domingo, 1 de julio de 2012

Dead Can Dance, 16 años después.

Anastasis es el título del nuevo disco de Dead Can Dance, dúo formado por Lisa Gerrard y Brendan Perry. Su salida a la venta se prevé para principios del mes de agosto, aunque ambos músicos han decidido airear los temas en streaming en su página web oficial. También vienen calentando motores desde hace tiempo, lanzando EPs gratuitos con temas en vivo, para suscriptores. Yo no he dado todavía con el gadget para escuchar el álbum en la web del dúo, pero supongo que por ahí andará. Esta es la portada:

La alegría de la huerta.

Los Dead Can Dance se hicieron famosos en los noventa gracias a sus atmósferas oscuras, mezcla de música celta con resonancias medievales y étnicas, del norte y el este de Europa, y de puntos geográficos un tanto indefinidos. Hace 16 años que no lanzan un nuevo disco, y de hecho muchos pensábamos que sus componentes tenían bien asentadas sus carreras en solitario. Concretamente, el nombre de Lisa Gerrard está bastante asociado al mundo de las bandas sonoras de cine, habiendo participado en las partituras de películas tan populares como Gladiator o Black Hawk derribado. También son muy interesantes sus colaboraciones con el músico electrónico alemán Klaus Schulze, de las que hablaremos próximamente en el blog.

Lisa Gerrard y Brendan Perry.

Anastasis ya puede encargarse a través de la página web del dúo, en una gran cantidad de formatos. Cuando se publique oficialmente, procuraré realizar el obligado análisis.

viernes, 29 de junio de 2012

Philip Glass / Yo-Yo Ma - NAQOYQATSI


1. Naqoyqatsi (7:54)
2. Primacy of Number (6:50)
3. Massman (9:45)
4. New World (3:03)
5. Religion (8:59)
6. Media Weather (7:52)
7. Old World (3:08)
8. Intensive Time (8:07)
9. Point Blank (11:14)
10. The Vivid Unknown (7:06)
11. Definition (2:52)

La serie de docudramas llamada "trilogía Quatsi", iniciada en 1982 por Koyaanisqatsi y proseguida en 1988 por Powaqqatsi, continuó en 2002 con Naqoyqatsi. El director de la película fue de nuevo Godfrey Reggio, aunque en este caso ejerció como productor Steven Soderbergh (Traffic, Ocean's Eleven). La participación de Philip Glass en el proyecto era tan obligada y definitoria como la de su director. De hecho, cualquiera de estas películas puede considerarse como un esfuerzo a partes iguales entre Reggio y Glass, siendo en resumidas cuentas proyectos audiovisuales a base de imágenes y música que actúan directamente sobre las emociones del espectador, sin necesidad de diálogos o actores. 

Trailer con música original de la película.

Si en la ya mítica Koyaanisqatsi se abordaba la estresante alienación del ser humano actual, y en Powaqqatsi veíamos a la humanidad como heroico motor de desarrollo, en Naqoyqatsi tenemos ante nosotros, de nuevo, una humanidad vapuleada por los tiempos, por la tecnología punta en este caso. Parece que los atentados del 11 de septiembre de 2001 influyeron poderosamente en el equipo de producción, de cara a optimizar el resultado final (en efecto, la película atesora unas críticas magníficas). Tiene como subtítulo Life as War ("La vida como guerra"), y efectivamente se plantea una conflagración entre nuestra realidad natural y el turbulento mundo tecnológico, "falso" y agresivo, lleno de realidades virtuales que atentan de un modo u otro contra nuestra esencia. El director Godfrey Reggio recurre a gran cantidad de imágenes generadas por ordenador, con lo que la presencia en la banda sonora de un elemento orgánico de peso resulta muy interesante.

Godfrey Reggio y Philip Glass (de IMDb).

Este elemento humanizante es Yo-Yo Ma, afamadísimo violonchelista chino-francés cuya dilatada carrera y buen hacer le han acercado a menudo al mundo de las bandas sonoras de cine más populares, amén de convertirle en omnipresente en la vida social-cultural internacional (medalla impuesta por Obama incluida). Su instrumento estuvo presente en la oscarizada Tigre y Dragón, y en otros títulos fílmicos bien conocidos como Siete años en el Tibet. También tiene por ahí un disco de versiones de Ennio Morricone que antes o después comentaremos por aquí. El caso es que el minimalismo frío y colosalista de Philip Glass encuentra un contrapunto sorprendente en el chelo de Yo-Yo Ma, resultando asombrosa, por cierto, la manera en que los bucles y las notas repetidas de Glass suenan hiperdramáticas en las cuerdas del chino.

Yo-Yo Ma, promocionando relojes Rolex.

El planteamiento musical de Philip Glass es del todo coherente con las anteriores entregas de la serie fílmica, y con las obras más conocidas popularmente del músico neoyorquino. Es música clásica contemporánea, escasamente melódica pero muy potente en sus resonancias épicas, con un poso más o menos fatalista y trascendente. El tema inicial, Naqoyqatsi, es el más representativo y espectacular del álbum. Sobre unos latidos de corazón escuchamos ese profundo coro masculino de las entregas anteriores recitando esa  rarísima palabra en la lengua de los nativos americanos hopi, para pasar a continuación a unas cuantas secciones sinfónicas muy potentes, toda una obertura clásica en la que Yo-Yo Ma hace aparición hacia la mitad. Por cierto, el director de orquesta es, como casi siempre, Michael Riesman.

