martes, 24 de mayo de 2011

ORGAN²/ASLSP, de John Cage

El órgano. Imagen extraída de la web oficial del proyecto.

Recomiendo que se lea hasta el final. Y que luego se opine también estaría bien.

Si el título ya desconcierta, cuando hablemos de la obra os vais a enterar de lo que vale un peine. Muy necesario es, en este caso más que en otros, conocer a la figura del compositor para comprender sus intenciones. John Cage, filósofo y micólogo (recolector de setas) entre otras cosas, es uno de los músicos clásicos estadounidenses más populares del pasado siglo, a pesar de que su obra se enmarca dentro de las vanguardias musicales en teoría más "inaccesibles" de aquellos años de desengaño tras la 2ª Guerra Mundial. Cage tuvo muy en cuenta para la formación de su estilo lo que hacían gente como Arnold Schoenberg, aunque desarrolló su propia teoría músico-filosófica, que se conoce como "música aleatoria".

La música aleatoria es aquella en la que hay multitud de elementos, algunos no estrictamente musicales, que forman parte de la obra y que tienen un carácter único e irrepetible por tener cabida en el momento preciso de la interpretación. Por poner un ejemplo que se comprenda fácilmente, decir que la obra seguramente más representativa de John Cage es 4'33''. Esta pieza consiste en una interpretación con cualquier instrumento o conjunto por parte de un intérprete, cuya única condición es que debe estar sin tocar una sola nota durante cuatro minutos y treinta y tres segundos. Los músicos suelen quedarse mirando el teclado todo ese tiempo, a veces abriendo o cerrando la tapa del teclado para señalar cuando empiezan o acaban los tres movimientos de la obra. Por supuesto, mucha gente opina que esto no es música. Sin embargo, las intenciones de Cage son otras: para él, la esencia de la pieza artística es todo lo que se escucha en el ambiente mientras transcurren esos 4:33 minutos, desde las toses lejanas del público al sonido del tráfico o los pájaros si la obra se interpreta al aire libre. Rupturista a más no poder, acusado incluso de ser "antimúsica". La aleatoriedad de la obra la define, siguiendo Cage con su particular visión del mundo la filosofía del I Ching y la consideración del universo como caos.

John Cage (Copyright: John Cage Trust)

Pues bien, ASLSP (1985), que viene de As Slow As Possible -"Tan lento como sea posible"- es como se titula la obra más ambiciosa de John Cage, y ríete de lo que uno consideraba ambicioso. Se inspira en un escrito de Michael Praetorius, un compositor del siglo XVI que afirmaba que se había construido un órgano en la catedral de Halberstadt en 1361 cuya variedad de notas posibles se mantuvo en todos los teclados hasta la actualidad. Si restamos esa fecha al año 2000, que los seguidores de Cage debieron tomar como significativa por todo aquel asunto del milenio, nos sale un número: 639. Exactamente los años que dura en teoría la interpretación íntegra de ASLSP. No has leído mal, amigo melómano. Estamos hablando de una obra musical de seis siglos y pico de duración que a día de hoy se sigue tocando ininterrumpidamente en una iglesia de Alemania llamada St. Burchardi, gracias a una fundación dedicada a que el órgano construido específicamente para la pieza siga en buen estado y sonando gracias a un sistema de pesos que mantienen los pedales y teclas pulsados, generando notas que se mantienen estáticas durante años. En agosto de este año comenzará a sonar una nueva nota, y toda la obra terminará de sonar en el año 2640.

¿Y para qué este invento? Tenemos que tener en cuenta que John Cage compuso la obra para piano, y para que durase unas veinte horas y pico, aunque su idea era la que ahora se está poniendo en práctica. Quizá ASLSP siga sonando mientras el ser humano pone el pie en Marte, en Venus y quién sabe dónde más; cuando el orden mundial sea quizás totalmente distinto del actual, y hayan caído y surgido nuevos y desconocidos imperios; cuando la concepción que la Humanidad tiene del arte haya podido evolucionar hacia ámbitos que hoy nos son incomprensibles. Porque ASLSP es una vara de medir de toda nuestra civilización, y el hecho de que la última nota llegue a sonar en ese lejanísimo siglo veintisiete será la prueba irrefutable de que no solamente hemos sobrevivido, sino de que nuestra especie ha sido capaz de mantener vivo algo tan frágil como es el arte. Y todo lo que suene en el mundo mientras el órgano se mantenga en marcha, ya sean cantos de paz o cañonazos, formará parte de la aleatoriedad de ASLSP.

