sábado, 12 de septiembre de 2015

Jerry Goldsmith - STAR TREK: THE MOTION PICTURE


1. Main Title / Klingon Battle (6:50)
2. Leaving Drydock (3:29)
3. The Cloud (4:59)
4. The Enterprise (5:58)
5. Ilia's Theme (3:00)
6. Vejur Flyover (4:55)
7. The Meld (3:15)
8. Spock Walk (4:17)
9. End Title (3:15)

Ahora que millones de almas perdidas de todo el mundo esperan ansiosas el estreno de la nueva entrega de Star Wars, llego yo y me pongo a comentar la música de su rival más directo, Star Trek, la otra "space opera" que causa furor entre los -con cariño- frikis de toda la vida. Contando la franquicia de Gene Roddenberry con un sinfín de ramificaciones, entre películas y series de televisión, lo cierto es que podríamos pasarnos meses hablando de la música de Star Trek, aunque yo he preferido centrarme en su más potente encarnación musical hasta el momento, y quizá comentar algo más en una próxima entrada.

Contraportada de la edición original.

Como bien saben los aficionados a la ciencia-ficción, Star Trek (1966-1969) fue una serie de televisión norteamericana refrescante, con un buen nivel de calidad y, sobre todo, capaz de mantener varias apuestas arriesgadas a nivel sociocultural (integración racial, pacifismo, feminismo, elogio de la ciencia y la razón) que la convirtieron en un programa de culto, pese a que al final las audiencias no respondieron del todo y tuvo una duración en antena relativamente corta. Tampoco duró demasiado la interesante serie de dibujos animados estrenada en los setenta. 

La intro con la sintonía original, a cargo de Alexander Courage.

El fandom mantuvo vivo su recuerdo hasta que la explosión comercial del cine de ciencia-ficción que supuso La guerra de las galaxias dio impulso a la idea más o menos asentada de retomar la saga con una película de cine. Procurando evitar odiosas comparaciones con el universo de George Lucas, así como coincidencias de fechas de estrenos, Star Trek: la película llegó a los cines en 1979 con la nada sutil afirmación, en el cartel, de que "no hay comparación". No hizo mella en los críticos, ni la taquilla respondió demasiado bien pese al pelotazo inicial, aunque con los años se siguen venerando tanto sus excelentes efectos visuales como su banda sonora, a cargo de Jerry Goldsmith. ¿El problema? Muy poco que contar en un metraje demasiado largo, un exceso de misticismo mal enfocado y un mal aprovechamiento del carácter aventurero y colorista de los guiones de la serie de TV. 

Trailer de la película.

Goldsmith se convertiría en el principal músico de la saga con el paso de los años y la llegada de múltiples secuelas, unas más afortunadas que otras, todo gracias a las sólidas bases que sentó en esta partitura en concreto. Estamos no solamente ante una de las principales obras de su autor, sino ante una composición muy influyente de cara a lo que sería el cine fantástico en la década posterior. Jerry Godsmith colaboró estrechamente con Alexander Courage y Fred Steiner, músicos destacados de la serie de televisión que aportaron piezas completas a esta banda sonora. Curiosamente, el propio Goldsmith había sido invitado a participar en la serie más de una década antes, aunque se quedó fuera por problemas de agenda, y el visto bueno del director de la película, el todoterreno Robert Wise, lo recuperó para la franquicia. Entre un momento y otro tuvo lugar el despunte popular del estilo compositivo de John Williams, y es inevitable que Star Trek se viese influenciada, en su apartado musical, por el carácter romántico y plenamente sinfónico de Star Wars.

Main Theme

Parece que el director y el músico tuvieron algún rifirrafe cuando Goldsmith entregó las primeras composiciones, sobre todo la fanfarria principal, que no gustó a Wise por ser demasiado "náutica", como de película de barcos. Fue seguramente en este momento cuando Goldsmith compuso su famosa fanfarria para Star Trek, quizá no tan brillante como el tema de los títulos de Star Wars pero sin duda efectiva por su tono marcial, como enfatizando el carácter disciplinado e institucional del Enterprise y su tripulación. Esta composición, no obstante, alcanza su momento más épico en la escena en que el capitán Kirk y los suyos redescubren su famosa nave en los muelles de la estación espacial, preparada para partir. 

Escena de la película en la que suena The Enterprise

Jerry Goldsmith siempre se caracterizó por la calidad de sus piezas incidentales, ejecutadas con su estilo potente y austero, casi podríamos decir que "muy masculino", y aquí no iba a ser menos. Sus piezas para encarnar musicalmente a los Klingon, con acentuadas percusiones, han hecho escuela tanto en Star Trek como en multitud de otras películas con seres de aspecto bárbaro o tribal. 

En esta escena podemos escuchar Klingon Battle, que contiene tanto el leitmotiv de los Klingon como el de V'ger.

También destaca mucho su utilización de estremecedoras notas de sintetizador en su plasmación sonora de V'ger, la misteriosa y gigantesca inteligencia artificial que amenaza la Tierra y que es -siento decirlo- tediosamente explorada por el Enterprise durante media película. El artefacto utilizado, una especie de complemento electrónico para guitarras eléctricas llamado Blaster Beam, aparecía por primera vez en esta película.

Incluso cuando Goldsmith se detiene a ambientar escenas menores, sin entrar en estos motivos musicales reconocibles, consigue dotar a su música de una untuosidad romántica que dota a la película de reminiscencias más fantásticas, de cuento de hadas, que de ciencia-ficción futurista al uso. Hay también un sabor clásico importante en su partitura para Alien del mismo año, aunque el enfoque conceptual es bien distinto. Casi se podría decir que su banda sonora para Legend (1984) es una continuación musical directa de Star Trek

Ilia's Theme

Suele ocurrir que, contando una banda sonora con un tema central muy potente, el resto de la partitura se mueva entre variaciones del mismo y música incidental que acentúe la fuerza de las distintas situaciones de la trama. Ya hemos mencionado lo bien que resuelve Jerry Goldsmith esta última cuestión, y todavía se permite el lujo de incluir una segunda pieza concertante en su partitura, la exquisita Ilia's Theme, que además funcionó como obertura previa al inicio de la película. En aquella época hubo alguna otra película con obertura, aunque la idea cayó en desuso.

 Portada de la edición 20 aniversario.

El álbum con la banda sonora ha sido publicado hasta el momento en tres ediciones. La primera, a cargo de Columbia, reordena a placer una selección recortadita del material original, mientras que la segunda -Sony, 1999- expande y ordena narrativamente sus contenidos con más música original y un segundo disco con entrevistas y material para los fans, con motivo del 20 aniversario del estreno. La mejor y más completa edición, la de La-La Land de 2012, contiene tres CDs con todo el material imaginable, creo que incluso piezas rechazadas, y es la más recomendable para quien desee adquirirla hoy en día.

3 comentarios:

José Luis dijo...

Gracias, tus entradas sobre bandas sonoras son las que más disfruto. Esta estaba pendiente! Un saludo.

ed edwards dijo...

Muy buen analisis, espero que publiques sobre las otras bso de las peliculas de Star Trek, porque el segundo score hecho por James Horner en mi opinion equipara este estupendo trabajo del maestro Goldsmith, saludos.

José Ramón dijo...

MARAVILLOSA Banda Sonora. Ocupa un lugar de lujo en mi discoteca. Tengo la edición de 1999. Miraré si es fácil conseguir la última

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...