lunes, 11 de octubre de 2010

Philip Glass - SONGS FROM LIQUID DAYS


2. Lightning (6:43)
3. Freezing (3:16)
6. Forgetting (8:10)

Songs from Liquid Days fue el caballo de Troya con el que el minimalismo, y por extensión las "nuevas músicas" en su vertiente clásica, entraron en las casas de montones de aficionados a la música en todo el mundo. Antes de aquel álbum de 1986, el minimalismo musical era entendido generalmente como una tendencia sectaria y hermética, pura vanguardia exclusiva de los intelectuales de la Costa Este norteamericana. Y eso que Philip Glass ya había realizado la mayoría de sus obras maestras antes de aquel año, incluyendo Einstein on the Beach y Koyaanisqatsi, por no extenderme con muchos más títulos magistrales.

"Gradualmente
fuimos conscientes
de un murmullo en la habitación
un murmullo eléctrico en la habitación
Hacía mmmmmmm"

De Changing Opinion - "Cambiando de opinión" (Paul Simon)

¿Tenemos que suponer que Glass se bajó los pantalones para abrirse al populacho? Pues no. Más bien hizo lo mejor que pudo hacer, esto es, contar con una serie de artistas procedentes del pop-rock más serio y respetable como son Paul Simon, Suzanne Vega, David Byrne y Laurie Anderson (la colaboración con estos dos últimos, teniendo en cuenta sus respectivas carreras, era poco menos que inevitable antes o después) para poner letra a temas propios del minimalista. La idea obvia era que el público comprendería mejor la música cíclica y repetitiva de Glass si podía apoyarse en una letra que la convirtiese en una serie de canciones aparentemente convencionales. El resultado sonaría indudablemente culto, pero tendría que gustar a un buen porcentaje del público. Parece que este objetivo se logró, y Songs from Liquid Days sigue siendo considerado como uno de los discos más esenciales de Philip Glass y del subgénero al que pertenece.

"Pero habrá un espeso y humeante
silencio en el aire
cuando finalmente muera el fuego
y me pregunto quién quedará allí"

De Lightning - "Relámpago" (Suzanne Vega)

Los temas se mueven en varias direcciones, todas bastante solemnes, desde la profundidad de Changing Opinion (con letra de Paul Simon, el de Simon and Garfunkel) sobre el piano de Michael Riesman, a la feliz espontaneidad de Forgetting, escrita por Laurie Anderson y cantada por Linda Ronstadt con arreglos de cuerda del Kronos Quartet. También están la nerviosísima Lightning, escrita por Suzanne Vega; la delicada Freezing, también de Vega y con Linda Ronstadt y los Kronos, y que incluye un desarrollo al teclado que nos recuerda a Mishima; la muy bonita Liquid Days (Part I), escrita por David Byrne y con un grupo vocal llamado The Roches; y Open the Kingdom (Liquid Days, Part II), también de Byrne y cantada en estilo lírico por Douglas Perry.

"Conduce... ¿Por qué preguntas?
Respira... todavía es de noche
Conduce... está mucho más lejos
Duerme... de lo que pensábamos"

De Liquid Days - "Días líquidos" (David Byrne)

Sobre las letras, decir que son intensas e inspiradas a más no poder. Aquí podéis leerlas al completo. Os daréis cuenta de que, más que canciones, son poemas musicados. Su temática es diversa, aunque es agresivamente contemporánea en la línea de la literatura norteamericana del último tercio del siglo XX: ambientes cotidianos y urbanos transformados en páramos desolados, rutinas diarias mezcladas con reflexiones existenciales sobre el yo, una inquietud espiritual constante, una angustia vital evidente. De la música se hace cargo esa agrupación llamada The Philip Glass Ensemble que encabeza Michael Riesman, con unos pocos instrumentos que van desde las cuerdas y el piano ya mencionados hasta la flauta y dos tipos de saxofón.

"Un hombre se despierta con el sonido de la lluvia
de un sueño sobre sus amantes
que atraviesan su habitación"

De Forgetting - "Olvidando" (Laurie Anderson)

Songs from Liquid Days fue una acertada tentativa por parte de Philip Glass, ya que contó con figuras de primera fila que entonces estaban muy en alza y que representaban lo mejor de la música americana del momento. Pero logró, sobre todo, que todos ellos sirviesen a sus propósitos, ya que Glass no cede ni un instante en lo que a desarrollar su característico estilo se refiere. No encontraremos ritmos pop, ni estribillos que puedan tararearse así como así, sino los mismos ambientes clásicos y fascinantes de cualquier obra previa del músico, demostrando, eso sí, la versatilidad de los mismos a la hora de encajarles una letra más allá de las rarezas compositivas de las óperas del minimalista. Letras que cualquiera puede comprender y disfrutar sin necesidad de estar culturalmente educado para apreciar la música culta de nuestro tiempo, con unas melodías que las acompañan y las dotan del sentimiento adecuado para convertir Songs from Liquid Days en un breve pero intenso poemario de una post-modernidad finisecular que todavía sigue vigente en este siglo XXI que se resiste a comenzar más allá de lo que aseguran los calendarios.


2 comentarios:

Víctor Hugo. dijo...

Esta me la apunto. Por las músicas que estoy escuchando últimamente, esto me interesa bastante. Gracias y saludos:)

El conde dijo...

De nada, hombre. Por cierto, el disco se puede escuchar entero en Spotify. Merece la pena, además, que eches un ojo a las letras de los temas.

Un saludo!

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