miércoles, 13 de abril de 2011

John Williams - STAR WARS EPISODE II: ATTACK OF THE CLONES


1. Star Wars Main Title and Ambush on Coruscant (3:46)
2. Across the Stars (Love Theme from Star Wars Episode II) (5:33)
3. Zam the Assassin and The Chase Through Coruscant (11:07)
4. Yoda and the Younglings (3:55)
5. Departing Coruscant (1:44)
6. Anakin and Padme (3:56)
7. Jango's Escape (3:48)
8. The Meadow Picnic (4:14)
9. Bounty Hunter's Pursuit (3:23)
10. Return to Tatooine (6:56)
11. The Tusken Camp and The Homestead (5:54)
12. Love Pledge and The Arena (8:29)
13. Confrontation with Count Dooku and Finale (10:44)

Sin haber terminado de recuperarse de las pedradas que le llovieron con La amenaza fantasma, George Lucas se tuvo que atener a los tiempos prefijados y estrenar su Episodio II en la primavera de 2002. Su mayor problema, además de enfrentarse a millones de aficionados que le habían puesto bajo sospecha y ya calificaban de fiasco una trilogía que acababa de comenzar, Lucas también se las vio con el exitazo de El Señor de los Anillos, otra saga épica que había arrancado el año anterior con su mejor entrega, La comunidad del anillo, ganadora del Oscar a la mejor banda sonora, por cierto. Lucas y su gente tenían que defender su territorio y desmarcarse de sus propios errores en El ataque de los clones, y para eso comenzó rebajando las expectativas de la nueva Star Wars con una campaña publicitaria mucho menos agresiva, más acorde con un estreno fuerte de temporada que con aquel "antes y después del cine" que había prometido ser el Episodio I.

Imagen de la contraportada.

John Williams también tomó nota y se decantó por el camino de la modestia, con una banda sonora más ajustada a los requerimientos del guión que Episodio I, que era quizá demasiado triunfalista y destinada en gran parte al lucimiento en salas de conciertos. ¿Y cómo se hace eso? Pues sobre todo reforzando el papel de la música incidental y preocupándose menos por las composiciones cerradas. Attack of the Clones es, por poner un ejemplo de todo esto, la primera banda sonora de Star Wars que contiene un solo tema principal entendido como composición independiente, del mismo modo que en Episode I teníamos Duel of the Fates y Anakin's Theme. Aquí ese tema clave se titula Across the Stars, y es un estupendo y tempestuoso tema de amor dedicado al romance entre Amidala y Anakin, bastante más prometedor que lo que luego resultaría el idilio -un tanto acartonado- entre ambos personajes en la película. Parece recordar en algún punto, más en los vaivenes de la melodía que en otra cosa, al tema de Anakin de la B.S.O. anterior; aunque en su planteamiento general recuerda bastante al Luke and Leia de Return of the Jedi.

Portada del single Across the Stars. Debajo, el vídeo oficial.


Pero el punto fuerte de Attack of the Clones, como decíamos, es su música incidental. De no ser por la brillantez clásica de The Empire Strikes Back y Return of the Jedi, casi podríamos decir que Episode II incluye las composiciones musicales que mejor se adaptan a las imágenes de toda la saga. Ojo, he dicho "que mejor se adaptan a las imágenes", en cuanto a que aquí Williams logra una compenetración entre la temática de cada escena y su música bastante inusitada. George Lucas y el productor Rick McCallum estuvieron presentes durante las sesiones de grabación en Abbey Road con Williams y la Sinfónica de Londres, y atestiguaron la gran fluidez con que las notas del músico parecían emerger de manera casi espontánea.

Portada alternativa.

Esta banda sonora es, mucho más que en el caso de The Phantom Menace, producto de la nueva etapa en la carrera de John Williams, más solemne e intimista, que comenzó en los años de La lista de Schindler y se desarrolló en otros trabajos suyos como Las cenizas de Ángela e Inteligencia Artificial, por poner ejemplos más o menos populares.

Zam the Assassin and The Chase Through Coruscant

El compositor tiene tiempo incluso para experimentos de lo más efectista, como la sorprendente inclusión de una guitarra eléctrica en la tensa y vibrante The Chase Through Coruscant, reflejando el ambiente urbano del planeta-ciudad capital de la galaxia; los coros estremecedores de Yoda and the Younglings (deudores del estilo desarrollado seminalmente en Hook, en 1992); y la voz femenina solista de Confrontation with Count Dooku, exquisitamente cercana al terror de serie B que nos sugiere la presencia de Christopher Lee.

Otra portada alternativa.

Aunque hay algunos regresos de temas conocidos, como el tema de la Fuerza y Duel of the Fates en Return to Tatooine (que es más un injerto que otra cosa) y The Imperial March justo antes de los créditos finales, da la impresión de que John Williams ha dejado a un lado todos los pequeños temas que articulaban la partitura de La amenaza fantasma, tanto fanfarrias como sutiles leitmotivs. Aquí hay alguno nuevo, como la tonadilla percusiva de Jango Fett y una melodía muy tímidamente compuesta para Padme, pero poco más a simple vista. Desde luego, el estilo de este músico nunca ha ido en la línea de planear las sagas desde cero como un todo (al estilo de Howard Shore con los Anillos); más bien suele ir componiendo sobre la marcha, cayendo incluso en pequeñas paradojas si hace falta, como el hecho de que The Imperial March suene en los Episodios II y III y no lo haga en el IV (cuando todavía no lo había compuesto, como todos sabemos).

Y otra portada más. Cosas del merchandising.

En resumen, y para no extenderme más, se puede afirmar que Attack of the Clones es lo suficientemente original y al mismo tiempo está lo suficientemente ligada al resto de la saga como para ser una digna sucesora de la trilogía dorada, aunque se trata de una obra adrede modesta y notablemente oscura, contemplativa a ratos, seguramente propia de una película mucho más en la línea ominosa de El Imperio contraataca que del filme de aventuras que finalmente fue El ataque de los clones. No debemos olvidar que, estructuralmente hablando, el Episodio II y el V son perfectamente paralelos en su argumento.

Imagen del interior del CD, con los clones dispuestos para el ataque.

La pena es que tanto los errores que cometió Lucas como aquellos que no cometió y sin embargo se le endosaron a la ligera, restaron potencia a una de las películas más ambiciosas de la saga que seguramente el tiempo se encargará de poner en su sitio. También harían muy bien los de Sony Classical en editar una edición en condiciones que contenga las más de dos horas de música que grabó John Williams en Abbey Road, al menos como lo que hicieron con The Phantom Menace en su Ultimate Edition. Habrá quien la compre y quien la goce.


Confrontation with Count Dooku and Finale

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