jueves, 12 de enero de 2012

Nusrat Fateh Ali Khan / Michael Brook - NIGHT SONG


1. My Heart, My Life (5:30)
2. Intoxicated (7:34)
3. Lament (5:14)
4. My Comfort Remains (6:39)
5. Longing (5:35)
6. Sweet Pain (6:28)
7. Night Song (4:47)
8. Crest (6:14)

Todo en la vida del cantante pakistaní Nusrat Fateh Ali Khan, cuyo ambiente familiar estaba ligado a la música desde hacía siglos, indicaba que su destino era erigirse como fiel defensor de la música religiosa sufí, de la tradición Qawwali. Pese a ser un estudioso, no se quedó en la pura erudición, sino que se unió al "ensemble" familiar y llegó a convertise, no solamente en máxima figura en su género dentro de su región geográfica, sino en un auténtico exportador de las sonoridades de Oriente Medio al resto del mundo. Aunque falleció en 1997, sigue siendo venerado como uno de los mayores mitos que ha dado la conocida como World Music.

Por supuesto, contribuyó mucho a su éxito su carácter abierto, entrañable para sus conocidos, que no se ahogó en purismos culturales o religiosos, sino que le hizo buscar la fusión con otros sonidos. Muchos artistas occidentales contaron con él para amalgamar sus cánticos ultraterrenos con estilos más accesibles en Europa y Estados Unidos, y Night Song (1996) es quizá su trabajo más representativo en este sentido. Unió aquí su buen hacer al del guitarrista y productor Michael Brook, invitados ambos por el sello Real World de Peter Gabriel. Mientras Brook se ocupa en Night Song de la instrumentación y los arreglos (junto a algunos otros invitados que se encargaron de instrumentos étnicos), Khan se limitó a hacer lo que convierte su música en una experiencia inconfundible: dejarse llevar en mitad del cántico, abandonarse en un éxtasis de virtuosismo del que solamente puede salir airoso quien tiene total confianza en su perfección técnica. Las múltiples filigranas que despliega el cantante en sus temas son sobrecogedoras, imposibles de copiar por su complejidad, tal como pueden serlo -a otro nivel- los quejíos del mejor flamenco, o qué sé yo.

Sir Nusrat Fateh Ali Khan y Michael Brook.

En general, Night Song puede considerarse un álbum más orientado a occidente que a oriente, sobre todo porque la voz de Khan es copiosamente arropada entre ritmos y fondos electrónicos de vanguardia. De hecho, hay quienes se quejan de que hasta bien entrado el disco no disfrutamos plenamente de uno de sus arrebatos vocales. El anterior trabajo de ambos en Real World, Mustt Mustt (1990), es algo más ortodoxo, más purista, seguramente porque se buscó un mayor grado de fidelidad al estilo originario de Khan; pero Night Song es más suave, más comercial incluso, si es que preferimos hablar claro. La página oficial de Michael Brook explica que la grabación del álbum se llevó a cabo aprovechando cada rincón de los estudios Real World, no solamente las salas específicas para ello; y que algunos de los músicos que intervienen en los temas fueron "reclutados" sobre la marcha, prácticamente según los veían pasar por allí. La idea era dotar a Night Song de frescura y variedad, aunque Khan tuvo la sabia y ortodoxa idea de contactar con varios poetas de Pakistán para que realizasen las letras de las canciones. Como anécdota, se comenta que el cantante se quedó prendado de los sonidos de un órgano Korg, nada del otro mundo, en detrimento de los instrumentos tradicionales de su banda.

Por destacar algunos temas, yo mencionaría el inicial My Heart, My Life, los muy sofisticados e interesantes Intoxicated y My Comfort Remains, y la poderosa Longing. Aviso: no es fácil escuchar el álbum, ya que no está completo ni en Spotify, donde pueden escucharse los temas sueltos en recopilatorios, ni en YouTube, de donde he rescatado un montaje de fotografías sobre My Heart My Life para que sirva como ejemplo de lo que contiene Night Song, al final de la entrada. Mejor bajárselo o comprarlo (no nos arrepentiremos en el segundo caso). Mencionar por último que se publicó un álbum titulado Star Rise en 1997 con remezclas bastante interesantes de ambos álbumes de Khan y Brook, aunque advierto que no en todas las páginas de Internet donde hay temas colgados tienen claro si son los temas originales o sus remixes.

