sábado, 24 de marzo de 2018

Robert Reed y su exquisito pastiche regresan en abril.

Extracto promocional.

El 20 de abril sale a la venta una nueva entrega de Sanctuary, el proyecto con el que el galés Robert Reed rinde homenaje al estilo musical de Mike Oldfield. Los dos álbumes anteriores se publicaron en 2014 y 2016, y Reed también ha tenido tiempo de lanzar un disco con versiones de David Bedford (Variations on Themes by David Bedford) y apadrinar un álbum del flautista Les Penning (Belerion).

King Aeolus, con Terry Oldfield.

Portsmouth, con Les Penning.

No han faltado en estos años unos cuantos temas sueltos como el villancico Sussex Carol o las versiones de la música de las películas The Wicker Man (Willow's Song) y The Witchfinder General, así como una muy reciente del tema de Doctor Who. Por supuesto, no me olvido del álbum que recoge las versiones en directo de Sanctuary y Sanctuary II.

Willow's Song, con Angharad Brinn.

Sussex Carol, con Les Penning.

Todo ello no sólo suena como el Oldfield instrumental y virtuoso de los años setenta, sino que Reed cuenta con la ayuda de músicos presentes en aquellos trabajos en la línea de Tubular Bells y Ommadawn, como el mencionado Les Penning, el batería Simon Philips, el hermanísimo Terry Oldfield y el productor Tom Newman.

The Witchfinder General, también con Les Penning

Dr. Who, con Penning y Newman haciendo el indio.

Lo más curioso es que resulta imposible leer las palabras "Mike Oldfield" en los libretos y la publicidad, así como escucharlo de boca de Robert Reed en las entrevistas promocionales. Cada día estoy más seguro de que la intención última de Reed es llamar la atención de Oldfield para que éste le proponga trabajar juntos.

Portada del nuevo Sanctuary.

Respecto a Sanctuary III, podemos escuchar ya un pequeño extracto que recuerda a una melodía del álbum Five Miles Out, y es de esperar que el resto del trabajo sea otro exquisito pastiche como los anteriores, un placer culpable para los fans de Mike que recupere sus atmósferas clásicas. Y nos hará preguntarnos cuándo se decidirá Reed a desarrollar del todo su innegable talento para la melodía con un sonido más suyo, menos preocupado por la imitación y más por la innovación. Como en Sanctuary II, el álbum incluye un segundo CD con temas sueltos y un remix completo, y un tercer disco con la versión 5.1 y videoclips.

La contraportada, con desglose de contenidos.

sábado, 10 de marzo de 2018

Jóhann Jóhannsson - ORPHÉE


1. Flight from the City (6:31)
2. A Song for Europa (2:33)
3. The Drowned World (2:20)
4. A Deal with Chaos (2:05)
5. A Pile of Dust (4:51)
6. A Sparrow Alighted Upon Our Shoulder (2:27)
7. Fragment I (1:24)
8. By the Roes, and by the Hinds of the Field (2:38)
9. The Radiant City (3:31)
10. Fragment II (2:12)
11. The Burning Mountain (2:45)
12. De Luce et Umbra (2:28)
13. Good Morning, Midnight (3:17)
14. Good Night, Day (3:57)
15. Orphic Hymn (3:27)

A veces creo que cada uno de nosotros es algo así como el protagonista de una película (nuestra vida), y que la música que nos gusta, la que escuchamos en la intimidad y no por razones de integración social, es la banda sonora. El resto de la música que nos rodea, lo que sale del balcón del vecino, lo que ponen en la radio, lo que tocan en la plaza del pueblo en fiestas... es diegético, parte de la escenografía, del atrezo. Soy un simple oyente, no sé tocar ni la pandereta, pero creo posible que esta visión pueda aplicarse también a los propios músicos. Siendo así, me sorprende que algunos compositores contemporáneos protagonicen una película tan árida y de una belleza tan frágil como la que podríamos imaginar en alguien como Jóhann Jóhannsson, al menos a juzgar por su música.

Jóhann Jóhannsson (1969-2018)
(Imagen de Variety, acreditada a John Shearer / INVISION / AP / REX / SHU)

La tundra volcánica que es su Islandia natal debe haber tenido su parte, pero está claro que los extremos de frialdad (Sicario, 2015; La llegada, 2016) y calidez (La teoría del todo, 2014) de los que Jóhannsson ha sido capaz son los rasgos que definen su estilo. Orphée (2016), su último álbum de estudio, combina ambos extremos para ofrecernos una experiencia sonora memorable por la envolvente melancolía que desprende. Inspirado por el mito de Orfeo según los escritos de Ovidio, el álbum que nos ocupa se mueve en la línea de muchos compositores clásicos actuales y de finales del siglo XX, esto es, en un minimalismo denso y colindante con el silencio que evoca vastos paisajes (urbanos, sociales, psicológicos) desolados. Más o menos como los cuadros que pintaba Yves Tanguy.

