miércoles, 5 de marzo de 2014

Mike Oldfield - MAN ON THE ROCKS


1. Sailing (4:46)
2. Moonshine (5:50)
3. Man on the Rocks (6:11)
4. Castaway (6:35)
5. Minutes (4:52)
6. Dreaming in the Wind (5:29)
7. Nuclear (5:04)
8. Chariots (4:39)
9. Following the Angels (7:05)
10. Irene (4:00)
11. I Give Myself Away (5:11)

¡Qué idea tan original! ¡Qué decisión tan inesperada! ¡El conde publicando una review del nuevo álbum de Mike Oldfield! Pero, ¿esto no era un blog sobre música experimental, predominantemente instrumental y más o menos alejada del mundo pop-rock? Cierto, pero me vais a permitir el capricho de analizar el primer álbum totalmente nuevo que Mike Oldfield lanza desde que comenzamos con el blog, por mucho que (ya lo sé) Man on the Rocks sea un álbum de música rock convencional

En fin, Man on the Rocks (2014) viene promocionándose desde hace tiempo como el álbum número 25 de Mike Oldfield, aunque esta cifra es discutible si tenemos en cuenta obras medio bastardas y firmadas por él como The Orchestral Tubular Bells, el álbum en vivo Exposed o la regrabación de Tubular Bells en 2003. En fin, el dato no importa demasiado. Lo que interesa es que Oldfield ha regresado con bastante fuerza después de seis años en los que parecía que se había retirado definitivamente. Algo había en Music of the Spheres (2008) que sonaba a despedida, y tras verle lucir su bañador de slip en las Bahamas mientras jugueteaba con las reediciones de su catálogo, no era seguro que fuésemos a encontrarnos nada nuevo con su nombre que no fuese algún tipo de "revival" de algo antiguo. La presencia de este sesentón en los Juegos Olímpicos de Londres pareció confirmar finalmente su jubilación.

Mike Oldfield, bronceado a conciencia a base de sol y playa.

Man on the Rocks es, en cualquier caso y con independencia de la opinión que podamos tener de él, una asignatura que Mike tenía pendiente desde hacía tiempo, un álbum dirigido mucho más a su placer experimentador que a contentar al fan de toda la vida, y esa es una de sus mayores virtudes. De los últimos años de carrera de Mike Oldfield se podrán decir muchas cosas, pero nunca se le podrá acusar de renunciar a su eterno afán de renovarse, a su proverbial empeño en seguir construyendo una discografía tan variada que puede asombrar -asustar incluso- a quien se acerque a ella por primera vez. Tenemos en su carrera retazos de rock progresivo, folk, electrónica, pop-rock, música clásica, chill-out, música étnica y hasta bandas sonoras, todo amalgamado por ese estilo tan peculiar de Oldfield que podríamos describir ante todo como extraordinariamente imaginativo y virtuoso. 

Durante la década de los ochenta, el músico británico realizó numerosas incursiones en el pop, logrando éxitos tan notables como Family Man, To France o Islands, amén de la inolvidable Moonlight Shadow. Generalmente, Oldfield incluía varios temas cantados y comerciales en álbumes cuyo plato fuerte era una larga suite instrumental en alguna de las caras del vinilo. La excepción fue Earth Moving (1989), un interesante aunque fallido experimento totalmente vocal con el que Man on the Rocks, vaya por delante, no tiene demasiado en común. La principal diferencia, aunque así dicho parezca una menudencia, es que los temas de Earth Moving contaban con vocalistas distintos que lograban un conjunto de canciones muy variadas en su estilo, en su instrumentación y tratamiento conceptual, mientras que Man on the Rocks está planteado como la obra de una única banda estable de músicos con un único cantante, el joven Luke Spiller. Una banda de reputados músicos de acompañamiento que, por cierto, aunó sus esfuerzos con el bahameño vía Skype. Suponemos que no todo el mundo entenderá que un disco cantado al completo por Spiller solo lleve en la portada el nombre de Mike Oldfield. Encima, el líder de The Struts es una mala bestia cuyo estilo interpretativo está siendo comparado nada menos que con el de Freddie Mercury. Yo no entraré en tal comparación, pero es innegable que Spiller hace un trabajo apabullante.