martes, 10 de enero de 2012

Enigma - 6: A POSTERIORI


1. Eppur Si Muove (3:41)
2. Feel Me Heaven (4:50)
3. Dreaming of Andromeda (4:26)
4. Dancing with Mephisto (4:25)
5. Northern Lights (3:39)
6. Invisible Love (4:55)
7. Message from Io (3:09)
8. Hello and Welcome (5:08)
9. 20.000 Miles Over the Sea (4:23)
10. Sitting on the Moon (4:21)
11. The Alchemist (4:41)
12. Goodbye Milky Way (5:58)

Hace ya bastante tiempo que comentamos el quinto trabajo de Enigma, titulado Voyageur. La verdad es que no pensaba tardar tanto en comentar el sexto, pero me ha venido a la cabeza de pronto, y ya va tocando. A Posteriori (2006) es el primer intento abiertamente cósmico de la formación que lidera Michael Cretu. Su argumento, un pelín difuso, trata sobre la astronomía en general y sobre la futura colisión de la Vía Láctea con la galaxia de Andrómeda. Está dedicado "a todos los visionarios de la raza humana".

Despliegue del libreto.

A Posteriori fue precedido con bastante antelación por un sencillo de escasa repercusión titulado Hello & Welcome lanzado en 2005 para promocionar un combate de boxeo (?), y que es uno de los pocos singles editados por Enigma que no estuvo relacionado directamente con ningún álbum. Fue incluido en A Posteriori de manera quizá algo postiza, aunque remezclado para facilitar el encaje en el contexto del álbum. Se puede escuchar todo el contenido del single en Spotify. A continuación, el vídeo oficial -con el tema original del single- en apoyo del boxeador con pinta de macarra Felix Sturm:


El conjunto del disco me agrada bastante. No es que A Posteriori sea un trabajo imprescindible, ya que se enmarca en los años de decadencia de Cretu y los suyos, pero se siente en él todavía mucha frescura, mucha imaginación y, sobre todo, mucho afán por seguir ampliando los horizontes conceptuales de la formación alemana. Es una obra muy electrónica, alejada casi del todo del etnicismo, el erotismo light y la pseudo-religiosidad de sus primeros discos; sustentada sobre todo en la elaboración de patrones rítmicos por encima de melodías. De hecho, el tema elegido como single promocional, Goodbye Milky Way es una de las canciones más flojas y carentes de chispa en toda la trayectoria del proyecto. Es en esencia un álbum instrumental con algún tramo cantado, aunque sí merece la pena destacar la muy bonita Sitting on the Moon, en la que el propio Cretu se defiende más o menos bien como vocalista tras muchos intentos mediocres en trabajos previos.

Imagen del interior del estuche del CD.

A Posteriori es, sobre todo, un estupendo ejercicio de creación de atmósferas cósmicas, muy actuales y electrizantes, de altísima tecnología (Cretu estrenaba para la ocasión un nuevo estudio móvil con sonido 5.1 llamado Alchemist), perfecto para quienes gustamos de deleitarnos con la nitidez y perfección de la música electrónica de más alta calidad. Es un gran placer para los sentidos dejarse llevar por temas como el inicial Eppur Si Muove ("Y sin embargo, se mueve", como dijera Galileo cuando salvó el cuello ante los inquisidores), Dreaming of Andromeda o Message from Io, aunque en general no se puede decir que el álbum tenga mucho material de relleno. En todo caso, hablaríamos de que hay en él algunos temas más resultones que otros. No falta algún que otro sample clásico.

Trasera del CD.

El sexto álbum de Enigma tuvo también alguna variante en Internet, lanzándose una versión remezclada en iTunes que se tituló A Posteriori Private Lounge Remix, con todos los temas revisados para darles un ambiente más discotequero, más de pub. Se publicó, además, una versión en dvd del álbum original con algún remix añadido e imágenes de acompañamiento. No lo he visto, pero supongo que irá en la línea de otros vídeo-álbumes del grupo, muy dado a este formato desde sus inicios. Por cierto, he encontrado en YouTube algunos vídeos interesantes con una entrevista a Cretu, aquí y aquí.

Portada alternativa (¿De una edición especial? ¿De los remixes?).

