, interpretaciones virtuosas y soluciones sonoras surrealistas, y sin embargo sus obras nunca suenan pretenciosas. Hasta un niño puede apreciarlas en toda su transparente y honesta belleza.

Handfuls of Night tiene su sitio en Bandcamp.

jueves, 3 de octubre de 2019

¡Cumplimos 10 años!


Fue un 3 de octubre de 2009 cuando comencé a escribir en Otras músicas. Otros mundos. Era novato en esto de los blogs, y empecé a trastear en blogger por simple curiosidad. Un buen amigo mío, José Miguel, también andaba con un blog sobre los cómics de su infancia. Creo que me despertó el gusanillo.

El caso es que ni en sueños pensaba llegar a estar 10 años escribiendo en ratos de ocio sobre la música que me gusta, y me quedo con lo mucho que he aprendido sobre ella. Por eso, en lugar de felicitarme a mí mismo, quiero expresar mi más absoluta admiración hacia los artistas que han pasado por el blog y mi sincero cariño hacia los comentaristas, habituales o esporádicos, que me han hecho entender que de verdad el blog tiene lectores, y que las músicas de las que hablamos tienen su público.

Continuando con la idea que planteaba como título de la primera entrada del blog, queda claro que la buena música, la elaborada y artística, la que expresa cosas y despierta nuestra imaginación y nuestros sentidos, no es ignorada ni está escondida. Sólo hay que saber dónde encontrarla.

Muchísimas gracias. 

viernes, 27 de septiembre de 2019

The Later Years: segunda box gigantesca de Pink Floyd a la vista.

The Later Years (1987-2019) saldrá a la venta el 29 de noviembre. Contendrá 18 discos entre CDs, blurays y singles en vinilo, además de un libro a todo lujo, facsímiles de entradas de conciertos y toda una retahíla de nuevas imágenes icónicas, fotografías surrealistas, logos, etc.

Haz sitio en la estantería.

El paquete recopila exhaustivamente la etapa posterior a la salida de Roger Waters del grupo, tras la que vendrían los álbumes de estudio A Momentary Lapse of Reason (1987), The Division Bell (1994) y The Endless River (2014), y los directos Delicate Sound of Thunder (1988) y Pulse (1995). Aquí habrá abundante material en directo, además de alguna revisión actual de piezas de los álbumes mencionados.

La portada general de la caja.

Como muestra de lo que ofrece el lote completo, se publicará paralelamente un modesto CD individual con un poco de cada cosa, al estilo de lo que se hizo con The Early Years y su CD doble. Lo que no tengo claro es si el material de The Later Years podrá adquirirse en pequeños lotes "por tramos", como en la box anterior, y tampoco sé muy bien si hay intenciones de publicar en el futuro una edición definitiva de la época más clásica de la banda, desde The Dark Side of the Moon (1973) hasta The Final Cut (1983).

El álbum sencillo, en CD o vinilo.

No pondré pegas a que se explore esta interesante, si bien polémica, ultima etapa en la carrera de Pink Floyd en la que David Gilmour tomó las riendas. La originalidad sonora y el talento para lo conceptual habían quedado atrás, en los setenta, pero a cambio nos topamos aquí con la banda de dinosaurios más elegante y estilizada, y con el sonido más perfecto y envolvente que podía conseguirse en la época. Incluso más. El revival de la exquisita decadencia de Pink Floyd cuesta 500 euros en preventa.

Una versión temprana de High Hopes, incluida en The Later Years.

Vídeo promocional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...