Contraportada

Pero, como decíamos, Jóhannson sabe añadir ese rayo de luz que arranca destellos de color a estos territorios en escala de grises, ya sea con un piano por aquí (Flight from the City), con un dulce violonchelo por allá (Good Night, Day) o incluso con unos coros (Orphic Hymn), reivindicándose también como un artista de plena vanguardia mediante el uso de sampleados (A Song for Europa) y tratamientos sonoros de laboratorio que lo acercan al campo del ambient. Queda sitio para algún destello que recuerda a las facetas más reflexivas de Michael Nyman o incluso Simon Jeffes. Tanto si queremos ver el álbum como un trabajo conceptual sobre el descenso y regreso de Orfeo desde el infierno, como si apreciamos cada tema como una pieza con significado pleno, Orphée realiza un constante movimiento de la luz a la oscuridad y de ésta otra vez a la luz.

Flight from the City

A Hymn for Europa

Orphée, publicado por el prestigioso sello Deutsche Grammophon y con una larga lista de colaboradores en sus créditos, fue el producto de seis años de trabajo paciente, quizá la obra más ambiciosa de un artista que en aquel momento estaba en la cima de su popularidad gracias a sus trabajos para el cine. Había ganado un Globo de oro y contaba con dos nominaciones al Oscar. El pasado 9 de febrero, Jóhann Jóhannsson fue encontrado muerto en su residencia de Berlín. Tenía 48 años y por el momento no se ha conocido la causa de su fallecimiento.

Good Morning, Midnight / Good Night, Day

lunes, 26 de febrero de 2018

Howard Shore - THE LORD OF THE RINGS SYMPHONY


CD 1

1. Movement 1 (11:25)
2. Movement 2 (34:04)

CD 2

1. Movement 3 (18:15)
2. Movement 4 (10:28)
3. Movement 5 (15:26)
4. Movement 6 (26:13)

El fenómeno que rodeó al estreno de la trilogía de Peter Jackson sobre el voluminoso libro de J. R. R. Tolkien tuvo también su vertiente musical, obviamente a través de sus bandas sonoras multipremiadas, pero también favoreciendo multitud de publicaciones paralelas que van desde alguna reedición de la música de Leonard Rosenman para la película de animación de 1978 hasta álbumes de metal, pasando por supuesto por el apogeo de formaciones "conceptuales" como el Tolkien Ensemble (que llegaron a contar con Saruman/Christopher Lee en un álbum), el rescate discográfico de la sinfonía de Johan de Meij o las inevitables versiones de la City of Prague Symphony Orchestra, que no conviene menospreciar.

Howard Shore, autor del milagro musical que supone la trilogía de bandas sonoras de 2001-2003, tenía todo el derecho a capitalizar su éxito. Plenamente consciente de que el secreto de su enorme triunfo era que sus bandas sonoras funcionaban a la perfección incluso en su escucha aislada, se puso manos a la obra para darles una forma más accesible como un todo unificado. De ahí surgió The Lord of the Rings Symphony, una obra en seis movimientos cercana a las dos horas de duración que no salió a la venta en CD hasta 2011, pese a que ya había sido interpretada en concierto en numerosas ocasiones.

Portada del dvd.

La versión contenida en el doble CD fue grabada en Lucerna, Suiza, en el mismo año 2011. La orquesta, la 21st Century Symphony Orchestra y su coro, fue dirigida por Ludwig Wicki y contó con la voz solista de Kaitlyn Lusk. Me consta que el propio Shore había dirigido algunos de los conciertos anteriores, incluyendo la interpretación filmada en el dvd del "cómo se hizo" publicado en 2004. No tengo a mano un ejemplar para confirmarlo, pero apostaría a que corresponde a la premiere de la obra en Wellington, Nueva Zelanda.

Creating The Lord of the Rings Symphony. A Composer's Journey Through Middle-Earth.

Respecto a la música, no tengo mucho que añadir a lo escrito en su día en los análisis de The Fellowship of the Ring, The Two Towers y The Return of the King, pero sí que vale la pena describir en qué consiste la adaptación sinfónica de las tres BSOs. Tal como explica Doug Adams en la web oficial de Howard Shore, la idea es ensamblar seis movimientos (como seis partes o "libros" contiene el libro de Tolkien, pese a que se cree equivocadamente que es una trilogía) con entidad propia, poemas sinfónicos que sean capaces de expresar la riqueza colorista de la Tierra Media y las distintas etapas del viaje de Frodo sin el carácter incidental de la música de cine. Por eso Shore procura que los desarrollos melódicos fluyan con naturalidad, para lo que en algún momento se incluyen fragmentos que no estaban en los CDs básicos pero sí en las grabaciones completas que se reeditan el mes que viene. Para acentuar el hermanamiento entre musica y libro que apuntábamos antes, los ilustradores Alan Lee y John Howe aportaron proyecciones para los conciertos y "artwork" para el álbum.

