Poco hay que decir de la enésima versión de In London que publica Neuronium, el nombre bajo el que hoy edita gran parte de su música el español Michel Huygen. En 1981 se grabó como pieza improvisada junto al añorado Vangelis en su mítico estudio Nemo. Entonces formaba parte de Neuronium el desaparecido Carlos Guirao, nombre imprescindible y a reivindicar en la historia de la música electrónica española que, por algún motivo, desapareció con un retoque más bien precario de una de las fotos que mejor documentan aquel encuentro musical.
La susodicha foto, que cuando publiqué una entrada sobre el álbum en este mismo blog dio lugar a varios comentarios muy interesantes, vuelve a aparecer en la contraportada del nuevo In London del año pasado. Y Carlos Guirao ha reaparecido. En realidad, está en dos instantáneas. No me va mucho el "salseo" y no sé qué habrá pasado, pero me alegro.
Aprovecho para comentar que, según he leído por ahí, hay reediciones japonesas de los estupendos Quasar 2C361 (1977) y Vuelo Químico (1978) previstas para este mes. Veremos si se confirma, porque son dignos de las mejores colecciones.
Es un decir lo de que la "abre", porque puede haber algún lanzamiento previo, pero de momento parece que The Dark Side of the Moon es el primer álbum clásico que anuncia oficialmente publicaciones por sus 50 años. Recordemos que 1973 fue quizá el gran año del rock progresivo, o al menos el año en el que surgieron más títulos imprescindibles asociados al género.
En principio, los fans de Pink Floyd celebrarán lo suyo con un libraco cargado de fotos, detalles y anécdotas sobre la grabación del álbum y el diseño de su arte conceptual. No es mala idea dejarlo en un libro, ya que hace poco más de un año se publicó el disco en la máxima definición imaginable (SACD) en un estuche que, sorprendentemente, no se promocionó casi nada y sigue siendo fácil de encontrar.
No se han matado con la portada del libro.
...Pero parece que sí habrá reedición discográfica con material extra, no sabemos si parecida a aquella edición "Immersion" de hace unos años que incluía una versión temprana del álbum y un montón de trastos como canicas o una bufanda. Ya se verá si merece la pena, porque si vamos a destajo a por todo lo que salga, este año la hucha del cerdito se va a vaciar del todo.
El libro (que ya está en preventa donde siempre) sale en Reino Unido el 1 de marzo, la fecha de publicación original del LP en 1973, pero no hay fecha ni detalles sobre lo demás.
ACTUALIZACIÓN
A 19 de enero tenemos ya anuncio oficial del estuche discográfico: doble CD, doble LP, doble Blu-ray, DVD, el libro ya anunciado mas otro con las partituras, réplicas de singles, láminas, folletos y facsímiles varios. Más de 250 euros, en preventa para su salida el 24 de marzo.
La buena noticia es que el único contenido musical más o menos nuevo se publicará en CD y vinilo independientes. Se trata del concierto Live at Wembley Empire Pool de 1974, que solo es "más o menos nuevo" porque ya estaba incluido en la edición Experience de 2011. Lo que no veo por ninguna parte en este nuevo pack es la versión temprana del álbum -muy interesante- que estaba en la edición Immersion, también de 2011.
Además de todo esto, también se ha convocado a animadores de todo el mundo para crear nuevos videoclips para cada tema del álbum, que serán "oficializados" mediante un concurso en el que, entre otros, estará Nick Mason como miembro del jurado. A ver qué sale de aquí.
Pues eso, que los de la discográfica Cherry Red, que se lo suelen currar, publicarán el 24 de febrero una caja para coleccionistas (o sea, para los cuatro flipados que seguimos acumulando formatos físicos) con el álbum clásico de The Alan Parsons ProjectThe Turn of a Friendly Card (1980) como protagonista. Contendrá un montón de CDs llenos de material inédito de los "diarios de composición" del añorado Eric Woolfson. 32 bonustracks en total para el que podría ser el mejor álbum del Project. Este lanzamiento se enmarca en la actual campaña de reediciones, entre las que destaca la publicación de la caja definitiva con toda su discografía en vinilo.
