jueves, 13 de septiembre de 2012

Tangerine Dream - FORCE MAJEURE


1. Force Majeure (18:21)
2. Cloudburst Flight (7:27)
3. Thru Metamorphic Rocks (14:30)

Vamos a ver... Yo no soy un seguidor acérrimo de los Tangerine Dream, y tampoco un profundo conocedor de su trayectoria a un nivel interno: motivaciones personales de los miembros para seguir o marcharse, deseos de evolución para acá o para allá, debates internos, etc. Por eso, cuando echo un vistazo a su convulsa trayectoria durante la segunda mitad de los setenta, no puedo hacer más que poner sobre la mesa una serie de impresiones personales que me parecen razonables.

Klaus Krieger, Edgar Froese, Chris Franke y Steve Jolliffe (que estaba en Cyclone). De iloapp.pertou.dk.

Repasando bastante sucintamente para evitar alargar el preámbulo, sabemos que los TD comenzaron como banda experimental a finales de los sesenta, en lo que se llamaron sus "años rosas". Después ficharon por la compañía británica Virgin, entonces muy dada a lo insólito, donde continuaron de manera suave y progresiva la evolución de su personal sonido electrónico-cósmico. Donde aplico mi opinión es respecto a un punto de inflexión importante: el álbum Cyclone (1978), de cuyas características se desprende una desviación de la banda hacia el rock progresivo. Fue un fracaso a casi todos los niveles, y si entendemos que Peter Baumann se había marchado justo antes, nos encontramos con una banda en medio de una encrucijada. "¿Qué hacemos ahora?", se preguntarían Edgar Froese y Christopher Franke. Personalmente, creo que optaron por obviar la existencia de Cyclone y retomar la línea inmediatamente anterior: la establecida por el accesible y relativamente comercial Stratosfear (1976), prolongada vagamente en el directo Encore (1977).

Contraportada.

Force Majeure (1979) es, de algún modo, el descendiente directo de Stratosfear. En el álbum del '76 se optó por atenuar la línea lánguida y atmosférica de los mucho más opacos Phaedra (1974) y Rubycon (1975) en favor de un sonido más cercano a la electrónica de moda en la época (Jarre, Vangelis, quizá Kraftwerk). Force Majeure prosigue con la tendencia hacia los temas largos que evolucionan lentamente, cosa clásica en todo el krautrock cósmico berlinés, aunque se incide cada vez más en ritmos marcados (se contaba con el batería Klaus Krieger) y melodías bien definidas sobre fondos planeadores (ayuda el violonchelo de Eduard Meyer), bastante llevaderas en comparación con los infinitos espacios musicales oscurantistas de antaño. Está clara la ruptura con el progresivo de Cyclone, aunque se nota que el gusto por la instrumentación básica del rock sigue medianamente presente.

Horrorosa portada alternativa.

El tema homónimo Force Majeure comienza muy teatralmente con un sonido que se asemeja al de un órgano de iglesia, con fluctuaciones cósmicas y algo parecido a coros computerizados, para desembocar poco después en un movimiento de piano, guitarra y batería que entre esporádicos vaivenes meditativos y flotantes (sigue sonando la guitarra un buen rato) conduce hacia el final de la pieza. Cloudburst Flight continúa utilizando punteos de guitarra, menos distorsionada en este caso, en una pieza cuyo conjunto es bastante "rockero". El tercer y último tema es Thru Metamorphic Rocks, otra larga y efectista pieza de rock cósmico electrónico de la que algunos se quejan por ser algo repetitiva; pero los estupendos solos de guitarra y el ansia de espectacularidad lo justifican muy sobradamente. Indica la Wiki que una de las secuencias de bajo sonó distorsionada tras quemarse accidentalmente un transistor, pero la banda decidió incluir la rareza tal cual en lugar de volver a grabarla.

La pintura original de Monica Froese fue tristemente alterada para alguna edición en CD.

Con los años ochenta comenzaría la etapa más complicada de Tangerine Dream, no tanto en lo musical -que seguirían publicando grandísimas obras hasta bien entrada la época- sino más bien en lo identitario. Comenzaron a grabar bandas sonoras para películas de gran presupuesto (Sorcerer o "Carga Maldita", Risky Business, Legend) donde su sonido se simplificó de manera bastante decepcionante, y varios de los miembros de la banda, sobre todo Froese, lucharon por asentar sus carreras en solitario. Quienes les habían seguido desde el principio se preguntaban si debían hacer de tripas corazón o pasar a otra cosa. En Force Majeure, si bien no estamos ya en el momento de mayor originalidad de TD, sí que nos encontramos en una etapa dulce y agradable para sus fans de siempre, que veían como su grupo preferido crecía en popularidad y se adaptaba -todavía- bien a los tiempos. Un gran álbum, en cualquier caso, que está en Spotify.


El tema Force Majeure.

6 comentarios:

Pau dijo...

Yo el primer disco de TD que compré fué Phaedra y no entendí nada.Pedazo de disgusto porque no andaba sobrado de dinero y en los setenta salían obras maestras como setas todas las semanas.Ahora me gustan casi todos sus discos de esa epoca.En cuanto a Force Majeure creo que intentaron dar un giro comercial un tanto pinkfloydiano y les salió un discazo.Un saludo.

El conde dijo...

Más pinkfloydiano es quizá Cyclone, aunque creo que tienes bastante razón en el sentido de que en Force Majeure supo gestionarse mejor ese gusto por el rock progresivo.

Gracias por comentar!

Jess dijo...

Bien, con todo lo que se a dicho de Cyclone me parece que es un disco impresionante, con el paso del tiempo más. Apunto decir tambien que es un tanto en la linea de Pink Floyd, del album Animals más concretamente.

Force Majeure por su parte fue la culminacion del trabajo de TD en toda una decada y una acertada combinacion de pasajes cosmicos, melodicos y de lineas secuenciales impresionantes que aún hoy en dia se siguen escuchando y no se parecen a nada excepto a Tangerine Dream.

Me agrada Foce Majeure y lo amo tanto por su música, el concepto y la portada del disco con ese enfoque dimensional que sugiere adentrarnos en sus bastos y desconocidos universos.

Saludos y gracias por la estupenda reseña de un gran clásico.

El conde dijo...

Gracias a ti, Jess, por tu interesante comentario (casi un apéndice a la entrada) y por pasarte por aquí de nuevo. Cómo mola esta música.

federipal dijo...

Esto es todo un discazo- Lo compré cuando salió, tenía 11 añitos, y todavía lo sigo teniendo quizá como el mejor disco que he escuchado, a pesar de tener miles de ellos, más de 30 años después.

Los solos de guitarra y las secuencias son impecables, así como la batería de Klaus Krieger. Lo único prescindible de este disco, a mi entender, y al muchos que lo han oído, es la secuencia rítmica del último tema. Por lo demás, es lo más cercano a la perfección que he escuchado.

sergio y Hector dijo...

Es uno de sus mejores discos. Esa atmósfera que crea con los órganos y los secuenciadores es extraordinaria. Sentis como si estuvieras viajando al espacio. Aparte la batería aparece en los momentos claves de cada tema

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