sábado, 24 de octubre de 2026

John Williams - DISCLOSURE DAY


1. Listen... (4:08)
2. Memory... (4:07)
3. Dive... (4:37)
4. Chase... (2:14)
5. Believe... (3:35)
6. In Vivo... (2:49)
7. Negotiation... (3:35)
8. Empathy... (2:24)
9. Celestial... (6:50)
10. Unseen... (3:09)
11. kcxe... (5:56)
12. Signs... (2:37)
13. Home... (3:37)
14. Caught... (5:56)
15. Disclosure... (4:22)
16. Reprise... (4:54) 

Después de recibir el reconocimiento pleno del mundo de la música clásica con sus conciertos en Viena y Berlín, y tras amagar momentáneamente con la jubilación, John Williams volvió a la carga a los 94 años. No tengo constancia de que haya nuevos proyectos cinematográficos a la vista para él (sí alguna composición para concierto), por lo que su trabajo en El día de la revelación (2026) podría ser el cierre de su colaboración de cinco décadas con el director Steven Spielberg.

Pocas veces ha habido una dupla tan resistente a lo largo de la ya extensa historia del cine, ya que en ocasiones los directores y los músicos encuentran diferencias que los van alejando por esto o por aquello; pero estos dos señores seguramente han basado su relación en la íntima amistad personal que los une, además de por el hecho -que nunca hay que olvidar- de que son dos de los creadores, así en general, más influyentes de todos los tiempos. Salvo que hablemos de una tribu no contactada en la Amazonía profunda, dudo que haya una sola persona en todo el mundo que no reconozca un fotograma de E.T. o de Indiana Jones, el logo de Jurassic Park, las notas ominosas de Tiburón o las melodías de Harry Potter y Star Wars. Williams y Spielberg son creadores de iconos del mayor nivel imaginable, por mucho que Disclosure Day pueda considerarse como una obra menor en la carrera de ambos.

 
Mini documental sobre la grabación de esta BSO.

Y opino que es una obra menor porque Williams no busca realizar un ejercicio de estilo a su medida. Hace tiempo que pasó página respecto a su faceta de creador de fanfarrias en favor de tratamientos más modestos, y Spielberg lleva a cabo una especie de fantasía personal de fan de la ufología, más que una película que de verdad pretenda ser la octava maravilla del mundo. En algún momento se sugirió que Disclosure Day sería el final de una trilogía "alienígena" de la que forman parte Encuentros en la tercera fase (1977) y E. T. (1982), pero no creo que esa fuese la intención del director. Si hay elementos en común entre la BSO de la nueva película y las dos anteriores, lo dejo a la percepción de cada oyente. Una nueva colaboración entre Williams y Spielberg, en cualquier caso, sigue siendo un acontecimiento a tener en cuenta.

 
Listen...

He escuchado varias veces Disclosure Day al completo, y la verdad es que encuentro aquí una música tirando a atmosférica que hace difícil distinguir los temas más o menos concertantes con los que corresponden a escenas de acción, o sea, incidentales. El fraseado de Williams es más que reconocible sin que llegue a desarrollar melodías para tararear, y lo mismo ocurre con las orquestaciones, marca de la casa en todos los sentidos pese a que en pocos momentos se opta por enfoques grandilocuentes. Quizá el tema que más se recuerda, por tener una melodía muy sólida, es el inicial Listen..., enriquecido en su versión Reprise... del final del disco, aunque toda la obra mantiene un tono parecido de solemnidad y contención. Predominan con mucho las cuerdas sobre cualquier otra sección de la orquesta, con la excepción del protagonismo que adquiere en varias ocasiones el piano (Believe... y Empathy..., entre otras). Inevitablemente, nos encontraremos con alguna pieza potente con metales como Chase... o Unseen..., pero son relativamente pocos los temas de este tipo contenidos en el álbum publicado... o al menos dejan menos poso.

 
Believe...