Iglesia de St. Burchardi, hoy dedicada casi en exclusiva a la pieza de John Cage.

Existe una grabación de ASLSP de unas quince horas de duración a cargo de una tal Diane Luchese en la Universidad de Townson, que mantiene la proporcionalidad de la obra original y Joe Drew planea una versión de dos días enteros. Pero esto nada tiene que ver con lo que podemos escuchar en la página web oficial del proyecto de Alemania. Pinchando aquí, y luego en el pequeño reproductor de arriba a la izquierda. Los pelos como escarpias.

4 comentarios:

Mike Shooter dijo...

Al margen de conocidas anécdotas como su 4'33'', Cage tiene obras realmente notables. Personalmente estoy enamorado desde hace años de la extensa "Four Walls" para piano preparado. La barbaridad de "As Slow As Possible", sin embargo, me lleva a hacerme una reflexión. Evidentemente, nadie podrá oir, ni siquiera una pequeña parte de esta obra. Extrapolando ese hecho, ¿cuánta música maravillosa existe por ahí que no podremos llegar a escuchar jamás, aunque pasasemos 8 horas al día por el resto de nuestra vida dedicados exclusivamente a oir música? Pensar en esto, realmente me entristece...

El conde dijo...

A mi me parece bonita la idea de la fundación de Cage de mantener el órgano "vivo" seis siglos, pero tienes razón en cuanto a que no tiene mucho sentido que una obra musical exceda el tiempo de vida humano. Nadie podría escucharla entera, y al final el tema de tener ahí funcionando la iglesia y el órgano tiene más visos de convertirse en una anécdota que en una obra artística genuina.

Saludos!

Ó. dijo...

Imprescindible, en un blog tan interesante y lleno de valiosísima información acerca de buena música no precisamente popular (la que me gusta, vaya), la presencia del irrepetible John Cage.

Según he podido observar, sin embargo, el año al que se hace mención no es, en realidad, 1631, sino 1361 (en cualquier caso, las matemáticas nos lo aclaran por deducción). Aunque más importante es hacer notar que la obra compuesta por Cage, originalmente, sí tenía indicaciones sobre tiempos que, posteriormente, y en la propia revisión que es Organ2/ASLSP de la anterior ASLSP (1985), Cage decidió suprimir dichas indicaciones, no poniendo límite alguno a las posibles interpretaciones.

Así, en 1997, un simposio (llamémoslo así) de filósofos y teóricos, deciden que, en homenaje al primer órgano montado en 1361, y haciendo previsión de que la obra comience a interpretarse en el año 2000, durará 639 años.

No he escuchado alguna grabación que circula por ahí (originalmente, Cage recomendaba una duración entre 20 y 70 minutos), pero el simple hecho de la existencia de esta composición, y de la ejecución que lleva ya más de 10 años realizándose, tan lentamente como sea posible, me parecen una gozada reflexiva e intelectual: y es que John Cage pudo ser todo lo polémico que muchos entienden, pero siempre será innegable su profunda originalidad (e influencia, como consecuencia), en un mundo en el que reina la mediocridad y el plagio, la falta de buenas ideas, la cobardía ante la posibilidad de "lugares" aún no conocidos.

Tal y como Mike Shooter dice en su comentario, Cage tiene obras preciosas como la mentada "4 walls". Yo recomiendo la coleccion "In a landscape" (grabación de 1995): está llena de auténticas joyas.

El conde dijo...

Será porque soy muy muy de letras. Gracias por la aclaración, ya he corregido el error en la entrada.

Un saludo, y de nuevo gracias, tanto por completar muy constructivamente la información que me faltaba como por pasarte por aquí. Estas invitado a venir cuando quieras, por supuesto.

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