jueves, 30 de julio de 2026

Genesis - SECONDS OUT

 

CD 1

1. Squonk (6:41)
2. The Carpet Crawlers (5:21)
3. Robbery, Assault and Battery (6:02)
4. Afterglow (4:26)
5. Firth of Fifth (8:56)
6. I Know What I Like (In Your Wardrobe) (8:45)
7. The Lamb Lies Down on Broadway (4:59)
8. The Musical Box (Closing Section) (3:21)

CD 2

1. Supper's Ready (24:41)
2. The Cinema Show (10:59)
3. Dance on a Volcano (5:09)
4. Los Endos (6:20)

"Segundos fuera" es una expresión del mundo del boxeo que indica que los ayudantes (los "segundos") de cada boxeador deben abandonar el cuadrilátero para que empiece el combate. No sé si en algún momento los miembros de Genesis explicaron el porqué de la elección de este título, pero la portada me invita a pensar en los focos crudos que vemos encima del escenario, que de algún modo me recuerdan a la iluminación de un evento pugilístico.

Despliegue de la funda del doble vinilo.

Seconds Out (1977) fue el álbum doble que publicó Genesis tras el éxito de sus dos primeros discos sin Peter Gabriel, que fueron A Trick of the Tail y Wind & Wuthering, ambos de 1976. Se trata de un trabajo en directo, grabado mayoritariamente en el Palacio de los deportes de París con alguna excepción que ya mencionaremos, y que tiene varias características que lo convierten en un lanzamiento discográfico importante. Yo diría que su primera es la calidad del sonido, que equilibra la sensación de espacio abierto que tienen las buenas grabaciones en vivo con una nitidez más que aceptable. El carácter soñador, como de cuento, que respiran las grabaciones en estudio no se pierde del todo en directo, cosa que tiene su mérito al tratarse los álbumes clásicos de Genesis de obras muy cuidadas en la producción. 

La formación de Genesis para la gira. Chester Thompson es el segundo.

La segunda es que se trata del último trabajo de Genesis en el que figura Steve Hackett, otro pope del progresivo (después de Anthony Phillips y Peter Gabriel, casi nada) que salía de la banda para continuar en solitario, en ningún caso cabreado sino más bien decepcionado de no haber tenido más espacio propio, sobre todo tras la buena acogida de su debut como solista Voyage of the Acolyte (1975). Phil Collins no sabía que Steve Hackett había dejado Genesis, y un día mientras iba en su coche hacia el estudio vio a Hackett caminando por la calle. Le ofreció llevarle y Hackett lo rechazó. El guitarrista confesó que, de haberse subido al coche aquel día, quizá Phil Collins le habría convencido para seguir en la banda.

Un póster publicado en la prensa de la época (encontrado en la web Nación Progresiva).

Una tercera característica fundamental es la presencia de dos nombres muy interesantes: Chester Thompson, batería procedente del jazz que había tocado con Santana y Frank Zappa; y Bill Bruford, también a la batería, quien lograba así haber formado parte de tres de los grandes grupos progresivos canónicos, Yes, King Crimson y Genesis. En un estudio de grabación no hay ningún problema en que el vocalista y el batería sean la misma persona, pero obviamente había que buscar a alguien para suplir a Phil Collins cuando cantaba. Thompson lo hace en todos los temas de Seconds Out excepto en The Cinema Show, en la que toca Bruford. Por cierto, que este tema se grabó en la gira anterior, la correspondiente a la promoción de A Trick of the Tail, en una actuación en Glasgow, Escocia. El álbum que nos ocupa es una proeza en lo que al sonido de la batería de todos ellos se refiere.

 
The Cinema Show

Párrafo aparte dedico a la característica que mejor define a Seconds Out: la sublimación de Phil Collins como vocalista principal de Genesis, que a partir de aquí no sólo se atreve con los temas que había cantado en los dos álbumes previos -en los que ya era el cantante en el estudio- sino que se tira a la piscina y ataca las canciones de Peter Gabriel, incluso con las más características de su estilo tan teatral. Para gustos colores, pero, sin querer decir con ello que no me agrade lo que consigue, me da la sensación de que Collins estaba un poco verde como cantante si lo sacabas del repertorio que había sido desde el origen para él. Un buen ejemplo es la forma en que aborda The Lamb Lies Down on Broadway, tema homónimo del gran trabajo conceptual de la banda, y en el que Collins parece querer añadir algunos adornos innecesarios, quizá por aquello de aportar su propio toque. Sale más airoso de la siempre colosal Supper's Ready, quizá porque se da cuenta de que Gabriel era más un creador de atmósferas que un vocalista especialmente virtuoso, y de que intentar imitar lo logrado por él habría sido absurdo.

