viernes, 9 de julio de 2010

Popol Vuh - HOSIANNA MANTRA

1. Ah! (4:46)
2. Kyrie (5:23)
3. Hosianna-mantra (10:12)
4. Abschied (3:14)
5. Segnung (6:07)
6. Andacht (0:47)
8. Andacht (0:48)

Hay que regresar de vez en cuando a los viejos discos de Popol Vuh para que nos recuerden lo hermosa que era la música de aquellos años '70, cuando la música era un territorio nuevo y misterioso al que prácticamente acabábamos de llegar, y en el que unos cuantos artistas en estado de gracia convertían cada uno de sus álbumes en una vivencia inigualable que se vivía (y se sigue viviendo) como quien se asoma por la rendija de un tupperware y ve que dentro hay un universo entero.

Interior del LP.

Hosianna Mantra (1972) mantiene la línea experimental de aquel Florian Fricke que, primero, introdujo el sintetizador en el rock junto a otros como Klaus Schulze o Edgar Froese, y después, renunció a él en favor de propuestas musicales completamente artesanales en las que, a lo sumo, podíamos encontrarnos con el sonido de la guitarra eléctrica, un instrumento que a esas alturas era tan de andar por casa como la pandereta.

Kyrie.

El título del álbum nos da una idea de lo que nos podemos encontrar en él: la conciliación de la oración cristiana con el cántico espiritual oriental, en una experiencia religiosa que Fricke describió como "una misa para el corazón" (Julian Cope, All Music Guide). Hosianna Mantra es un tapiz de música occidental y oriental amalgamadas perfectamente, creando armonías delicadas y fascinantes por su profunda capacidad para embelesarnos y empujarnos a un estado de bienestar total. Contribuyen sobremanera en esta borrachera de preciosismo la intervención en varios temas de la soprano coreana Djong Yun, que añade la voz humana a este viaje mayoritariamente instrumental; y la guitarra de Conny Veit, que parece improvisar una serie de punteos etéreos y virtuosos que no hacen sino poblar de luminarias este apacible paisaje nuboso de Popol Vuh, con la ayuda de otros instrumentos como el piano, el oboe y el violín.

Portada alternativa.

Y sin embargo no estamos hablando de una música meramente ambiental, sino que las tonalidades de los fondos y los desarrollos de sus melodías alcanzan cierto nivel épico en temas como el homónimo Hosianna-mantra, que es inmenso. No se puede decir que los temas sean especialmente distintos entre sí, ya que la fórmula general viene a ser la misma en todo el álbum. No obstante, sí que podemos apreciar la existencia de temas algo más melancólicos que la mayoría, como Segnung o Nicht Hoch Im Himmel. No sabría decir objetivamente por qué, pero estos viejos álbumes de Popol Vuh crecen exponencialmente con cada nueva escucha, sobre todo si se han dejado en barbecho durante un tiempo. Este Hosianna Mantra, desde luego, se iba convirtiendo en mi favorito del grupo según redactaba esta reseña.

2 comentarios:

Sin Remedio. dijo...

Sin duda alguna mi disco favorito.

jon dijo...

Maravilloso disco. Musica para el alma y el corazon

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