Cartel anunciador de los conciertos, por Alan Lee.

Acabo de escuchar por primera vez la totalidad de la grabación, y tengo la impresión de que este arreglo sinfónico no llega a ser totalmente perfecto, en parte porque al buscar ese "fluir" musical se echa de menos alguna de las pausas dramáticas presentes en las partituras originales, y en parte también porque el álbum, al estar grabado en vivo, no tiene del todo bien ajustado el equilibrio de volumen entre instrumentos y coros en varios fragmentos. También soy de la opinión de que una sinfonía clásica al uso funciona mucho mejor cuando puede disfrutarse como una única experiencia que se escucha sin pausas y de una sentada, de modo que un trabajo tan largo y con un carácter tan inevitablemente fragmentario y episódico se llega a indigestar un poco. Eso no quita que una música tan asombrosa sonaría bien hasta en un remix reguetón, y que cualquier aficionado a Tolkien, a Shore o a las películas de Jackson debe escuchar esta sinfonía sí o sí.

El álbum al completo.

Quiero incluir también una última impresión, que corresponde precisamente a algo que he notado en el último pasaje del álbum, justo después de la canción Into the West. Supongo que es igual en la BSO de El retorno del rey propiamente dicha, pero aquí queda acentuado el talante wagneriano de la ultimísima pieza de Shore para la trilogía, que suena justo como el inicio de El oro del Rin de Richard Wagner, quizá como un guiño a las conexiones -a mi juicio muy vagas- entre la tetralogía del nibelungo wagneriana y el clásico de Tolkien. ¿Alguna opinión?

jueves, 15 de febrero de 2018

Se reeditan las grabaciones completas de El Señor de los Anillos.

...Y lo que más me gusta de esta noticia es que va a hacer la puñeta a los cientos de especuladores que compraron hasta agotar estos packs en su día, en sus ediciones primigenias de hace más de una década, para revenderlos hoy a quienes de verdad aprecian su valor artístico por cantidades irracionales de dinero (200, 300, 600 euros) en páginas como EBay o Amazon. 

La edición en vinilo.

A finales de marzo volverá a editarse un lujoso pack con las grabaciones completas de la B.S.O. de El Señor de los Anillos: La comunidad del anillo, obra de Howard Shore, después de su lanzamiento limitado en 2005. Es más que obvio que Las dos torres y El retorno del rey aparecerán poco después en el mismo formato, aunque esto no es todavía oficial. Recordemos que tanto la primera como la tercera de estas obras fueron galardonadas con el Oscar a la mejor música original (y eso que la segunda, Las dos torres, bien podría ser la mejor), y que la tercera logró también el de mejor canción para Into the West, cantada por Annie Lennox. También recordaremos que en las grabaciones se incluyen colaboraciones de prestigio como las del flautista James Galway, la vocalista de world music Sheila Chandra y la de la imprescindible Enya, también candidata al Oscar por la maravillosa May It Be.

La versión en CD y blu-ray.

Era imposible que esta maravilla, obra máxima de la música de cine en lo que llevamos de siglo (y todo un "top five" en términos absolutos), permaneciese relegada para siempre a unas ediciones sencillas, muy recortadas y en un único CD, como única opción física disponible comercialmente. Cualquiera ha podido adquirir las Complete Recordings en mp3 legalmente o bajarlas a lo pirata con total facilidad durante estos años, pero los gourmets musicales no nos conformamos con eso.


Como de sibaritismo va la cosa, la compañía Rhino publicará tanto una edición en triple CD como otra en quíntuple vinilo coloreado, ambas en maravillosos estuches que, al menos a primera vista, parecen idénticos a los antiguos. Y por si alguien atacado de frikismo compulsivo piensa que necesita las ediciones primitivas a causa de algún nimio detalle sin importancia, queda el dato de que la edición en CD va acompañada por un cuarto disco con toda la música en blu-ray de audio, mientras que los estuches antiguos contenían un ya desfasado dvd. A juzgar por su precio en dólares en preventa, el nuevo producto costará alrededor de 65 euros en CD/BR y algo menos de 100 en vinilo.


Por cierto, si alguien sabe dónde enlazar con las audioguías oficiales de la B.S.O de la trilogía que hasta hace poco podían descargarse legalmente en http://www.lordoftherings-soundtrack.com (y que ya no parecen estar activas), que lo ponga en los comentarios. Le estaría agradecido, para poder compartirlas.
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