Una exquisita versión acústica de Man on the Rocks.

Man on the Rocks no está ahí solamente para cubrir la papeleta de ser "el álbum puramente rock que siempre ha querido publicar Mike Oldfield", ya que estamos ante un disco de calidad media-alta que cumple de sobra con cualquier expectativa. Ya pueden respirar quienes estén en vilo por saber si es un buen trabajo. Lo es. Eso no significa que todos los once temas del álbum sean igual de memorables, pero incluso los "peores" tienen algo bastante salvable, sea un excelente solo de guitarra o un planteamiento sorprendente por algún motivo. Si cualquier álbum de un grupo o solista pop-rock del montón se fundamenta en dos o tres temas fuertes (los que suelen publicarse como single) y cinco o seis de relleno, de calidad variable, Man on the Rocks pasea con la cabeza bien alta, ya que cuenta con no menos de cinco temas que van de lo estupendo a lo magistral, y ninguno que podamos calificar directamente de "malo".

Contraportada del CD en su edición sencilla. Cuesta trabajo creer que aparezca en ella el logo de Virgin.

Por mencionar mis favoritas, destacaría Sailing, Moonshine (afortunadísimo reciclaje del tema descartado de The Songs of Distant Earth, The Song of the Boat Men, en este caso con la ayuda del músico celta Davy Spillane), Dreaming in the Wind y, sobre todo la magistral Man on the Rocks, que suena como uno de esos himnos rockeros que llenan el auditorio de mecheros encendidos en alto. Con el tema que da título al álbum, Oldfield bien puede haber alcanzado el punto más alto de su carrera como creador de temas cantados "convencionales". Tampoco hay que ignorar otros cortes como Castaway, Nuclear o I Give Myself Away, la última una versión de un tema gospel. La inclusión o descarte de muchos temas se debe, según apuntan varias fuentes, al buen consejo del co-productor del álbum, Stephen Lipson. Por cierto, aquí y aquí hay un micro documental sobre cómo se hizo el disco, en YouTube.

En Irene nos encontramos, por cierto, con una curiosa aproximación al sonido de The Rolling Stones, un grupo cuyos primeros álbumes han sido citados por Oldfield como una fuente de inspiración para el disco que nos ocupa. No es un tema maravilloso, pero como homenaje a los riffs característicos de Keith Richards cumple bastante bien. Otras influencias no tan claras se encuentran en el primer single, Sailing, que la primera vez me recordó lejanamente a algún tema de The Travelling Wilburys y a la presencia en aquella mítica formación del buenrollero Tom Petty; y también hay quien dice que Man on the Rocks recuerda al rock endemoniado de Meat Loaf en Bat Out of Hell, cosa que personalmente no veo tan clara. Por todo lo demás, cualquier parecido puede considerarse razonable si tenemos en cuenta que Oldfield ha querido tocar casi todos los palos posibles dentro de eso tan amplio que es el rock en sus distintas épocas y vertientes, del mismo modo en que, por ejemplo, intentó cubrir distintos registros de música celta en su álbum Voyager.

Contraportada de la edición "deluxe", que incluye un segundo CD con los temas en versión instrumental.

En cualquier caso, deberíamos terminar admitiendo que Man on the Rocks, aunque gustándonos mucho, no puede considerarse en absoluto como un trabajo representativo del estilo de su autor. No quedarán satisfechos por el momento quienes estén esperando -en vano, creo yo- un regreso de Mike Oldfield a las mimbres de Ommadawn o Amarok, pero va a ser difícil atacar otra vez a un músico que, después de haber sido declarado muerto por sus detractores hace años, logra un álbum tan fresco y resultón como el que se publica esta semana. Yo soy seguidor de Mike Oldfield desde mediados de los noventa, y Man on the Rocks, sin haber venido a salvarme la vida, me ha reafirmado como pocas veces en estas décadas en mi orgullo de fan.

El clip oficial de Sailing.

17 comentarios:

José Ramón dijo...

