jueves, 1 de diciembre de 2011

Tangerine Dream - CYCLONE


1. Bent Cold Sidewalk (13:05)
2. Rising Runner Missed by Endless Sender (5:00)
3. Madrigal Meridian (20:28)

Todas las discografías de los mejores grupos tienen por lo menos una oveja negra. En el caso de Tangerine Dream, formación alemana estandarte de la electrónica Escuela de Berlín, esa oveja se llama Cyclone. En general, y a falta de entrar en más detalles, Cyclone fue un patinazo coyuntural que, sin embargo, con los años ha ido recuperando su imagen pública para formar hoy en día parte del mejor ramillete de aquel grupo mítico. Hay, por supuesto, quien todavía se resiste.

Tangerine Dream, en una foto promocional del álbum (creo).

Cyclone (1978) tiene como mayor defecto la incursión de letras cantadas por primera vez en un álbum de Tangerine Dream. Teniendo en cuenta la fecha de publicación, no sería raro considerar que la banda de Edgar Froese pudiese estar interesada en pasarse al rock progresivo vía "space-rock". Los monstruos de los setenta como Yes o Genesis estaban entrando ya en la decadencia tras su mejor época, viéndose obligados a la decisión de renovarse o morir ante la incursión del fenómeno punk y el "tú también puedes reunir a los colegas en un garaje y gritar contra el sistema" que los acababa de convertir en dinosaurios de la noche a la mañana; y vienen los de Tangerine Dream, que iban para arriba sin tropiezos, a apuntarse a una liga en horas bajas en la que tenían muchísima personalidad que perder y -quizá- algún dinerillo que ganar. Es una forma de verlo, aunque hay otras posibles.

Acababa de irse de la banda Peter Baumann, y fue sustituido por Steve Jolliffe, que se encargó de cantar esta especie de himnos electrónicos extraños de Cyclone. No tiene una gran voz, la verdad, y seguramente debió limitarse a su faceta como experto en instrumentos de viento. Bent Cold Sidewalk, el primer corte del álbum, comienza con una introducción ampulosa que en seguida entra de lleno en la canción, para después moverse entre las clásicas notas de secuenciador de TD y las flautas de Joliffe. Para cuando llega este segundo tramo del tema, más de un fan ya había lanzado el vinilo por la ventana como si fuese un frisbee. Rising Runner Missed by Endless Sender es igual de controvertido, perfectamente Tangerine en su estructura pero de nuevo con alma prog, además de unas voces muy agresivas, todavía menos acertadas. De no ser por ellas y por la preponderancia de lo melódico sobre las texturas electrónicas, habría sido un clásico instantáneo.

Madrigal Meridian al completo.

La redención llega con Madrigal Meridian, un largo tema instrumental que ocupa toda la segunda cara del LP. Es tan hipnótico como siempre (y mejor), tan electrónico como siempre (y mejor), tan Tangerine Dream como siempre (y mejor), llevando a la banda hacia otro movimiento en pos de lo melódico bien entendido, que viene a casar equilibradamente los ritmos repetitivos con las atmósferas cósmicas. Supone un prometedor avance tras el ya estupendo Stratosfear, su anterior álbum de estudio si exceptuamos la banda sonora de Sorcerer. Absolutamente estupendo, vibrante y cósmico, Madrigal Meridian es la prueba de que Cyclone fue en realidad un error de planteamiento, de concepto, que no un desastre en cuanto a creatividad se refiere. Froese, Franke y Jolliffe quisieron innovar con algo realmente original, y erraron el tiro de la mejor manera posible: realizando una obra fallida aunque imprescindible que alcanzó la fama de "álbum maldito", nunca de "álbum malo".

Trasera del LP.

Esto nos lleva, para concluir, a la obligada reflexión sobre el integrismo inmovilista de los fans de la música popular. Hay muchísimos grupos y solistas en el mundo que llevan treinta o cuarenta años haciendo más o menos lo mismo porque saben que si intentan salirse del tiesto los seguidores de toda la vida se los comen. El miedo de los fans, por supuesto, consiste en pensar que el nuevo rumbo se va a mantener y la banda ya no va a volver a ser la misma. Quizá sea por aquello que dicen algunos músicos: "yo soy mi último disco y los anteriores no importan", que no deja de ser verdad, pero que parece querer invalidar carreras completas solamente por una puntual salida de tono. Desde luego, Tangerine Dream volverían al redil para nuestra tranquilidad. Cyclone está en Spotify.

6 comentarios:

Víctor Hugo. dijo...

Lo cierto es que analizando el contexto musical tan acertadamente como lo has hecho se ve que la publicación de este disco fue algo temerario.

No he prestado mucha atención a esta banda, pero mi padre siempre ha tenido buenas palabras de ella y no suele fallar, así que buscaré más datos sobre ellos.

¡Gracias y a seguir así!

El conde dijo...

¡Qué rápido! Todavía estaba puliendo la redacción del texto y ya comentas.

Te recomiendo que entres poco a poco en el mundillo de Tangerine Dream, si puedes, desde el principio de su carrera. Grupos como este gustan más cuando escuchas sus trabajos en orden y "haces el viaje" junto a ellos.

Gracias por pasarte por aquí de nuevo, Víctor.

Ramon dijo...

De este disco, desde hace tiempo, ya solo escucho Madrigal Meridian. Es una pieza a la altura (o mas -como tu dices-) de sus mejores anteriores. Absolutamente hipnotica como pocas...te "lleva" casi sin querer. Es como mas pulida, mas "limpia", los sonidos son muy nitidos, muy claros...Merece la pena el disco solo por esa pieza

Hyper dijo...

Madrigal Meridian es una obra excepcional conceptualmente, repleta de originalidad como bien indicas, bien pensada y ejecutada: un relato musical en sí mismo de una pequeña gran odisea. Aunque no es lo que más me gusta de ellos, es una referencia absoluta en su discografía. Estoy de acuerdo con los comentarios sobre el intregismo de los fans, pero he de admitir que lo sufro. Pero esto es como casi siempre, costumbre... hasta tragar con Cyclone, agoté mucha paciencia, como con otros discos suyos (Rubycon, Stratosfear, pues quería escuchar más Phaedra...)
Lo mismo me sucede con Phillip Glass, empecé con verdaderas dificultades a oirlo, y ahora los pasajes mas tensos me fascinan...
Gracias por recordarnos a TD, únicos y fundamentales.

El conde dijo...

Gracias a ti, por compartir con nosotros tus impresiones. Y gracias por pasarte por aquí.

Ricardo Obando dijo...

La crítica del arte puede ser subjetiva, eso es lo que leo en tus comentarios, pues habemos muchos seguidores de TD que opinamos lo contrario, a mí personalmente me parece el mejor album de la banda, es diverso en sus atmósferas y tonos, incluso creo que la voz tan criticada, es la que le da ese toque especial al trabajo, lástimosamente fué el único que tuve esta característica, el trabajo con la voz... gracias!!!

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