lunes, 15 de marzo de 2010

Godspeed You! Black Emperor - SLOW RIOT FOR NEW ZERO KANADA


1. Moya (10:51)

Vaya por delante que no soy un especial defensor de que la música sirva a fines políticos, pero las cosas que hacen estos canadienses verdaderamente me llaman la atención. Y lo de los fines políticos es un decir, ya que esta gente -que son los antisistema de los antisistema- no termina de transmitirme mensajes aleccionadores con obras como este EP. Más bien me evocan un panorama devastado, oscuro y yermo, casi digno de los trabajos más endiabladamente herméticos del Krautrock. Y los Godspeed You! Black Emperor (el signo de exclamación es opcional) son de ahora; o más todavía, son de mañana, porque lo que practican es una variante de la música popular conocida como post-rock. El grupo, originario de Montreal, toma su nombre de un documental japonés sobre moteros salvajes. Cuenta con unos 10 componentes que interpretan desde guitarras eléctricas a violines, lo que los convierte en una pequeña orquesta más que en una banda de rock al uso. Y no una banda demasiado popular, ya que sus miembros suelen esquivar cualquier clase de trato con la prensa, de la que desconfían como parte del sistema de producción en masa que, a su vez, promociona los discos musicales de la actualidad. Y a esta gente no le va la sociedad de consumo.

El grupo, tocando en directo.

El post-rock es algo así como rock alternativo llevado a unos extremos tales de ruptura y experimentación que se llegan a romper todas las barreras creativas establecidas para el género, utilizando por ejemplo instrumentos propios de la música clásica, apostando por largos temas instrumentales y, en definitiva, volviendo de alguna manera, de la misma forma en que la pescadilla se muerde la cola, al rock progresivo en su estado más primario contra el que el movimiento punk (para muchos el padre del post-rock) reaccionó en los '70.

Contraportada: esquema para realizar un cóctel molotov.

Slow Riot for New Zero Kanada (1999) es un "extended play" de unos treinta minutos, prácticamente un álbum si consideramos la duración de los mismos cuando se editaban en vinilo. Los dos temas que lo componen no pueden ser más opacos, teniendo en cuenta que los seguidores de este tipo de música eran seguramente los mismos que durante los '90 idolatraron a Nirvana o Pearl Jam, grupos mucho más mundanos. Moya (cuyo título corresponde al nombre de uno de los guitarristas del grupo, Mike Moya) es una pieza lúgubre y de espíritu intencionadamente pesimista, anárquico y antisocial que en su primera mitad se construye a base de notas de violines y cello, y que progresivamente va dando lugar a la entrada de unos cuantos punteos de guitarra. La batería, lánguida y digna de los Pink Floyd de Shine On You Crazy Diamond hace su aparición en la segunda mitad, secundada por una melodía a las cuerdas más elaborada y un fondo de guitarra eléctrica muy distorsionada. Blaise Bailey Finnegan III se llama como el fulano de tal (tengo la impresión de que es un iluminado callejero) que recita un poema en el mismo. Resulta que, para más truculencia, este Finnegan fue a enterarse después de la publicación de esta obra que el poema que recita es un plagio de Iron Maiden. Este segundo tema, poemas aparte, se fundamenta en lo estático de la instrumentación de su inicio, que se mueve más adelante entre nuevas intervenciones de Finnegan ambientadas por las cuerdas y el piano, y pasajes con batería en una línea más rockera. Concluye la pieza con los violines y el cello danzando en el vacío.

Efrim Menuck, equivocadamente considerado líder de la banda.
Pero aquí no hay líderes que valgan.

Una obra musical realmente interesante y atractiva, por lo menos para estar al día respecto a lo que nos depara el lado más vanguardista del rock actual. Nótense los caracteres hebreos de la portada, que se refieren al universo antes de ser creado como algo -según varios textos bíblicos- "sin forma, vacío". Este EP no se si tiene forma, pero no está nada vacío.

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