En la página de Cherry Red se incluye la lista de temas y mucha más información.
CDs, libro, póster y creo que una postal extra para quien reserve ya mismo.
Creo que este era el último disco de estudio de Art of Noise que nos quedaba por comentar por aquí. Lo escuché por primera vez para escribir una entrada hace años, pero por unas cosas u otras se quedó en el cajón. Seguramente no muchos lo habrán echado de menos, ya que es uno de los trabajos de menos éxito de la formación británica. El caso es que yo mismo me veo inclinado a coincidir con los críticos, que en su día no le dieron el aprobado, pero me parece que es un álbum con tantas ideas dentro que tirarlo todo a la basura es ir demasiado lejos.
Imagen de la parte posterior del libretillo del CD, que era también la trasera del vinilo.
De los Art of Noise originales solo quedaban dos: la compositora Anne Dudley y el músico electrónico y profesor J. J. Jeczalik, pero el planteamiento general de Below the Waste ("Debajo de los desperdicios") está en una línea parecida a la de trabajos anteriores. Por ponernos al día, explicaremos brevemente que The Art of Noise surgió como un proyecto colaborativo, quizá más experimental que comercial, entre figuras musicales (no necesariamente compositores) que buscaban un estilo vanguardista caracterizado por el uso a discreción de samples y ritmos "enlatados" para crear atmósferas posmodernas y a la vez accesibles, un poco pop, un poco funky, un poco a lo prog y new age según el día, para un público amplio.
El videoclip oficial de Yebo!
En Below the Waste (1989) no falta, por ejemplo, esa versión un poco "kitsch" de un tema que todo el mundo conoce: el tema de James Bond, de Monty Norman, que después fue ofrecida para una de las películas de 007 protagonizadas por Timothy Dalton y que la productora rechazó. Supongo que fue un intento de hacer algo parecido a lo que después harían dos de los componentes de U2 con el tema de Misión: Imposible. Gran parte del material que contiene Below the Waste suena poco fresco, como si explotase los últimos restos de una veta ya agotada, a veces estirando simples ocurrencias hasta convertirlas en un cliché, como en la desafortunada Catwalk ("Pasarela"), que seguramente contribuyó a que muchos críticos comparasen a estos Art of Noise crepusculares con creadores de jingles publicitarios venidos a más.
Una versión ligeramente remezclada de Island.
Lo que sí funciona bien es la idea, desarrollada en varias partes del álbum, de mezclar la electrónica del grupo con arreglos de orquesta clásica o con sonidos étnicos africanos (interviene el grupo zulú Mahlathini and the Mahotella Queens), aunque creo que estos últimos están desaprovechados. El primer tema Dan Dare es muy interesante, como también lo son los instrumentales con el título de Promenade y el finale, el relajante Island y el relativamente parecido Robinson Crusoe, magníficos intentos de chill out diría yo que adelantados a su época. Un poco pesados se hacen Yebo!, el ya mencionado Catwalk, Chain Gang, las insustanciales Dilemma, Back to Back y Flashback, junto con la casi desagradable Spit ("Escupe").
Y el tema de James Bond, con un montaje de escenas de las películas.
Pero, como decíamos, en realidad Below the Waste tiene suficientes buenos momentos como para no ignorarlo. En realidad, y salvo por el hecho que de pasaron diez años antes del siguiente álbum de estudio de Art of Noise, se aprecia que ya hay aquí muchos elementos que conducirían directamente al magnífico The Seduction of Claude Debussy. Visto con distancia, creo que cualquier aficionado al experimentalismo pop de los ochenta tiene que tener en su colección Below the Waste por los mismos motivos que el resto de discografía de la banda.