sábado, 14 de noviembre de 2009

The Alan Parsons Project - TALES OF MYSTERY AND IMAGINATION. EDGAR ALLAN POE



1. A Dream within a Dream (3:43)
2. The Raven (4:01)
3. The Tell-Tale Heart (4:40)
5. (The System of) Dr. Tarr and Professor Fether (4:15)
6. The Fall of the House of Usher (15:04)
7. To One in Paradise (4:14)

El productor Alan Parsons, que había alcanzado un gran prestigio internacional a raíz de su colaboración con The Beatles en el álbum Abbey Road (1969), y con Pink Floyd en The Dark Side of the Moon (1973), debió pensar que merecería la pena explorar en profundidad, y con la libertad de ser su propio jefe, todas las posibilidades que le ofrecían los estudios de grabación de los '70, cargados de tecnologías cada vez más punteras y golosas para un ingeniero de sonido como él. Para hacer algo así, tenía también a su favor el clima musical del momento, en el que los grandes discos conceptuales publicados por los grupos míticos de la época, muy ambiciosos y de sonido espectacular, habían llegado a ser una forma de entretenimiento que superaba económicamente al cine o la televisión.

Portada original de la primera edición. La momia es Parsons.

Como no sólo de ingeniería vive el hombre, Parsons contó con la mente creativa del compositor y letrista Eric Woolfson, creando en 1975 un tándem que permitiría a ambos dar lo mejor de sí mismos y, de paso, lograr un buen éxito de ventas. El resultado fue el álbum Tales of Mystery and Imagination. Edgar Allan Poe (1976), un trabajo que se entendía como un único evento musical, y no como el primer lanzamiento de una banda estable. De hecho, la frase "The Alan Parsons Project" era un mero eslogan publicitario para la portada. Dado el excelente resultado que tuvo la hazaña, no fue difícil convertir el eslogan en el nombre formal del dúo, cuando se dispusieron a grabar un segundo LP.

Pero ahora toca hablar del primero: como el título nos advierte, se trata de una recreación musical de algunos de los relatos más conocidos del autor norteamericano Edgar Allan Poe, maestro del género de terror y suspense, y venerado tanto por los críticos academicistas actuales como por los aficionados de a pie. Parsons y Woolfson se empaparon del espíritu macabro (e inevitablemente divertido) de Poe, llevando los relatos del genio a sus límites más "pulp" y confeccionando una especie de ópera rock semi-vocal y semi-instrumental en la que difícilmente se podía extraer un sólo tema sin que el conjunto se resintiese. Precisamente, el single elegido para promocionar el álbum fue (The System of) Dr. Tarr and Professor Fether, rítmico y comercial, pero no demasiado representativo. De hecho, ningún tema del disco le sirve como resumen. Debe escucharse de una pieza, porque está concebido como un bloque sólido.


Portada alternativa del vinilo.

Comienza la grabación con la voz de Orson Welles, que para la ocasión recita un texto del propio Poe en la instrumental A Dream within a Dream, antes del tema The Raven ("El cuervo"), quizá el más conocido en la actualidad. The Tell-Tale Heart es un tema muy muy potente, con una ambientación pulp que eriza los vellos, y con ese "corazón delator" en forma de bajo que no deja de latir ni un solo instante. Después viene mi parte favorita, The Cask of Amontillado, perfecto ejemplo de rock sinfónico, absolutamente épico en su escenificación del diálogo a dos voces entre el emparedado Fortunato y su vengativo verdugo, y con un estribillo instrumental y coral que justifica sobradamente la compra de todo el disco. (The System of) Dr. Tarr and Professor Fether me parece un poquito obvia, con sonido siniestro de órgano de iglesia y ademanes poperos. El gran ingrediente instrumental del disco es la suite sobre "La caída de la casa Usher", muy inspirada e interesante, de nuevo con Welles ambientando la situación con su voz cavernosa. Concluye la experiencia con To One in Paradise, un tema angelical con coro de niños y mucha elegancia.

Para terminar, y sin querer extenderme más, debo recordar que existen dos versiones del disco, la original del vinilo y la que se publicó unos años después en CD, con una producción más elaborada. Ambas son magníficas, si bien se notan desde lejos las diferencias. Como único detalle negativo, me parece que la suite de la casa Usher no termina de encajar entre el resto de los temas, haciendo a su vez que To One in Paradise resulte un anexo casi del todo aislado. Pero bueno, tanta perfección no era posible ni para el mejor ingeniero de sonido de su tiempo.

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