Ayer me compré el disco y lo he escuchado solo un par de veces sin excesivo detalle. De momento mi análisis es muy generalpero a voz de pronto no parece Oldfield salvo algunos detalles y me ha gustado la canción Man on the Rock. Prestaré más atención a Moonshine como descarte del songs of... cosa que no sabía y a las instrumentales que aún no he oido pero no creo que me sorprendan.
No se si yo seré tan benévolo.

Ramon dijo...

Conde...hace muchos años que coincido contigo en todas tus opiniones sobre discos, canciones, musicos, etc... pero alguna vez tenia que ser el primer "desamor". Quizas yo soy unos de esos que espera (en vano) Ommadawn 2, y quizas por eso este disco me ha dejado tan frio. Solo ha sido una primera escucha en Spotify, y evidentemente lo escuchare varias veces mas, pero al primer golpe me ha parecido unas cuantas canciones bastante faciles, sin ningun riesgo, una parte cantada ,muy amable, muy facil de seguir, un previsible solo de guitarra, y vamos acabando la cancion...Evidentemente mucho mejor que cualquier mediocre que puebla las ondas, las descargas o como quieras llamarlo... pero siendo Mike Oldfield y tantos años sin nada nuevo, esperaba un puntito mas. "Man on the Rocks" tiene su gracia, su fuerza, "Irene" tiene su sorpresa Stoniana, pero ya te digo... la primera audicion me ha dejado "Comfortably numb" :-))) Ya te comentare con el paso de las nuevas audiciones. Saludos y gran trabajo (como siempre). PD: Bastante mas espectacular la contraportada.

El conde dijo...

Saludos a ambos Ramones.

No puedo decir que tengamos visiones muy distintas del disco. En todo caso, quiero insistir en que he valorado el disco partiendo de unas expectativas previas muy determinadas: álbum pop-rock totalmente convencional, buenos valores de producción y ningún afán de trascendencia más allá del capricho del compositor. Mi análisis en positivo se basa en que, a mi entender, Man on the Rocks cumple bastante bien con sus objetivos.

Otro asunto muy distinto es que a un seguidor de Mike Oldfield le resulte más o menos interesante escuchar un álbum suyo tan "convencional", algo que simplemente "le apetecía". Evidentemente, si hubiese estado esperando un álbum en la línea clásica que caracteriza a Oldfield (largas suites progresivas, virtuosismo instrumental, efectismo por doquier) el nuevo álbum sería una decepción de las gordas, pero no era el caso.

El día que Oldfield confirme estar grabando un nuevo instrumental épico sí que será el momento legítimo de afilar los cuchillos por si acaso, yo el primero.

¡Saludos!

Enrique dijo...

Esperaba impaciente este análisis. Estoy de acuerdo en prácticamente todo lo que dices. ¡Y cómo me alegro de que Mike se esté poniendo las pilas por fin! Que el músico que más me ha hecho soñar siga teniendo algo que contar es motivo de celebración.

Por cierto, te sigo desde hace un tiempo, aunque nunca había comentado. He accedido a muchos mundos musicales a través del blog, así que te agradezco de corazón tu labor. Un saludo desde Almería.

El conde dijo...

¡Hola, Enrique!

Gracias por pasarte por aquí de vez en cuando, espero que sigas haciéndolo.

Saludos de otro almeriense. Qué pequeño es el mundo.

Daniel Moreno dijo...

Gracias, Conde, por tu rápido comentario/análisis sobre este disco. Solo lo he escuchado una vez (algunas canciones 2 o 3 veces), pero desde el principio me di cuenta de que es algo nuevo en su carrera, un disco 100% rock con algunas canciones muy buenas. Gracias, Mike, por estar de vuelta y por seguir haciéndolo tan bien. Desde Málaga, Conde, me alegra mucho saber que sigues ahí. Te sigo desde este verano pasado, y ya tengo hasta un enlace directo en mi navegador de tu blog. Pretendo escuchar todo lo más que pueda de todos las obras que comentas, porque veo que tienes un criterio muy equilibrado. Adelante!

Marcos Herrero dijo...