Tal como hace Spielberg en la película, Williams aborda su trabajo desde las emociones más que desde el espectáculo, y se percibe cómo algunos cambios de tono sutiles en melodías que parecen predecibles introducen aquí y allá elementos extraños, esa sensación de que lo desconocido se va abriendo camino. Lo alienígena impregnando lo humano. Un buen ejemplo es la penúltima pista, Disclosure..., que acompaña la gran revelación del argumento, y que adquiere connotaciones inquietantes al introducir unas notas extrañas pese a que el lenguaje musical general de la partitura se mantiene acorde a lo escuchado anteriormente. 

Desde una posición superficial, puede parecer que John Williams firma su partitura para Disclosure Day como un encargo personal, quizá por completar la cifra redonda de 30 colaboraciones con Spielberg, pero se sabe que la grabación de la música fue para él una tarea delicada y laboriosa. Las grabaciones abarcaron desde septiembre de 2015 hasta febrero de 2026, lo que es muchísimo si lo comparamos con algunos de sus clásicos, que antaño despachaba impecablemente en una semana o dos. Las sesiones en los estudios de Sony Pictures fueron semisecretas, a veces con la asistencia del propio Steven Spielberg como único testigo "no musical" y sin proyección de escenas como referencia para los músicos. Aunque en los créditos figuran un tal Randy Kerber y el habitual William Ross, otras fuentes apuntan a que en esta obra Williams tuvo más peso del habitual en las orquestaciones. Estuvo muy atento a los matices y a los ritmos de las interpretaciones, y dirigió él mismo la mayor parte de las piezas.

 
Disclosure...

Mención aparte merece el empleo sutil de sintetizadores (a cargo de Randy Kerber) y la integración de los coros femeninos, que en este caso se grabaron conjuntamente con la orquesta en lugar de mezclarlos en el estudio con posterioridad. Escúchese la maravillosa Celestial... Se buscaba que se integrasen plenamente con el sonido de la Hollywood Studio Symphony, y Spielberg explicó al respecto que la idea era realzar el componente emocional de la trama, añadiendo un matiz comunicativo humano-alienígena que en la trama se aborda mucho más desde las emociones que desde lo racional.

 
Celestial...

Como mucha de esta información puede encontrarse en diversas reseñas de la web, me reservo mi personal opinión sobre Disclosure Day para el final. Pienso que Steven Spielberg, sin pretender arrojar dardos contra nadie, ha hecho con toda premeditación una película que quiere ser lo más "anti-nolanizada" posible, en referencia a esta idea de que buena parte de los blockbusters actuales buscan ese empacho de seriedad, de fría formalidad a menudo excesiva que pretende epatar constantemente. De ahí que muchas críticas negativas se centren en la aproximación ingenua que realiza Spielberg respecto a los OVNIs y los supuestos agentes del gobierno que los ocultan. Y de ahí también que la elegíaca música de Williams sea todo menos parecida a lo que ofrecen Hans Zimmer y Ludwig Göransson para las películas de Christopher Nolan.

 
La edición en vinilo coloreado.

Esta nueva música de John Williams, tal como indica Spielberg, busca con toda intención tener un carácter opuesto a la que empleó en Encuentros en la tercera fase, tan invasiva que hasta la pieza de cinco notas que servía de leitmotiv era un mensaje explícito y diegético para los alienígenas. Si acaso, Disclosure Day puede guardar algún parecido más con E. T., por aquello del matiz fantástico que adquieren unas composiciones que no parecen responder a una temática de ciencia ficción al uso. La música original de El día de la revelación sirve para enfatizar, para humanizar si queremos, si no directamente para subrayar de qué trata realmente esta historia. Hay que saber leer entre líneas y fijarse en las sutilezas, como ese ciervo que vemos después de fijarnos un rato en el brillo de la pupila en el sencillo diseño que ilustró un póster de la película y la portada de este disco. 

No debemos olvidar en ningún momento que la última palabra que se pronuncia en la película es "escuchad...".

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