miércoles, 15 de febrero de 2012

Klaus Schulze - MIRAGE


1. Velvet Voyage (28:28)
2. Crystal Lake (29:15)

Todos los fans de un músico suelen tener uno o varios discos favoritos y recurrentes con los que comparar el resto de su obra. En el caso de Klaus Schulze, por ahora tengo la impresión de que sus seguidores suelen apuntar hacia este Mirage (1977) como su álbum de referencia. Yo no pierdo nada por ser sincero, y tengo que decir que, aunque no tengo nada contra el disco en cuestión, tampoco me parece destacable del grueso de su discografía; eso sí, teniendo muy en cuenta que Schulze siempre (incluso hoy) mantiene un nivel excelente. Mi favorito personal sigue siendo X, aunque quizá deba dar más oportunidades a Mirage, en vista de su aceptación popular.

Cuando uno empieza a escuchar obras de este estilo musical que acuñaron los alemanes en los setenta, llámese krautrock en términos demasiado generales, Escuela de Berlín para ser más precisos, o música cósmica si hablamos en plata, la tendencia es pensar que todo suena muy parecido. La tendencia era publicar álbumes con un par de temas, cuatro o cinco como mucho, largos, de ritmo empecinado y orientados al trance. Y gustan, por supuesto, pero a la hora de la verdad hay que profundizar muy mucho en cada título, y en cada artista, para empezar a vislumbrar las diferencias entre unos y otros. Klaus Schulze se caracteriza, al menos a mi entender, por ser uno de los músicos del movimiento con más tendencia a la frialdad y a la creación de atmósferas inquietantes. También suele echar mano de algún instrumento acústico, sobre todo el violonchelo.

Mirage podría considerarse un álbum de una segunda etapa dentro de su trayectoria personal, bastante menos oscurantista que sus primeros trabajos Irrlicht y Cyborg; incluso algo tardío respecto a los trabajos más representativos del movimiento, como los pertenecientes a los "años rosas" de Tangerine Dream. No obstante, Mirage no tiene nada que ver con lo que ya tramaba la troupe de Edgar Froese de cara a los ochenta, o Jean Michel Jarre encerrado en casa con sus trastos. Se trata de un trabajo muy electrónico, un juego constante entre ambientes estáticos bien trabajados y ritmos de secuenciador (mitades primera y segunda respectivamente del primer tema, Velvet Voyage), y lentos y fascinantes fraseos cristalinos (segunda pieza, Crystal Lake). Cada uno de los dos temas de Mirage está dividido en distintos movimientos que difícilmente puede uno ir distinguiendo según los escucha.

Interesante vídeo abstracto inspirado en el tema Crystal Lake.

Velvet Voyage se compone en teoría  de los sub-temas 1984, Aeronef, Eclipse, Evasion, Lucid Interspace y Destination Void, mientras que Crystal Lake contendría Xylotones, Chromewaves, Willowdreams, Liquid Mirrors, Springdance y A Bientot. La edición en CD de 2005 incluye un tema extra, In Cosa Crede Chi Non Crede?, que no formaría parte del álbum estrictamente hablando. La verdad es que los fans no se pueden quejar de los remasters de esta discografía, ya que suelen meterles estos temas inéditos que rondan la media hora o más. A eso le llamo yo "bonustrack".

Comentado Mirage, y para concluir, quizá valdría la pena explicar a los neófitos qué tienen de bueno o de interesante estos álbumes tan raros de música electrónica, que tanto se alejan de la música convencional de hoy en día, incluso de la electrónica del momento. Lo que a mi me gusta es tanto los álbumes en sí como las cosas a las que te obligan. Te obligan a relajarte previamente (ojo, no es música de relax) para apreciarlos, porque no son álbumes que contengan detalles: son todo detalles acumulados, puras sutilezas técnicas más allá de melodías o estribillos. Hay que estar tranquilo, libre de obligaciones y totalmente entregado para juzgar con justicia uno de estos trabajos, y no vale andar leyendo revistas o cosas así mientras se escuchan. No sirven como música de fondo para ninguna otra cosa, porque para dejarlos entrar en nuestra mente exigen dedicación absoluta durante el tiempo que duran. Cada álbum y la situación a la que nos invita, esa es la experiencia completa. Quizá sea por la vida tan ajetreada que llevamos muchos, por lo que estos pequeños refugios artísticos nos son tan preciados.

Velvet Voyage.

6 comentarios:

Ramon dijo...

Si me dijeran, cual es el disco de Klaus Shulze que mas te gusta?....sin dudarlo "Timewind". Si me insistieran..y el segundo????...Entonces..mmmmmmmm, lo pensaria, lo pensaria...."Mirage",
Tan obsesivo, hipnotico y largo como Timewind. Crystal Lake contiene trozos increiblemente fascinantes. El viaje nunca se acababa.

El conde dijo...

Lo bueno de la obra de Klaus Schulze es su enormidad. Llevo muchos años escuchando discos suyos, y me siguen quedando algunos por escuchar. Pero tienes razón, en todos ellos hay esa sensación de "viaje" mental. Es genial.

Gracias por comentar.

DANINLAND dijo...

Dos cosas:

1, El X también es mi favorito.

2, Me entró en gusanillo de escucharlo y ¡sorpresa!; otro cd extraviado...

Que perra es la vida de melómano desprendido...

juanitochapal dijo...

¿Alguien sabe dónde rayos se podría comprar la edición en CD de Revisited Records de este album? Porque por mucho que me empeñe en rebuscar a través de la web no consigo encontrar más que la edición en LP. A ver si alguien da con la tecla. Gracias y felicitaciones por el blog, es una auténtica pasada.

El conde dijo...

Juanito, prueba en www.discopolis.com, igual lo tienen o lo pueden conseguir.

Gracias por pasarte por aquí.

juanitochapal dijo...

Gracias, conde. Lo intenté, pero la única respuesta que me dieron era que no lo tenían; acerca de si lo podrían conseguir no dijeron ni pío. Parece que está complicada la cosa. A pesar de ser una edición relativamente reciente parece estar agotada. Y, la verdad, a mí no me gusta comprar los discos de segunda mano. Gracias de todas formas.

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