Resumiendo, podríamos decir que A Posteriori es un buen disco en la medida en que sigue caminando hacia adelante respecto a lo que Engima había realizado antes, aunque quizá le falte algo de ambición y peque de una cierta desgana en algún momento. No hay en él temas comerciales fuertes que lo catapultasen en su momento al estrellato, con lo que seguramente será siempre uno de los discos menos populares de la formación de Michael Cretu. Y sin embargo, se mueve. En Spotify.

jueves, 5 de enero de 2012

Hans-Joachim Roedelius - WENN DER SÜDWIND WEHT


1. Wenn Der Südwind Weht (4:11)
2. Weinchenwurzeln (5:01)
3. Mein Freund Farouk (4:14)
4. Mutee (4:11)
5. Freudentanz (2:00)
6. Goldregen (1:00)
7. Auf Leisen Sohlen (3:47)
8. Saumpfad (8:30)
9. Sonnengeflecht (3:25)
10. Felix Austria (4:21)

"Cuando sopla el viento del sur" es el poético título del séptimo álbum en solitario de Hans-Joachim Roedelius, ex-componente de los estupendos Cluster. Ya habíamos comentado por aquí Durch Die Wüste (1978), su primer álbum, que es bastante menos accesible que éste y, sin embargo, podría guardar con él alguna clase de extraño parecido que se intuye por sus portadas.

No tengo ni idea de si hay conexión o es pura casualidad, pero de entre los discos de Roedelius que podría haber comentado, me ha gustado ir a por este. Wenn Der Südwind Weht se publicó en 1981, un año relativamente tardío respecto a los mejores embites del krautrock y la Kosmische Musik (música cósmica alemana). Cluster ya había tenido pleno contacto con Brian Eno y había internacionalizado su sonido, y otros clásicos del gremio como Tangerine Dream caminaban ya hacia nuevas etapas algo más prosaicas de su trayectoria. Roedelius parece hacer en este álbum una especie de amalgama entre lo antiguo y lo contemporáneo, ya que Südwind mezcla por un lado la sencillez primitiva, "a pelo" de los primeros tiempos de la música electrónica teutónica -pensemos en álbumes como Autobahn de Kraftwerk- con estructuras musicales menos estáticas, menos basadas en texturas que la música cósmica clásica setentera. 

Hans-Joachim Roedelius

Si en los largos álbumes electrónicos y conceptuales de la década anterior predominaba un afán de buscar el trance, la sutil progresión a través de piezas de veintitantos minutos de duración, en Südwind se aprecia que Roedelius seguía considerando a su banda Cluster como su mayor inspiración, amén del trabajo de otros artistas como los músicos ambientales y new age norteamericanos, e incluso álbumes de moda como Oxygene. Tanto Cluster como Jarre y los antes mencionados Kraftwerk solían decantarse más por las piezas cortas e intensas que por los largos desarrollos, y Roedelius mantiene estas ideas a comienzos de los ochenta, utilizando toda la sabiduría tecnológica de que disponía para lograr un álbum maravilloso y, sobre todo, comprensible para un público masivo.

Los temas de Wenn Der Südwind Weht son como pequeños paseos en un tiovivo, luminosos, divertidos y soñadores, con una transparencia cristalina y una belleza naïf que parecen renunciar al experimentalismo en favor del puro disfrute sensorial. Añade Roedelius a cada corte la dosis necesaria de distorsión, de "lijado" para que los sonidos no sean estridentes, sino dulces y sinuosos, amén de un poco retro. Se nota que entre Cluster y Eno se intercambiaron muy buenos consejos. Cada tema del álbum es una exquisitez en sí mismo, pero personalmente me he dejado cautivar por la imaginativa Auf Leisen Sohlen y Felix Austria, que en sus compases esconde un alma de vals. Otras piezas como Mutee o Sonnengeflecht nos hacen pensar, entusiasmados, en lo mucho que estas obras electrónicas han influido (directa o indirectamente) en la música vanguardista y electrónica actual. Un disco no muy conocido, pero excelente a todos los niveles y muy muy optimista. Vale la pena descubrirlo y disfrutarlo. En Spotify. Debajo, el tema homónimo del álbum montado sobre bonitas imágenes de archivo en B/N.

lunes, 2 de enero de 2012

Lisa Gerrard / Patrick Cassidy - IMMORTAL MEMORY


1. The Song of Amergin (5:27)
2. Marantha (Come Lord) (3:43)
3. Amergin's Invocation (6:19)
4. Elegy (6:41)
5. Sailing to Byzantium (5:04)
6. Abwoon (Our Father) (4:12)
7. Immortal Memory (4:28)
8. Paradise Lost (7:03)
9. I Asked for Love (5:00)
10. Psallit in Aure Dei (9:01)

Superadas ya las chorradillas de la última entrada, vamos con algo muy serio. Muy muy serio. Se trata de Immortal Memory (2004), álbum de la ex-componente de Dead Can Dance Lisa Gerrard y el compositor Patrick Cassidy.

