sábado, 11 de junio de 2016

Tangerine Dream - WHITE EAGLE


1. Mojave Plan (20:06)
2. Midnight in Tula (3:52)
3. Convention of the 24 (9:24)
4. White Eagle (4:30)

Continuando con la discográfica de Tangerine Dream en un orden más o menos cronológico -y sé que me he saltado algunas cosas-, toca hablar de White Eagle ("Águila blanca", 1982), un álbum relativamente menospreciado por los fans, pero que merece una reivindicación.

Contraportada.

El gran "problema" de White Eagle es el afán innovador de los álbumes anteriores, que aquí parece quedar a un lado en favor de un trabajo conservador, un poco más comercial y menos sorprendente de lo que habría cabido esperar. No obstante, White Eagle sí que aporta una estupenda experiencia musical en lo que se refiere al uso de los ritmos y las melodías, siempre muy sutiles, como ocurre con los trabajos clásicos de Tangerine Dream. 

Con una formación todavía considerada clásica (Edgar Froese, Christopher Franke y Johannes Schmoelling), y viniendo de trabajos tan bien valorados como Tangram y Exit, no tuvo mucho peso el que los de TD colaborasen con la Orquesta Filarmónica de Múnich en el tema Mojave Plan. Más que un maridaje entre sintetizadores y orquesta, ésta última se queda en unas simples pinceladas. Lo bueno de la larga Mojave Plan es su planificación, desde un inicio inquietante, a través de varios hábiles cambios de ritmo, hasta el largo desarrollo de una interesante melodía que no cansa en ningún momento. Es de suponer que Froese y los suyos necesitaban seguir vigentes en una época de relativa simplificación musical, también entre los grandes de la electrónica.

Mojave Plan

Midnight in Tula es otro gran ejercicio rítmico, un pelín aséptico pero efectivo. Y Convention of the 24 no deja de ser un ejemplo del sonido simplificado propio de los TD de sus primeras bandas sonoras para filmes de Hollywood, de las que reuniríamos un buen ramillete en pocos años.

White Eagle

Este momento un poco frío queda compensado por la exquisita White Eagle, que contiene una de las más hermosas melodías de la poco melódica banda electrónica alemana, amén de unos fondos muy delicados. Con este altísimo nivel se cierra el álbum, que si bien no fue un paso adelante en el sonido de la formación, tampoco fue un paso atrás. Lo dicho: un título a reivindicar.

2 comentarios:

Ó. dijo...

Hola Conde, qué bien volver a tener a TD otra vez por estos lares. Totalmente de acuerdo con tu reivindicación. Un abrazo

José Ramón dijo...

Ya dije cuando comentaste Exit que este no está entre mis albumes favoritos, pero desde luego disfruto escuchándolo de tanto en tanto. Buena reivindicación

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