martes, 24 de noviembre de 2009

Vangelis - BLADE RUNNER


1. Main Titles (3:42)
2. Blush Response (5:47)
3. Wait for Me (5:27)
4. Rachel's Song (4:46)
5. Love Theme (4:56)
6. One More Kiss, Dear (3:58)
7. Blade Runner Blues (8:53)
8. Memories of Green (5:05)
9. Tales of the Future (4:46)
10. Damask Rose (2:32)
11. Blade Runner (End Titles) (4:40)
12. Tears in Rain (3:00)

Llevaba tiempo reservándome este disco, y creo que no es mal momento para sacarlo a relucir en el blog. Si dentro de cien años se recuerda a Vangelis, será este uno -no el único- de los principales motivos: su banda sonora para la obra de culto de Ridley Scott, Blade Runner (1982). La relación inicial del griego con la película se remonta a algún tiempo antes, cuando Scott ya utilizaba su música para anuncios de televisión.

Vangelis se come una manzana, en una fotografía de la época.

Sinceramente, yo no descarto que el director tomase incluso algunos trabajos previos del músico como fuente de inspiración para la película en conjunto, sobre todo el tema Memories of Green, publicado un par de años antes del estreno del filme, y que misteriosamente encarna a la perfección lo que habría de ser la adaptación de esta novela de Philip K. Dick: un futuro arrasado por la tecnología en el que, ocultos en rincones íntimos y apartados, sobreviven los sentimientos humanos y sus "recuerdos en verde" de cuando el mundo no era una enorme máquina negra y humeante.

La cosa es que Vangelis Papathanassiou, que acababa de ganar el Oscar de Hollywood por Carros de Fuego, se volcó febrilmente en la composición de esta banda sonora, mientras la productora del filme se preocupaba por los plazos de entrega y elaboraba una versión alternativa con música de Jerry Goldsmith. Vangelis utilizaba ya por entonces su técnica de "creación directa", que consiste en que proyecta las imágenes de la película en su estudio y, allí mismo, va improvisando con sus sintetizadores, consiguiendo asombrar a quienes le han visto hacerlo (Oliver Stone fue testigo perplejo de una de estas sesiones). Por suerte, la música llegó a tiempo, y en seguida -según han dicho expresamente- se dieron cuenta de que la espera había merecido la pena.

La escena final: el replicante Roy Batty se aferra a la vida.

Si bien podría parecer difícil a priori ambientar musicalmente una compleja historia de ciencia-ficción en la que el género negro se fusiona con una alegoría existencialista de infinitas lecturas, la obra de Vangelis supera el listón con creces, uniendo música planeadora, jazz, blues, música étnica (la ciudad de Los Ángeles de la película es un batiburrillo pluricultural) y mil cosas más, en un todo tan sólido como una roca y que, para más alucine, funciona perfectamente como disco independiente de la película. Vangelis puso música al futuro, así de simple.

Pero los divos tienen sus defectos: Vangelis se negó a publicar un álbum con su música para la película en el momento del estreno, ya que no quería encasillarse como músico de cine, y se grabó una mediocre versión orquestal, incompleta y poco estimulante. Y pasarían doce años hasta que el disco auténtico se publicase, naciendo aquí y allá en el intervalo decenas de ediciones piratas, con calidades de sonido variables, y convirtiendo una teórica edición original en la banda sonora más deseada de toda la historia. Llegó en 1994.

Fotografía incluida en el libreto del CD: Deckard corre por el tejado del edificio Bradbury.

Fiel a su forma de hacer las cosas, el álbum Blade Runner une todas sus piezas en una única suite, y Vangelis aprovecha -pese a "adulterar" relativamente el contenido- para incluir composiciones que se le quedaron en el tintero en el 82 (Rachel's Song), además de adornar varias piezas con diálogos originales de la película por parte de Harrison Ford y compañía. Por suerte, la inmensa mayoría del disco incluye la música original de la película, intacta y simplemente remasterizada. Main Titles abre el disco con Deckard observando sus fotos en la maquinita de su piso, y escuchamos la pieza espectacular que abre la película, con Los Ángeles salpicada de torres petrolíferas que arrojan llamaradas. Blush Response contiene diálogos sobre un fondo casi totalmente compuesto para la ocasión, aunque muy acorde con el conjunto. Wait for Me, junto con el tema anterior, sirven para puentear con lo que viene después: la ya comentada Rachel's Song y uno de los platos fuertes, la espléndida y memorable Love Theme, en el que el saxofón de Dick Morrissey vibra junto a los fondos sedosos de Vangelis a los teclados. One More Kiss, Dear es una pieza cantada de estilo retro, muy de cabaret, que en la película tiene una función meramente ambiental.


Espectaculares fotogramas de la película.

Blade Runner Blues es otra de las piezas clave del disco, muy urbana y eficaz a la hora de recordarnos que la película es puro "film noir". Memories of Green ya había aparecido en el álbum See You Later (1980), y su presencia aquí responde a su enorme peso en la película, no a su novedad. Tales of the Future refuerza el contenido étnico y atmosférico del disco con la ayuda de la voz desgarrada de Démis Roussos, primo de Vangelis, mientras que Damask Rose aporta otro exótico grano de arena a la obra. Concluye el álbum con la archifamosa Blade Runner (End Titles), utilizada en varios programas de televisión y muy rítmica, y Tears in Rain rememora el momento inolvidable en que el replicante Roy (Rutger Hauer) explica a Deckard, antes de morir, las maravillas que ha podido contemplar en sus viajes por el espacio.

Imagen trasera del libreto del CD.

La película y su banda sonora se han ido ayudando mutuamente desde el momento de su estreno hasta el día de hoy para perpetuar la vigencia de aquel proyecto del 82. No me parece casual que, viendo las nuevas versiones que se han estrenado de Blade Runner, siempre se haya intentado dar una nueva nitidez a su banda sonora, e incluso eliminarle ciertos "estorbos" (si podemos llamar "estorbos" a los monólogos en off del protagonista). Recientemente se ha publicado un pack de lujo con más música original del filme, aunque de eso hablaremos más adelante. Quedémonos hasta entonces con este pilar fundamental de la música de vanguardia y de la música de cine en términos absolutos.

3 comentarios:

Lucio Rafael Piatti dijo...

Hola mi estimado! Llegué a tu blog siguiendo la estela del gran Vangelis. Hace unos días que estoy escuchando sus discos, siendo sus bandas sonoras de lo que más me gusta. Estoy escuchando la versión completa de la música de BLADE RUNNER; es toda una experiencia. Realmente, Vangelis es un compositor a la altura de los más grandes, por la enorme humanidad que transmite y los infinitos matices de su música.

P.D: La vibración que su sintetizador genera en los muebles de mi sala es indescriptible!!

MUCHOS SALUDOS, desde Argentina.

El conde dijo...

No te imaginas qué cantidad de argentinos pasan por este blog.

Muchas gracias, Lucio, por pasarte por aquí. Si estás realmente descubriendo a Vangelis desde cero, te recomiendo que escuches cuanto antes los discos que grabó en el sello RCA en los años setenta. Las bandas sonoras de Vangelis son buenas, pero en esta época hay maravillas.

Un saludo desde España.

Nemo dijo...

Buen comentario.
La foto de Vangelis comiéndose una manzana es de 1988, y está hecha en Atenas. Procede de su disco Direct, y por esa época Vangelis vagabundeaba por el mundo tras abandonar, en 1986, Londres. Intentó asentarse en Paris en los 90, pero finalmente volvió a Atenas, donde sigue a día de hoy.

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