No todas las fuentes cuentan la BSO de Sex Power (1970) y el poema sinfónico Fais que ton rêve soit plus long que la nuit (1972) como los dos primeros álbumes de Vangelis en solitario. Estarían en una "zona gris" al tratarse de obras con una distribución muy limitada, o por tener un carácter muy experimental que no buscaba la consolidación comercial de su autor. Yo sí las cuento, y por lo tanto este Earth (1973) sería su tercer disco publicado.
Pero en algunos sitios nos encontramos Earth como su verdadero álbum de debut, y de hecho fue promocionado en su momento como tal. No me parece un trabajo especialmente representativo de su estilo posterior, que queda mucho más definido a partir de L'Apocalypse des animaux, publicado el mismo año, pero sí que sirve para ilustrar de dónde venía el músico griego y -quizá- hacia dónde podría haber ido su carrera si hubiese sido un trabajo suficientemente exitoso.
En resumidas cuentas, y aquí puede estar una de las claves del reniego hacia los dos primeros trabajos publicados por el griego, se podría decir que Earth (Tierra) sí que parece una obra del compositor del famoso 666 de Aphrodite's Child. Sí que estamos hablando de un trabajo que podemos calificar como de rock progresivo-psicodélico, sí que tiene este toque mediterráneo-exótico. Incluso colabora en él Anargyros "Silver" Koulouris, guitarrista de aquella banda de culto.
Earth contiene una mezcla de canciones y piezas atmosféricas con instrumentación y toques étnicos balcánicos, quizá como si Vangelis se sintiese obligado a darse a conocer con el pasaporte griego en la mano. No se puede decir que haya nada que sobre en el álbum, pero es cierto que cuesta encontrar una línea coherente a lo largo de todos los temas. Se puede decir que los temas cantados son los más llamativos, y además resulta que el vocalista de muchos de ellos es Robert Fitoussi, quien lograría un enorme éxito ochentero (Words) bajo el seudónimo de F. R. David. Colabora también en las letras la compositora Richelle Dassin.
El álbum comienza con Come On ("¡Vamos!"), con guitarras eléctricas distorsionadas y percusiones potentes. We Were All Uprooted ("Todos fuimos desarraigados") contiene una recitación vocal cavernosa y un un ritmo más pausado, atmosférico. Una continuación natural del anterior parece Sunny Earth ("Tierra soleada"), que aporta voces corales y nuevas percusiones. He-O es una tema cantado que regresa sobre los planteamientos anteriores de world music, con algunos toques de piano añadidos. Ritual suena precisamente a rito, con unas connotaciones muy tribalistas. Let It Happen ("Deja que ocurra"), de nuevo una pieza cantada, tiene un ritmo mucho más contemporáneo, aunque cuajado de las campanitas y efectos sonoros típicos del músico.
Con unas grabaciones urbanas de fondo escuchamos The City ("La ciudad"), que es un crescendo de percusión que conduce directamente a My Face in the Rain ("Mi rostro en la lluvia"), uno de los temas más clásicamente Vangelis del álbum, con matices que anticipan lo que haría años después con Jon Anderson y con una atmósfera envolvente. Más percusiones balcánicas y experimentos acústicos en el tema Watch Out ("Ten cuidado") anteceden al tema final, A Song ("Una canción"), muy melancólica y con una nueva recitación del estilo de la de We Were All Uprooted, a cargo de alguien acreditado como Warren Shapovitch, que es el propio Vangelis.
Como se puede deducir, Earth es un imprescindible para todo seguidor del músico griego y al mismo tiempo un álbum no muy recomendable para el novato. No es una obra opaca ni demasiado sesuda, pero sí que ha acusado el paso del tiempo bastante peor que otros trabajos de Vangelis de la época, y salvo que disfrute uno de este contexto de eferverscencia del rock progresivo de los setenta -muchos lo hacemos, aunque no hayamos vivido aquellos años-, puede no quedar demasiado impresionado por tan bohemio conjunto ni tener un especial deseo de acercarse después a otros títulos más representativos de este genio indiscutido.
Aunque no ha sido un disco especialmente fácil de encontrar en CD, sí que merece la pena mencionar que ha tenido varias ediciones curiosas. Una de ellas, la que yo tengo y que seguramente estará en casa de más de un seguidor, echa un tufo a "bootleg", disco pirata, que tira para atrás. Pues no. El papel barato tipo fotocopia utilizado en esta edición fue una decisión editorial un poco pobre de Polygram, pero es un lanzamiento legítimo. También está en la tanda de reediciones de los últimos años (incluyendo el estuche Delectus), aunque sé que muchos aficionados no están entusiasmados por la calidad del sonido de las mismas.
No me resisto a subir un par de vídeos con una actuación increíblemente psicodélica, bizarra, de Vangelis y un montón de colaboradores en el programa de televisión Melody de 1974, en el que se interpretan algunas piezas de Earth. Y ojo, porque se incluyen composiciones que pertencen a un disco hoy considerado ilegal, The Dragon.





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