No obstante, el conjunto del álbum no pierde intensidad ni por un instante, y Glass incluye una rica y variada instrumentación. En Primacy of Number asistimos a un interesante uso del arpa de boca en versión digital, en un tema frenético; en otros fragmentos como Religion toman protagonismo unas acertadísimas percusiones pseudo-tribales; y también se escuchan saxofones y un didgeridoo (instrumento nativo australiano) en algún fragmento. La idea es que todos estos elementos contribuyan a humanizar una música algo más sinfónica, menos vanguardiasta, de lo que sonaba en los previos "qatsis", llevando por supuesto Yo-Yo Ma la mayor parte de este peso sobre sus hombros. Temas como los delicados New World y Old World dan fe de su capacidad expresiva. Mención aparte merece la voz solista de  Lisa Bielawa en la enorme Intensive Time.



Unos fotogramas de Naqoyqatsi.

Naqoyqatsi no es necesariamente un trabajo innovador dentro de la prolífica trayectoria de Philip Glass, aunque el compositor demuestra estar en plena forma. Por una parte acude a unas sonoridades orquestales muy propias del mundo de las bandas sonoras, más "convencionales" de lo que suele hacer normalmente; y por otro aporta tanta imaginación en la composición y en la instrumentación que consigue uno de sus trabajos más accesibles para cualquier tipo de público, sin dejar por ello su identidad en la cuneta. Cuanto más lo escucho más me gusta. En Spotify.


Naqoyqatsi.

martes, 26 de junio de 2012

30 años de Blade Runner.


Otro motivo para acordarnos de Vangelis estos días (y ya van doscientos). La mítica película de Ridley Scott de 1982 es todo un hito del género de ciencia-ficción y, aun hoy, el epítome definitivo de la estética visual del cine fantástico. Pocas veces se logró una fusión tan perfecta entre imágenes y sonido, en favor de una inmersión total del espectador en el argumento del filme. Blade Runner, treinta años después, sigue pareciendo que se rodó la semana pasada. Solamente las arrugas que hoy surcan el rostro de Harrison Ford dan testimonio de los años transcurridos, porque ningún otro elemento del mito de los ochenta -y mucho menos su música- parece haber quedado obsoleto. Quizá dentro de treinta años, y aun habiendo rebasado largamente aquella fecha de "noviembre, 2019", volvamos a sorprendernos ante lo que aquel equipo artístico logró en el '82. Un par de minutitos de fascinación:

domingo, 24 de junio de 2012

Lo nuevo y lo viejo que nos trae Vangelis.


Directamente desde el mejor blog sobre Vangelis en la red, Elsewhere, traemos la portada provisional del nuevo recopilatorio del músico griego, The Collection (ya no The Very Best) a la venta previsiblemente el 23 de julio en el Reino Unido y seguramente en muchos otros países del entorno. No es muy bonita, pero se me hace tan rara que admito que me ha gustado. Como comentábamos hace poco, se trata de un álbum doble bastante concienzudo y con algún tema nuevo. Seguramente responde a la expectación levantada por los próximos Juegos Olímpicos de Londres 2012, en los que es previsible que el tema de Carros de fuego tenga bastante protagonismo. Recordemos que la película en cuestión es uno de los mayores orgullos del cine británico, y el tema no solamente tuvo un enorme éxito en su día, sino que es, como todos sabemos, prácticamente el himno internacional no oficial del olimpismo.

Izquierda: cartel del montaje teatral de Chariots of Fire. Derecha: cubierta de la reciente edición en BluRay de la película, 
que contiene casi toda la banda sonora original en un CD extra.

A esto se une un próximo lanzamiento discográfico de Vangelis con material mayoritariamente nuevo, precisamente centrado en Chariots of Fire: la nueva música compuesta por el barbudo para la versión teatral de la película de Hugh Hudson por la que obtuvo un Oscar. Según informan en Elsewhere, sin que nada haya sido todavía confirmado del todo por la discográfica Decca, el álbum podría contener tanto la banda sonora original de la película (que será reestrenada con pompa y circunstancia en las islas el día 13 de julio) como los nuevos temas, de los que hay publicada incluso una lista completa. En teoría, también saldría a la venta el 23 de julio, el mismo día que The Collection.

Seguimos a la espera de que el reciente concierto en Qatar se transforme en alguna edición en CD y/o DVD, y hay también alguna posibilidad de que salga un CD con la más reciente banda sonora de Vangelis: Trashed, un documental de altos vuelos presentado por Jeremy Irons y centrado en la brutal cantidad de basura que nuestra civilización produce y desecha sin miramientos. Tiene visos de acaparar premios en futuros festivales. El trailer:



Actualización: el blog Audionautas ha colgado en YouTube el tema Line Open, perteneciente al single Conquest of Paradise (1992) y que estará incluido en The Collection.

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