Hola,

Acabo de descubrir tu blog y no puedo irme a dormir desde que lo he encontrado. Es fantástico, buscaba algo así desde hacía mucho tiempo. Soy un fanático de la Penguin Cafe Orchestra, de Eno, Glass, Cage, de a Windham Hill... Me alegra poder encontrar aquí un lugar donde poder descubrir nuevas piezas de este estilo.

¡Un saludo y enhorabuena por mi parte!,

Marcos.

Juan Pini dijo...

Los detractores de Mike Oldfield lo daban por muerto... y algunos admiradores rendidos también (en mi caso concretamente desde Amarok). Sin embargo, cuando por este blog supe que Oldfield andaba embarcado en la grabación de un disco de "canciones" (en vez de estar preparando el Tubular Bells XXVIII) un rayo de esperanza iluminó mi desengañado corazón. Hasta tal punto que he corrido a comprarme el disco en cuanto he podido hacerlo y ahora mismo lo estoy devorando con fruición. Y con perdón de los puristas, lo que oigo es Mike Oldfield en estado puro, vivo, coleando y con ganas. ¿O acaso el autor de Family Man, Moonlight Shadow, To France, Islands, Shadow on the Wall y etc., etc., etc. es menos Mike Oldfield que el de Ommadawn o Incantations...? Tenemos dos en uno, así que disfrutémoslo. Españoles: ¡Oldfield ha vuelto!

Guillermo (Atreus) dijo...

Conde, fenomenal análisis como siempre. Pero te ha faltdo comentar algo sobre las, en mi caso, sorprendentemente agradables versiones "DEMO" cantadas por el propio Oldfield. Aquellas que instrumentalmente difieren de los temas definitivos son más que una grata sorpresa. 'Moonshine' adquiere muchos matices nuevos...

En fin, me quedo con tu última frase. No esperaba que el artista musical más importante de mi vida me fuera a dar una alegría y una alegría no ha sido, pero sí al menos una grata sorpresa. Ni eso esperaba de él.

Lo único que sucede es que en ciertos aspectos lo veo un álbum bastante descompensado. Por un lado, el Mike GUITARRERO creo que se luce de lo lindo en cada track; pero a cambio, pienso que el resto de músicos se mantienen en un nivel "simplón", sin chicha, plano. Apenas tenemos ya aquello de escuchar atentamente los tracks y descubrir cosas nuevas en la instrumentación, en las líneas melódicas de los instrumentos... y la batería directamente me parece aburridísima.

Y por otro lado está el tema de un sólo vocalista. Muy mal por parte de Mike ahí. Por muy buen cantante que sea Spiller (que lo es, soberbio), recurrir a sólo uno acaba dándole al álbum por momentos un cierto halo de disco de colaboración en plan "...and featuring Mike Oldfield on guitars". Clamaba a gritos una mayor variedad de voces.

Pero por lo demás y en líneas generales, una grata sorpresa con algunos momentos musicales que directamente me provocan auténtico goce.


Por cierto, al hilo de las comparaciones... ¿¿soy el único al que "CHARIOTS" le parece un tema 90% al estilo rockero de TOTO??

Ramon dijo...

La cosa ha mejorado tras varias audiciones. Ya sabes lo que vas a encontrar y entonces si que vas paladeando cada tema. Mejor, mejor

jordi dijo...

No se si es que uno está demasiado influenciado por tantos grandes álbumes instrumentales de Oldfield pero tengo la sensación que la gracia del álbum está en escuchar los temas instrumentales.

descendiendoorion dijo...

Como fan de Oldfield desde hace ya años (fue el primer músico de la mal llamada "new age" que descubrí), y habiendo sufrido sus descalabros tecno-chill out ("Music of the Spheres" fue una agradable sorpresa aislada), no me esperaba nada de una "vieja gloria" bañándose en tanga en las playas de las Bahamas.