 
The Lamb Lies Down on Broadway

Recordaremos de entradas anteriores que Peter Gabriel (disfrazado) solía contar historias bizarras, un tanto cómicas y de apariencia improvisada, entre canción y canción. Al parecer, Phil Collins mantuvo esta idea de la pausa distentida entre los temas, aunque en su caso solía centrarse en anécdotas menos surreaslistas, relacionadas directamente con el contenido de las canciones o con el desarrollo de las giras, además de contar algún pequeño chiste que mantenía atento al público. No hay que olvidar que Collins había sido cantante y actor infantil (apareció en A Hard Day's Night de los Beatles y en Chitty Chitty Bang Bang), por lo que también tenía su propia manera de dominar el escenario.

 
Afterglow, el único tema de Wind & Wuthering incluido en Seconds Out.

Phil Collins brilla mucho más en los temas con estructuras menos rupturistas, y si bien no fracasa en absoluto en las piezas progresivas largas, se irá notando la deriva de Genesis hacia lo pop incluso en un disco raruno como el que sería And Then There Were Three... (1978). Es cierto que incluso en sus conciertos de los años ochenta, cuando el trío de Collins, Tony Banks y Mike Rutherford amasaron un fortunón haciendo música más a la moda mainstream, todavía colaban algún corte de The Lamb Lies Down on Broadway como In the Cage o The Carpet Crawlers, y alguna canción de cuando eran un cuarteto como Afterglow, pero es evidente que Collins decidió que muchos de los temas épicos de Genesis en los setenta no quedaban igual con su registro vocal, ya establecido del todo en su discografía en solitario, y menos con sus chaquetas con hombreras enormes a lo Corrupción en Miami. Seconds Out es, si no igual de imprescindible para todos los entendidos, un disco desde luego irrepetible y una de las cumbres del rock progresivo en vivo.

 
Firth of Fifth

sábado, 11 de julio de 2026

Esa musiquilla en mi cabeza, capítulo 17: "EL CÓNDOR PASA"

 

Diréis algunos que El cóndor pasa no es ninguna "musiquilla", y tendréis toda la razón. El cóndor pasa es uno de los temas más reconocibles de la música mundial, prácticamente un himno no oficial de Perú que comparten todos los países que abarca la cordillera de los Andes. La cantidad de versiones registradas de esta melodía es inaudita: más de 4000 según ChatGPT, y es que no imagino ninguna gran ciudad del mundo en la que no haya un grupo de músicos tocándola en la calle y vendiendo su CD allí mismo. Y por supuesto, hay versiones al estilo "synthesizer", a lo new age, con instrumentos de todo tipo y hasta con letras diversas.

 
La versión de Los Incas (1963).

Quizá la versión cantada más conocida sea la que grabaron Simon & Garfunkel en su álbum Bridge Over Troubled Water (1970), subtitulada If I Could, pero resulta que Paul Simon se inspiró en la del grupo Los Incas, con quienes había compartido escenario en 1965, en un teatro de París. Simon trabó amistad con el grupo y se dispuso a grabar su versión del tema. El problema es que le dijeron que se trataba de una pieza tradicional, anónima, y no era así.

 
La versión de Simon & Garfunkel.

La melodía de El cóndor pasa, en realidad, forma parte de la zarzuela de 1913 del mismo título, compuesta por el peruano Daniel Alomía Robles con libreto de Julio Baudouin, que trata sobre las injusticias que viven los mineros del campamento Yápac, en los Andes. Durante la zarzuela, esta melodía se escucha un poco acelerada respecto a sus versiones posteriores, a modo de pasacalle instrumental mientras los mineros ven literalmente un cóndor que pasa volando sobre ellos. La obra tuvo su repercusión, aunque dejó de representarse en Perú tras un golpe de estado y su prometedor alcance internacional se vio también entorpecido a causa del estallido de la Primera Guerra Mundial.

 
Fragmento de la zarzuela original, en una versión reconstruida (como indica el vídeo de YouTube), con el Pasacalle en la parte central.

Cuando el tema de Simon & Garfunkel se convirtió en un gran éxito (está incluido en el más famoso disco de Greatest Hits del dúo), se interpuso la pertinente denuncia que terminó felizmente en el reconocimiento de Robles como autor original. Y sin embargo, todavía hoy muchos dan por sentado que El cóndor pasa es un tema ancestral; tal es la bella sencillez de su melodía. En todo caso, no es mentira que se trate de un tema de inspiración étnica, ya que se sabe que Daniel Alomía Robles era un estudioso de los motivos musicales autóctonos de su tierra y que buscaba integrar estas sonoridades en su zarzuela. No obstante, debe notarse que la pieza no estaba pensada en su origen para ser interpretada con instrumentos folclóricos, sino por medio de una orquesta clásica convencional.

Sirva esta entrada, de paso, para enviar un cariñoso saludo a todos nuestros lectores de las Américas, que sé que son muchos y muy fieles.