En primer lugar, dejaremos claro que no se trata de un álbum fácil de escuchar, aunque tampoco es una de esas obras opacas para los muy expertos que asustan un poco al neófito. Immortal Memory es un disco oscurantista, tan solemne que llega a sonar casi funerario de no ser por algunos momentos épicos que nos transportan a una especie de Edad Media mítica de guerreros y batallas entre las nieblas del norte de Europa. Gerrard y Cassidy se conocieron más o menos en la época en que la primera intervenía en la banda sonora de Gladiator (2000). Quienes recordéis esa película, probablemente recordaréis también su banda sonora, obra bastante representativa del chunda-chunda de Hans Zimmer de no ser por la inusual abundancia en ella de cortes mucho más íntimos, sorprendentemente delicados, en los que Lisa Gerrard puso voz y también algo más de espíritu que el que tuvieron todas aquellas fanfarrias de Zimmer, calcadas de clásicos unas, pedestres otras. 

Lisa Gerrard

Immortal Memory podría entenderse, a modo meramente descriptivo, como una profundización en ese ambiente de la parte espiritual de Gladiator, aunque el compañero bloguero Faustinger explicaba en su excelente página Nuevas Músicas que tuvo como impulso inicial un encargo de Mel Gibson para La Pasión de Cristo que no llegó a cuajar. Es muy probable, teniendo en cuenta las letras en arameo de algún pasaje; y considerando que el álbum fue promocionado por sus autores como una narración musical cíclica sobre el nacimiento, la muerte y la vuelta a la vida.

Lo cierto es que, si en los mejores trabajos de Dead Can Dance nos sumergíamos en atmósferas góticas intemporales, vanguardistas incluso, en Immortal Memory nos recreamos en algo más "de época", quizá menos telúrico, pero de un calado igualmente hondo. Ayuda bastante el que Patrick Cassidy (a quien no debemos dejar en segundo plano) se haya especializado en crear melodías pseudo-medievales que han funcionado bien en algunas películas de éxito más o menos recientes. La excepción podría ser el primer tema del álbum, The Song of Amergin, que podría encajar perfectamente con algún desolado paisaje post-apocalíptico con tanta facilidad como en un episodio de la leyenda artúrica. Su tuétano es celta (Amergin era un druida, uno de los primeros patriarcas del pueblo irlandés), pero el resto es digno del paisajismo gótico inexplicable que ha hecho famosa a la Gerrard, así como de su capacidad para mimetizarse con diferentes estilos étnicos que hace suyos sin dificultades.

Portada alternativa.

Hay algún momento no tan sobrio en Immortal Memory, como las más bien marciales Amergin's Invocation y  Sailing to Byzantium, pero el núcleo duro del álbum está encarnado en sus invocaciones y cánticos elegíacos, entre los que destacan entre otros el "gladiatoriano" Abwoon y el etéreo Paradise Lost

No recomendaría Immortal Memory a personas con tendencia a la depresión, pero sí a quienes nos gusta retirarnos con la imaginación a lugares remotos que, más allá de paisajes, personas o hechos concretos, están asociados con una emoción imposible de reproducir en el mundanal ruido del presente. Estaríamos hablando casi de un cuadro impresionista casi perfecto, de no ser porque la música, cuando suena sin el acompañamiento de la voz solista, revela su naturaleza algo más artificial de lo deseable, demasiado "soundtrack" muchas veces, demasiado sintética y descafeinada otras. Habría funcionado todo mucho mejor si Gerrard y Cassidy hubiesen contado con una verdadera orquesta sinfónica para sus pasajes más clasicistas, porque en algún momento se ve el cartón. Aun así, creo que es un trabajo recomendable que posee muchas más virtudes que defectos, y con un nivel musical lo bastante alto como para empezar el año en buena forma. En Spotify.

Video-montaje amateur sobre el tema Immortal Memory.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...