domingo, 20 de enero de 2013

Michael Stearns / Varios artistas - BARAKA


1A. Mantra (1:18)
1B. Organics (3:24)
2. Wipala (5:04)
3. The Host of Seraphim (6:18)
4. Village Dance (2:55)
5. Wandering Saint (6:41)
6. African Journey (3:34)
7. Rainbow Voice (2:57)
8. Monk With Bell (2:33)
9. Broken Vows (4:39)
A Prayer for Kala Rupa
An Daorach Bheag
10. Finale (4:34)
11. End Credits (3:26)

Baraka es una antigua palabra sufí con formas en muchos idiomas. Es traducida sencillamente como "bendición", o como el aliento o esencia vital a partir de los cuales se desarrolla el proceso de la evolución. Baraka, la épica película no verbal, cuenta la historia de la evolución de la Tierra, la diversidad e interconexión entre los seres humanos y su impacto sobre el planeta. Según el director Ron Fricke, es un viaje de redescubrimiento que nos sumerge en la naturaleza, la historia, el espíritu humano, y finalmente en los dominios del infinito. La película fue rodada en 70 milímetros, en 24 países con localizaciones tan diversas como Brasil, Nepal, Camboya, Kuwait, India, Tanzania e Irán.

Nota del libreto del disco.

Esta vez me lo han puesto fácil, porque la nota anterior lo explica todo bastante bien, sobre la película al menos. A nosotros nos toca hablar de su música, que debemos a un conjunto de autores entre los que destaca el compositor norteamericano Michael Stearns, responsable de los temas originales de Baraka, el último paraíso (1992). También es cierto que algunas de sus piezas ya habían aparecido en álbumes suyos anteriores. No suelo incluir en el blog álbumes con material recopilado, pero en este caso nos encontramos con un elenco de temas tan perfectamente seleccionados dentro de un álbum coherente que merecía la pena hacer una excepción. 

A la hora de poner música al mega-documental Baraka (una experiencia fílmica impresionante que, de paso, recomiendo), la idea parece haber sido la de mezclar composiciones étnicas puras con otras que aportan atmósferas vanguardistas de género new age o más bien ambient. El carácter puramente visual de la película, en la línea de Koyaanisqatsi pero todavía más espectacular, no habría soportado música excesivamente rítmica o con letras demasiado definidas, por lo que tanto lo regional como lo experimental de su banda sonora casan perfectamente con lo transmitido en las imágenes. Es puro poder telúrico que viaja sin escalas de los altavoces a nuestros tuétanos. 

Michael Stearns (de jayfan.com).

Michael Stearns posee una larga trayectoria ligada a la música instrumental "para fines específicos". Comenzó como artista pop en bandas de acompañamiento, aunque descubrió el potencial de los sintetizadores y se especializó en la composición de temas para películas (algunos como ayudante de Maurice Jarre), documentales, campañas publicitarias e incluso atracciones de parques temáticos. Baraka es seguramente su obra más conocida, y es a la vez la segunda de una breve serie de colaboraciones con el director Ron Fricke, para quien compuso también la banda sonora de Chronos (1985), en una línea parecida, y la reciente secuela de Baraka, titulada Samsara (2011). Se puede enmarcar a Michael Stearns en el mismo grupo de compositores al que pertenecería por ejemplo Steve Roach, de quien hemos comentado un par de álbumes.

Entre los demás artistas presentes en el álbum tenemos un poco de todo, como la música andina a cargo de Inkuyo en el tema Wipala, el sutil cántico indio a cargo de L. Subramaniam en Wandering Saint, las percusiones africanas de Anugama & Sebastiano en African Journey, la profundidad desgarrada del tema Rainbow Voice de David Hykes, o la religiosidad de los monjes de Dharamsala, mezclada con las gaitas de la banda celta Brothers en el tema Broken Vows ("votos rotos"). El tema más conocido del álbum, no obstante, es The Host of Seraphim de Dead Can Dance, contenido originalmente en su álbum The Serpent's Egg, y comentado en este blog.

Portada de la "Deluxe Edition".

La música de Baraka, incluso escuchada con independencia de la película, es un impactante espectáculo sensorial que, pese a la dificultad que puede entrañar una música así (ambiental, minimalista a veces) para los neófitos, es sorprendentemente accesible. Existe una versión "deluxe" que incluye un par de temas más, pero en cualquiera de sus ediciones se trata de un gran disco para iniciarse en la música instrumental-experimental contemporánea. Cuelgo el tramo final de la película, con la música de Michael Stearns en primer término.

3 comentarios:

Virgen Ciega dijo...

Impresionante película y estupenda banda sonora, uno de los descubrimientos musicales y visuales que más me han marcado (junto a «Blade Runner», por ejemplo), estatus que también ocupan «Koyaanisqatsi» y «Powaqqatsi» (la tercera entrega de la trilogía, “Naqoyqatsi”, no la he visto aún y ciertamente no sé a qué espero para verla). Considero útil observar que el director de «Baraka», Ron Fricke, fue el director de fotografía de «Koyaanisqatsi», de manera que el parecido de la propuesta que nos ocupa con la trilogía de Godfrey Reggio tiene su lógica. Lo cierto es que todos los títulos mencionados son pequeños granitos de arena en un discretísimo resurgimiento del cine silente que, muy poco a poco, está regresando a las pantallas después de muchas décadas de cine hablado. Curiosamente, la mayor parte de las nuevas propuestas de cine sin palabras están ligadas al blanco y negro y a una cierta estética retro («The Artist», «Blancanieves» de Pablo Berger, las películas del canadiense Guy Maddin). «Baraka» y la trilogía «-qatsi», sin embargo, son la prueba de que este nuevo cine silente puede filmarse a todo color y tener una estética perfectamente contemporánea.
La aportación de Michael Stearns a la banda sonora de la película creo que se encuentra entre lo mejor del compositor (es una opinión). Realmente sus sintetizadores planeadores parecen contaminarse con el resto del repertorio musical, adoptando incluso algunos de sus instrumentos para enriquecerse. Con respecto a lo que comentas acerca de la «música instrumental para fines específicos», no dejo de pensar que dicha característica es la clave definitoria del «ambient», música en principio «decorativa» u «ornamental» dirigida a ambientar espacios muy determinados (aeropuertos, centros comerciales, parques temáticos…) y cuyo carácter pragmático ha sido llevado por algunos artistas mucho más allá del «mobiliario sonoro» (existen músicas orientadas a todo tipo de terapias, a dejar de fumar, etc.).
En lo que al resto del repertorio musical de «Baraka» se refiere, qué decir salvo que está muy bien escogido. Es cierto que lo que más llama la atención es la voz de Lisa Gerrard en esa canción de Dead Can Dance, «The Host Of Seraphim». No resulta difícil comprobar que todas las aportaciones que ha hecho la cantante al mundo del cine (directa o indirectamente como es este caso) poseen una calidad y una belleza sin precedentes.

Muchas gracias por recomendar joyas como ésta. Saludos ;)

laura lorente dijo...

Película guapísima, la ví en el cine. Espectacular, consigue la música ligarse perfectamente a la imagen, incluso, sientes que estás ahí, en lamirada del mono, en sus ojos, actitud, en fín, es una muy buena pelicula, así como la música.

Gracias por poner este tema y comentar su autor musical...

El conde dijo...

Insisto: tengo entendido que en alta definición (Bluray) gana bastante, aunque no debe ser especialmente fácil de encontrar en ese formato. También me acuerdo del mono, parece que realmente te mira a ti.

Saludos!

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