Y de pronto me encuentro con un disco simpático y bien trabajado. Poco perdurable, cierto, pero consigue suplir la falta de pegada con una buena dosis de entusiasmo guitarrero y compositivo que no esperaba volver a encontrarme en Mike. Temas como "Man on the Rocks" ya serán recurrentes en recopilaciones futuras, y tenermos otras sorpresas como el regreso a las raíces celtas de "Moonshine" (imprescindible escuchar su demo, mucho más directa y viva), el sorprendente solo de "Castaway" (por diferente a todo lo que Oldfield ha hecho antes), piezas tan bien llevadas como "Dreaming in the Wind" y coqueteos con el pop-rock AOR como "Nuclear" y "Chariots". Por contra, me parece insoportable "Following the Angels Down".

Yo lo pondría al mismo nivel de otros discos "inofensivos" y agradables de escuchar como "Earth Moving" o "Guitars".

Un saludo.

José Ramón dijo...

Coincido con Guillermo. el disco de demos es un puntas interesantísimo

El conde dijo...

¡Qué montón de comentarios! A ver...

Muy cierto lo de las maquetas. No creo que el Mike de hoy tenga una voz como para grabar canciones él mismo (en Heaven's Open no estuvo tan mal, pero vamos), pero suena todo extrañamente bien. Creo que la edición de superlujo con 3CDs es la mejor opción para disfrutar de Man on the Rocks a fondo. No es una simple artimaña comercial.

Respecto a lo de Toto... la verdad, no conozco mucho a esta banda, salvo por lo que hicieron en la película Dune (muy excepcional, diría yo) y algún tema suelto. Ese parecido puede responder a esto que comentaba sobre las distintas visiones del rock que Oldfield ha querido probar.

En fin, que no se me olvide agradecer muchísimo a los nuevos comentaristas por vuestro apoyo e interés, y decir que cuanto más pienso en Man on the Rocks, más me gusta. ¿Os habéis fijado en ese temazo que es Dreaming in the Wind y su agradable parecido con Crime of Passion?

Esteban Alemán Ruiz dijo...

Conde, tienes toda la razón en lo que comentas en este blog y en las respuestas a los seguidores del mismo. No hay que pedir peras al olmo, y esta música es la que Oldfield quiere hacer ahora. Eso es respetable y, además, es absurdo discutirlo. Por mi parte, sólo diré que escuché el disco dos veces y no necesité más para saber que no me interesa. No pasa nada, es cuestión de gustos. Conocí (musicalmente hablando) en los años 80, con "Discovery". De ahí empecé una búsqueda y escucha atenta hacia atrás, y prácticamente todo me gustó. Si tuviera que elegir, me quedo con "Hergest Ridge", "Ommadawn" e "Incantations", pero hasta "Island" (inclusive) es de mi agrado. De ahí en adelante, aunque lo he escuchado e incluso comprado, me sobra todo (o casi), si bien con "Amarok" aún tengo una cuenta pendiente. Insisto: no pasa nada. Sólo que este Oldfield hace tiempo que no me interesa. Y, con todo, siempre que saca algo nuevo, procuro escucharlo por si...

Leandro Romero dijo...

Hola Conde, desde hace un tiempo sigo tu página, por suerte en este mundo en el cual la música y bandas de moda opacan a los verdaderos artistas no estoy sólo, con respecto a este álbum del gran Mike Oldfield, por momentos deja sabor a poco, pero creo que lamentablemente es el normal andar de los gigantes de la música instrumental (Jean Michel Jarre es el mejor ejemplo) pero escuchandolo más de una vez uno descubre nuevos sonidos de MOTR, pero en síntesis tal vez el viejo mike ya no está para grandes producciones y no volveremos a ver un TB II pero la fe es lo último que se pierde no? para ir finalizando, has echo una reseña de Songs of distant Earth? ese es para mi uno de sus mejores álbumes a pesar de sus detractores, Saludos desde la provincia de Corrientes, Argentina.

El conde dijo...

¡Hola, Leandro!

Muchas gracias por tu apoyo. Tengo The Songs of Distant Earth marcado como el próximo disco de Oldfield que voy a comentar. Será seguramente el mes que viene. Es verdad que el álbum tiene sus detractores, pero por lo menos aquí en España lo tiene en casa tal cantidad de gente (inesperadamente a veces) que da vértigo lo famoso que es.

Saludos desde Almería, en Andalucía (España).

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