martes, 22 de junio de 2010

Hergest Ridge y Ommadawn, resucitados.

Mike Oldfield

Cuando hace un mes y pico publiqué la noticia de la inminente salida de las ediciones "deluxe" de Hergest Ridge y Ommadawn, obras maestras ambas de Mike Oldfield, prometí comentarlas en cuanto las hubiese escuchado. Acabo de escuchar las nuevas mezclas de ambos álbumes, y todavía tengo la piel de gallina.

Recuerdo que cuando escuché Hergest Ridge por primera vez, allá por 1995, no entendí absolutamente nada de aquello. Me pareció una de esas marcianadas de genio experimentador que solamente los muy fans logran digerir y comprender en su totalidad. Después, con el paso del tiempo y tras varias escuchas, el disco acabó por llegarme de verdad. Y fue precisamente la parte inicial, esa especie de adagio épico, la que más me sorprendía respecto a lo poco que la había apreciado la primera vez. Pienso sinceramente que se trata de la composición más apasionante, adulta y visionaria que ha realizado Oldfield en toda su vida. Escuchando esta nueva mezcla, en la que el músico en persona ha desmontado todo el máster original para limpiarlo y volver a ensamblarlo pieza a pieza, me doy cuenta de la asombrosa capacidad que tiene este hombre para conectar exactamente con lo que siempre he esperado de él.


Partiendo de la versión original de Hergest Ridge -no la editada hasta ahora en CD, que era la que se retocó para el álbum cuádruple Boxed en el '76-, Mike Oldfield incide precisamente en todo aquello que nos ha hecho estremecer a sus seguidores con solo recordar aquel viejo disco: lo que antes sonaba lejano y arcaico ahora es total y alucinantemente nítido, y escuchamos pequeños punteos de guitarra y efectos aquí y allá que antes eran inapreciables, o incluso se habían quedado en el cajón del estudio de grabación. Y sobre todo, la remezcla se recrea en aquel primer movimiento, se regodea en él de forma deliciosa hasta que quedamos saciados de belleza y podemos seguir escuchando. El segundo CD contiene el LP original, remasterizado sin más, y un par de temas extra (¿para qué Spanish Tune, si es igual que en Hergest Ridge Part Two?). Además, se incluye una versión preliminar del álbum, con sus dos partes completas, muy muy interesante.


En cuanto a Ommadawn, en seguida nos damos cuenta de que Mike Oldfield siempre ha estado tan plenamente satisfecho de él que a penas hay diferencias respecto al original, salvo la misma limpieza profunda de Hergest Ridge que hace a ambos sonar como recién grabados. La gran sorpresa llega con la versión perdida de Ommadawn, que más que una simple demo parece una versión distinta sobre las mismas ideas musicales del álbum de siempre. Es casi como si Oldfield hubiese grabado dos Ommadawns completos con diferentes instrumentaciones y efectos sonoros, por lo que quienes idolatramos el álbum clásico estamos todavía en estado de shock. Sí que es cierto que el original ha soportado mucho mejor el paso del tiempo de lo que lo habría hecho la versión "perdida", ya que ésta ha sido producida con el sonido típico y demasiado reconocible del rock psicodélico de entonces. Tampoco digo que eso sea malo. Y hay en él detallitos nada desdeñables como el diálogo estrambótico que Oldfield mantiene consigo mismo durante el tramo final del tema.

ji ji ji ja ja ja

En ambos álbumes nos encontramos unas cuantas miniaturas de la época, también limpiadas a fondo, como las dos versiones de In dulce Jubilo, Argiers, First Excursion (¿pero esto no era una colaboración para un disco de David Bedford?) y Portsmouth.

El vídeo de Portsmouth.

Y bueno, dicho lo dicho, no me quedan palabras para calificar a aquel chaval de veintipocos que realizó, en tres años consecutivos, los que son probablemente (retaré a un duelo a pistola a quien lo niegue) los tres mejores álbumes instrumentales de la historia de la música popular. Madre mía, qué música. Y lo importante, yendo al grano, es que estas ediciones son dignas de lo que contienen, así que actuemos en consecuencia. Ambos álbumes pueden escucharse, por ejemplo, en Spotify.

Posando para la portada de Ommadawn.

5 comentarios:

racofe dijo...

Aun no he escuchado el nuevo Ommadawn. No he tenido tiempo. Me he dedicado a re-escuchar y paladear una y otra vez este Hergest Ridge.
Es que….”casi” parece un disco nuevo.

Hergest Ridge original, aunque me gustaba el disco, me gustaba su atmosfera, siempre me habia parecido con un sonido demasiado condensado, demasiado espeso, como si todo sonara apelmazado, vamos, como si estuviera escuchando una casette.
Por eso mismo esta version me ha dejado asombrado. Lo escuché a fuerte volumen en el mejor equipo de casa para no perderme detalle y…pensé que me daba algo de tanto placer :-)

Coincido contigo. Es soprendentemente (y maravillosamente) nitido, limpio, depurado al maximo.
Todo suena en su sitio, fresco y puro jajaja. Incluso punteos o sonidos que no sabia que estaban.

La parte central de la cara 2, el ThunderStorm, suena vibrante, metalico, ….te aplasta…hasta suenan gongssss ¡!!!
Realmente obligatoria la escucha para cualquier Mikeoldfiano, y absolutamente aconsejable para cualquiera que le guste la MUSICA con mayusculas.

El conde dijo...

Sí que debemos admitir que la fidelidad al Hergest Ridge original no es absoluta, ya que en ese primer fragmento al que me he referido tan intensamente, se han tomado ciertas libertades que pueden molestar a los puristas. Pero la verdad es que yo también soy bastante purista y estoy encantado...

Guillermo (Atreus) dijo...

Buenas.

COnde, he dado con este blog por parte de un amigo mexicano que también es "oldfiano", y he de decir que me encanta. He encontrado un tremendo número de afinidades musicales contigo, e incluso literarias (a tenor de tu otro blog, Desierto Carmesí).

No puedo más que darte la enhorabuena por tus excelentes comentarios musicales y literarios, y decirte que seguiré atento a ambos blogs a partir de ahora.

Saludos.

PD: por casualidad, allá por los años 2001-2002, ¿no participarías en los foros de Mike Oldfield de la ya desaparecida página de descarga musical Audiogalaxy, no?

sebastiansalinas dijo...

Si son los 3 mejores álbumes... ¿por qué el mundo no cambió para mejorar?

El conde dijo...

Ojo, creo que son los tres mejores álbumes instrumentales, y lo digo en el sentido de que el mismo músico los publicó seguidos. Es cierto que hay unas poquitas obras instrumentales que podrían competir con estas, pero no tienen este carácter secuencial.

Y sí que cambió el mundo. Gracias a Tubular Bells quedó demostrado que la música instrumental de vanguardia podía funcionar perfectamente entre el público mayoritario, y gracias a ese éxito tan concreto pudieron expandirse comercialmente estilos hasta entonces un poco "underground" como la electrónica alemana (TD estaba en la misma compañía discográfica, por cierto), la primera música new age, el ambient, e infinidad de obras clásicas en la línea minimalista.

Hergest Ridge fue menos seminal, pero otra vez Ommadawn sembró buenas semillas, por ejemplo la de la world music, empujando muy seriamente -por ejemplo- la exploración de percusiones africanas en el pop (pensemos en Peter Gabriel) o el renacer comercial de la música celta.

Vale que estos tres discos no lograron la paz mundial, pero eso está fuera del alcance de cualquier obra musical.

¡Saludos!

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